kasperferrer:
El masculino se quedó tumbado en el suelo y después de algunos minutos, se sumergió en un profundo sueño, mas la caminata de un individuo hizo que despertara inmediatamente. —¡Mierda!, ¡me asustaste! —Dijo sin poder controlar el volumen de su voz.
“ Tengo derecho a entrar a mi cabaña, genio. ” Pronunció, frunciendo el ceño, deteniendo por completo los movimientos de su cuerpo allí donde rebuscaba entre su ropa. Miró en dirección a la voz y ahí plasmó expresión de disgusto sobre el rostro. “ ¿Qué clase de persona en su sano juicio se queda dormido en el suelo cuando la cama está justamente ahí? ” Tuvo que decir, dedo indice apuntando a la cama que reconocía como la ajena.














