No hay nada malo en ti, solo el constante fluir de la vida que nos lleva a evolucionar y mostrarnos tal como somos. Recuerda que el amor no es estático, somos seres cambiantes como los sueños que perseguimos y los silencios que compartimos. Ya no te martirices por los amores que se fueron. Estoy seguro de que, algún día, con facilidad, encontraremos nuestro lugar en el mundo. Pero mientras tanto, hagamos de nuestro lugar uno muy acogedor para quedarse a vivir.















