Momentamente sin clases
En los Ășltimos meses se ha dado un fenĂłmeno que no ocurrĂa desde hace 3 años. No estoy dando clases grupales. Solo algunas esporĂĄdicas con los chicos de Big Bill TrĂo.
Mantengo las clases individuales o a parejas pero estoy algo retirado de la escena del Lindy Hop de Argentina. Creo que es una elecciĂłn saludable para mĂ; Aunque el Lindy hop sigue ardiendo fuerte en mi corazĂłn necesitaba parar un poco y enfocarme en mis prioridades personales.
Mi proyecto principal y el que corporiza todas mis bĂșsquedas sigue siendo Kabuki, pero es mucho trabajo. No hay queja solo realidad, llevar adelante un emprendimiento de la envergadura de Kabuki no es fĂĄcil, especialmente si uno tiene nulo conocimiento de administraciĂłn de empresas.
Estoy muy agradecido a la enorme responsabilidad y la enorme cantidad de trabajo que implica. Concretar Kabuki significa aprender de muchas cosas al mismo tiempo, ponerlas en prĂĄctica y nunca esperar que se acabe la necesidad de investigar y trabajar. Es lindo porque se siente como una vocaciĂłn. No me mal entiendan, puede ser una vocaciĂłn pero la mĂa es el Lindy Hop, bailarlo y enseñarlo. MĂĄs bien resulta una vocaciĂłn para conmigo mismo. De nunca detenerme en el proceso de mejorar. De siempre estar aprendiendo como solucionar un problema o como acceder a una nueva capacidad. Al final parecerĂa que Kabuki fuera yo mismo.
Y sĂ, es eso, yo mismo que nunca puedo detenerme en la deconstrucciĂłn y reconstrucciĂłn personal. Porque nunca lo sabemos todo y a veces necesitamos distancia de lo que queremos. Distancia significa perspectiva, significa otra mirada.
Por eso por el momento no doy clases. Porque nunca puedo parar de cuestionarme y eso estĂĄ muy bien. Porque a seguro se lo llevaron preso y los Ădolos tienen pies de barro. XD











