nxcole-roth:
“No sé si seré su heroína, pero al menos sé que no podría sobrevivir un día sin mí.” Siempre que tenía un problema o necesitaba algo, Avery no sabía a quién más llamar, o más bien, no había nadie que estuviera dispuesto a ayudarlo tan incondicionalmente como Nicole. “Bueno, tendré que verlas más seguido para aprender ¿por qué no hacen pijamadas en la casa? seguro a Alexa le encantaría ¿las adolescentes todavía hacen pijamadas?” Dudó un segundo, teniendo recuerdos de ello únicamente cuando Alexa era una niña. Keira la sacó de sus pensamientos cuando tosió, haciendo que la mujer se preocupara.”¿Estás bien cariño? respira…” Indicó, haciendo un ademán con la mano hasta que Keira se recuperó. “Bueno… pero si llegas a tener un problema, no dudes en decirle a Alexa, o incluso a mi, si gustas.” No podía evitar tenerles cariño a las Lovett, las había visto crecer, después de todo. “¿Te gusta? sírvete lo que quieras.”
“Así son los hijos, se la dan de que son muy fuertes pero aman a sus madres. Ademas, Avery es muy afortunado de tenerla.” y aquello lo decía con sinceridad. Alguien como ella, que había crecido sin una madre y con una madrastra que parecía detestarla, sabía que esas cosas merecían ser apreciadas. “Lo último que Alexa necesita es a las tres Lovett bajo su techo, usted no sabe el caos que podríamos desatar. La estamos protegiendo, créame.” hablo con gracia, pero también en serio. Ella especialmente solía meter a la hija Rothstein en muchos problemas. “De todos modos tendré en cuenta su propuesta, tal vez nos haga falta revivir años de juventud donde las cosas eran mas simples” le dedicó una sonrisa amable. Asintió ante la preocupación de la mayor, tosiendo un poco mas hasta que finalmente se calmó. Lo siguiente le cayó como una patada al estomago, y juró que sintió enormes ganas de llorar. ¡Que idiota parecía en ese instante! Volvió a darle un sorbo a su bebida, ahogando sus emociones en ese trago. “Esta bien, gracias. Es lindo de su parte, pero no tiene por qué preocuparse” negó con la cabeza. Y al ver que le invitaba a servirse mas no dudo ni dos veces en volver a llenar el vaso hasta arriba. “Va a tener que decirme como se llama esto, no recuerdo haberlo probado antes. Y es impactante, considerando quien soy...¡digo! Por ser, irlandesa” enseguida se repuso, no quería dar una mala imagen a la rubia. No tenía por qué saber que tan desastrosa.
















