SORPRENDIDA POR EL EFECTO “CASA DE PAPEL”
No podemos negarlo. Las series han pasado a ser parte de nuestra vida cotidiana, protagonistas de nuestras conversaciones con amigos, compañeros y familiares.
Plataformas como Netflix, HBO o Flooxter han hecho posible una nueva forma de consumo, potenciando la creación de series en masa y facilitando el acceso a gran cantidad de contenidos que podemos ver y compartir de forma inmediata.
Una de las series que más ha captado mi atención es “La casa de papel”. Y lo ha hecho no sólo por cómo es (la he visto entera un par de veces), sino también por el gran impacto transmedia que está generando en los espectadores, la publicidad y el sector de los eventos.
¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTE IMPACTO?
1. Un guión original y muy bien construido.
Los atracos siempre han sido un tema recurrente en el cine, que permite al público “experimentar”, junto a los personajes, la aventura a la que se arriesgan.
Pero “La casa de papel” es una versión sobre atracos que nunca habíamos vivido: lo que marca la diferencia en la serie es el deseo de los atracadores por ser "amigos" de sus propios rehenes y, por lo tanto, de la opinión pública.
Un sentimiento de empatía que se refuerza por el carácter “antisistema” de algunos personajes, que hace alusión a la decepción de la sociedad con el Gobierno y los bancos centrales. Algo que conecta con la opinión de muchos espectadores.
Además el guión, lleno de giros y sorpresas inesperadas, plantea una ambigüedad moral en la que el público es capaz tanto de empatizar como de odiar a todo el reparto, con una profundidad en cada capítulo que genera adicción y expectación ante el siguiente.
2. Unos personajes arrebatadores.
Una historia vive a través de los personajes que le dan vida.
Los personajes de “La casa de papel” no sólo están bien construidos. Es que además la mayoría son tremendamente atractivos, lo que, unido a sus personalidades (variopintas y muy intensas), fomenta que nos enganchemos y queramos ver cómo se relacionan, como si de una casa de Gran Hermano se tratase.
3. Una difusión transmedia extraordinaria.
Hoy en día el contenido es el rey, pero la difusión es la reina, y es la que lleva los pantalones.
En este sentido, “La casa de papel” ha topado con la REINA entre las reinas: Netflix. Una máquina de cosechar éxitos que ha catapultado la serie (hasta hace poco anclada en una cadena local) al olimpo de los dioses audiovisuales con publicidad, eventos y diversas acciones transmedia.
Una difusión que tiene además un ingrediente tremendamente potente: la conexión con los espectadores. Y es que Netflix no sólo hace publicidad; sabe conectar con la audiencia, poniendo en sus manos la difusión de “La casa de papel” con una campaña muy trabajada en redes sociales, que potencia la empatía generada por la serie.
Buen contenido + buenos personajes + buena difusión = éxito.
¡A disfrutar de contenidos!