El sistema de Potlatch! se organiza en torno a 4 elementos principales que configuran el paquete de regalo:
Primero, el envoltorio del regalo. Formado por 6 invernaderos desplegables, de dimensiones 1,50x0,75x2,05 m., cada uno. Se encuentran articulados por bisagras en su base, lo que permite formar diferentes configuraciones espaciales, desde una pared continua de invernaderos, hasta particiones aisladas o bandas en zigzag. Los invernaderos sirven como separaciones entre las diferentes zonas de trabajo pero, también, como almacenamiento e iluminación, dado que algunos cuentan con unas luces integradas en su estructura.
Segundo, el módulo rígido. La última unidad de los elementos anclados en el regalo, tiene la misma geometría que los invernaderos pero, al estar construido en DM, puede funcionar, o bien como un panel rígido vertical (a modo de expositor o tablón de anuncios) o bien, si se tumba y se posa en el suelo, como mesa de trabajo. Cuenta en la parte inferior con una taquilla de almacenamiento.
Tercero, el triciclo. Una vez plegados los invernaderos y erguida la mesa, el paquete puede ser desplazado por la nave para encontrar la posición adecuada, gracias al triciclo.
Y, cuarto, las cosas. El contenido del regalo, recoge los enseres fundamentales para la estancia: entre otras cosas, iluminación, sillas, tazas, perchas, una pequeña alfombra, unas plantas, una regadera, una guía de lectura y, lo más importante una hamaca, para echarse la siesta*, que será fijada a la estructura de la nave.
Todos los invernaderos son conectables entre sí. El sistema permite configuraciones diferentes para “urbanizar” la Nave 16: en bandas aisladas, en un área conjunta recogida del espacio abierto, con zonas especializadas para el trabajo individual, en asociaciones puntuales entre residentes, etc. Parte del objetivo de estas residencias es que los participantes diseñen el entorno de convivencia y prueben el espacio. Por último, el proyecto incluye una zona de reunión, una de descanso y un espacio para comer y preparar un té, para las cuales se ha reciclado el mayor número posible de elementos de las pasadas ediciones de El Ranchito.
Varios factores condicionan, tanto la estrategia, como la materialidad del proyecto. Por un lado, el conjunto debe ser totalmente desmontable y plegable, para hacer compatibles las residencias de artistas con otro tipo de programas que tendrán lugar en el mismo espacio, a lo largo del año, como exposiciones u otros eventos. Por otro lado, el almacenamiento del conjunto en los periodos en los que no hay residencia. Una vez desmontado, el conjunto de la instalación se puede plegar hasta ocupar un volumen de 3,50x1,80x2,2. Por último, su carácter efímero y la adecuación a un presupuesto ajustado.