Tratan de resucitarme, pero es muy tarde para eso, no puedes resucitar algo que lleva años muerto. Détente, te supliqué, pero aún así no te importó, lograste tu objetivo matándome en vida, pero, aún quieres terminar el trabajo y finalmente hacerlo por completo. Quiero respirar, pero me asfixias, quiero levantarme pero estás presionándome contra el suelo, tengo todo tu peso encima; grité, pero nadie escuchó, había sangre por doquier pero nadie la notó, ahora soy un alma muerta en un cuerpo vivo. Jamás quise herir a nadie así que por eso no dije nada, la gente que lo sabía y se preocupaba llegó a agobiarme, tantas preguntas, tantos intentos por salvarme que siempre terminaban siendo fallidos. Toqué fondo, pero fue como si el mismo decidiera abrirse para dejarme caer aún más abajo, terminas pensando que no hay un final para esto, porque estás en un pozo sin fin. Esto es como si todos los desastres naturales estuvieran pasando al mismo tiempo, un tsunami que te arrastra y te ahoga, un terremoto que te derrumba, un huracán que evapora toda tu felicidad y la convierte en dolor, es llevar dentro un tornado de negatividad, haces una erupción de ira, y aún así tratas de ser fuerte y aguantar, pero estás constantemente pensando en si vale la pena continuar o mejor rendirte.