# edificio dos : sala de arte.
“regla número setenta y tres,” recita, intentando disimular el tono risueño que amenaza con apoderarse de actuación a la cual le imprime dramatismo, teatralidad. “ —el castigo por incumplir cualquiera de nuestras reglas anteriores, será la guillotina.” finalmente no puede contener la risa, por lo que cierra el libro que sostenía entre sus manos y mirada se desvía hacia momentánea compañía. “¿crees que hayan escuchado eso?” arruga apenas la nariz, en gesto que podría suponer arrepentimiento.
cuando levanta la vista para ver quién está recitando las reglas en voz alta, se queda confundido hasta que oye el remate de ese chiste. le hacía gracia, aunque sólo lo hace notar en la esquina de su boca que se iza maliciosa. " prácticamente, es cierto. no cumples y se acaba tu sueño. " su mirada se desvía un momento a las pinturas que decoran el lugar, meditabundo. no estaba seguro de poder sobrevivir por tanto tiempo con reglas tan estrictas. " sí. lo oyen todo. supongo que en los jardines podriamos estar a salvo, a menos que hayan puesto micrófonos en sus tulipanes. "














