Bajo la sombra del cerezo - Reseñas de anime y manga
No hace mucho terminó el manga de Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer en inglés), uno de los shonen más queridos y aclamados de los últimos tiempos, que se volvió popular con mucha rapidez incluso entre las personas que no acostumbran ver anime y convirtiéndose en toda una sensación. Con el manga ya terminado, es un buen momento de recapitular toda la serie y analizar qué hizo bien y qué hizo mal.
Esta en una entrada larga, así que la pongo bajo un enlace. ¡Alerta de spoilers!
- La Historia
Primero que todo, comencemos por la premisa: en el Japón de principios del siglo XX, los demonios son una amenaza real debido a que devoran humanos sin discriminación, por lo que existe una organización de asesinos de demonios que se dedica, como su nombre indica, a exterminarlos. Tanjiro, el personaje principal, se encuentra un día con que su familia ha sido asesinada por un demonio, y su hermana menor, Nezuko, es la única sobreviviente. Sin embargo, Nezuko ha sido transformada en un demonio, por lo que Tanjiro debe buscar una cura para ella al mismo tiempo que busca vengarse de quien mató a su familia al unirse a los asesinos de demonios.
Es algo sencillo, y muchos podrían decir que han visto o leído algo similar. Se le añaden ligeros toques únicos de fantasía al incluir espadas y técnicas especiales que son las únicas que sirven contra los demonios; de este modo, tenemos las técnicas de respiración que caracterizan a la serie, las cuales se dividen en distintos elementos: agua, fuego, rayo, etc., e incluso añaden otros no tan convencionales como las respiraciones de insecto, serpiente y amor. Todo esto vuelve interesante a la obra, y en general, las técnicas están bien diseñadas y exploradas, dando tipos de lucha únicos a cada personaje a pesar de que todos utilizan espadas de base.
El ritmo en que la historia se cuenta es constante, volviéndose rápido cuando debe y dando momentos para respirar cuando se necesitan. Aunque está lleno de acción de principio a fin, no se siente sobrecargado de la misma debido a esto, una falla de la que he visto que sufren otros shonen (como Black Clover). Se da el tiempo justo para desarrollar a los personajes, el mundo y la historia detrás de ellos, por lo que, aunque podría extenderse en esto mucho más, no hace más que lo necesario. Esto funciona para la historia la mayor parte del tiempo, pero hay momentos claves en los que se vuelve una debilidad.
La historia en sí, como dije, es sencilla. Tanjiro entrena para volverse miembro de los asesinos de demonios y, cuando lo logra, se encuentra con muchas personas y demonios que poco a poco lo acercarán a la respuesta para salvar a su hermana y a la verdad del origen de los demonios. Pero, aunque todos los personajes principales tienen sus propios arcos, se opacan en comparación al de Tanjiro. No es que esto sea malo, al contrario, es bueno que el personaje principal se destaque; sin embargo, en vez de tener una historia donde todos los arcos personales de los personajes son increíbles, Kimetsu no Yaiba presenta sólamente uno que alcanza todo su potencial y los demás se quedan cortos o poco desarrollados en comparación.
En cuanto a los elementos que componen la historia, todos o casi todos están utilizados de forma perfecta. La acción es trepidante, los poderes son interesantes (si bien no muy novedosos), el misterio te atrapa lentamente y el drama se complementa con la comedia para no volverse demasiado pesado. Es la clase de historia que trata temas como no rendirse nunca y superarse a uno mismo, pero también logra tocar otros más sensibles, como que cosas malas pasan en la vida sin ninguna razón o que los “malos” muchas veces también son víctimas, dando a entender que cosas como la “maldad pura” no existe a pesar de ser una serie con demonios, aunque es cierto que esto se logra debido a la naturaleza de los mismos, pero hablaré de esto más adelante.
En resumen, la serie tiene una historia bien balanceada y pensada, que podría haberse extendido mucho más si lo quisiera pero que no lo hace porque no es necesario, lo que la deja con la extensión justa que debe tener. Dicen por ahí que las mejores historias tienen sangre y lágrimas, y ésta sin duda tiene ambas, además de risas y misterios.
- Los Personajes.
Si tuviera que describir a los personajes en una palabra, sumando su caracterización, desarrollo, motivaciones, diseño y final, la palabra que usaría sería “bueno”. No “genial”, ni “grandioso”, ni “épico”. Sólo “bueno”. La razón detrás de esto es que de esas cinco cosas que mencioné, la más importante, el desarrollo, se queda corta.
Tanjiro y Nezuko, los principales, son manejados de manera excelente y no hay nada que pueda criticarles al respecto. Tanjiro especialmente me sorprendió, pues en una historia donde el tema de la venganza y todo lo que implica para la persona es tan fácil de percibir, Tanjiro se mantuvo con su personalidad amable y compasiva hasta el final.
Normalmente, con una historia en donde el personaje principal busca venganza contra otra persona u organización, la idea central de la misma es demostrar cómo la venganza no es la solución, pues destruye poco a poco al personaje hasta dejarlo sin nada (y en muchas ocasiones, sin nadie), e incluso si consigue su venganza, lo único que queda es un vacío. Es especialmente interesante ver este desarrollo con personajes que son, en su base, gentiles, pues los empuja hasta el máximo y enfrenta sus principios con sus metas, cuestionándolos hasta dónde son capaces de llegar y de perderse a sí mismos con tal de conseguir su objetivo. Esta narrativa sobre la venganza la hemos visto una y otra vez, desde en clásicos como El Conde de Montecristo y Frankenstein, hasta en piezas mainstream de entretenimiento como el videojuego The Last of Us II.
Tanjiro, sin embargo, no sigue este camino. Busca venganza contra el demonio que asesinó a su familia, pero con el tiempo también entiende que los demonios, que antes eran humanos, son víctimas a su manera, y por lo tanto, les tiene lástima y se compadece de ellos. Quiere acabar con los demonios que matan personas, pero no lo hace pensando en querer matar, sino en querer salvar a las personas de ellos. Aunque tiene momentos en los que odia profundamente a los demonios, no deja que su venganza lo consuma y transforme; de principio a fin, mantiene su personalidad gentil y cálida con todos a su alrededor. Esta forma de trabajar con su personaje me parece espectacular, y aplaudo ante ello.
Desgraciadamente, no se puede decir lo mismo del resto de personajes. Este cuidadoso manejo se vuelve más torpe conforme más nos alejamos de personajes principales, lo que ocasiona muchos problemas. El punto más débil de la serie es que el desarrollo de muchos en el elenco de personajes ocurre en el transcurso del arco final, cosa que obviamente es un error. El arco final debe servir para cerrar las historias de todos, incluida la historia general de la serie, no para presentarlas y desarrollarlas. Si se hace esto, nos encontramos con el problema de que todo debe ser apresurado y resumido, sin dar pie a que los personajes sean capaces de crecer y cambiar de forma natural y cortando muchas de sus posibilidades de desarrollo, sino es que todas, que es precisamente de lo que sufre Kimetsu no Yaiba.
A esto le añadimos que muchos personajes mueren en este enfrentamiento final, y eso vuelve sus muertes menos impactantes o relevantes de lo que tendrían que ser, dado que se trata de personajes principales. Si, en su lugar, la serie se hubiera preocupado por hacer este desarrollo antes, creando nuevas subtramas y extendiéndose, pero dando tiempo a la audiencia para conocer y relacionarse con los personajes, entonces sus muertes en el arco final habrían sido lo que se suponía que fuesen: trágicas y tristes, con ese toque de honor que merecen al volverse mártires y de satisfacción al saber que no fue en vano. En vez de eso, tenemos muertes vacías de personajes que apenas acabábamos de conocer, que dejan la sensación de que suceden sólamente para llegar a un número de bajas pre-establecido por el creador. Este no es el caso de todos los personajes, pero sí el de muchos, e incluso aquellos que no mueren sufren de tener su historia apresurada en el final.
Curiosamente, los demonios no tienen este problema. A cada demonio importante para la trama se le da su tiempo de presentación, no sólo en cuanto a sus poderes y habilidades como demonio, sino también su historia como humano. Es en los demonios donde se encuentra el verdadero núcleo de la serie, pues a través de ellos los temas más fuertes son contados, por ejemplo, que la tragedia tiene más de una cara y que los criminales son, a su vez, víctimas de un criminal mayor. Hay demonios que tienen una presentación tardía, que no llega hasta el arco final, lo que justifica que su desarrollo sea también hasta este punto. Además, muchos de los demonios tienen un sentimiento muy humano en la base de sus acciones que, de otro modo, se considerarían ilógicas y serían reducidas a su naturaleza de demonio, ya sea el querer ser más fuerte, el querer una familia o algo mucho más simple como querer sobrevivir.
Los demonios no sólo son el enemigo principal de la serie y gracias a los cuales la trama da inicio en primer lugar, también son parte esencial en construir el personaje del villano principal de la serie: Muzan. Esto es así debido a que Muzan es el único capaz de crear nuevos demonios, por lo que no sólo tenemos a los asesinos de demonios que, en su mayoría, tienen cuentas pendientes con él, también tenemos a los demonios, que son humanos que cayeron víctimas suyas y fueron transformados (como Nezuko). Es gracias a las distintas historias que se presentan a través de los demonios que el personaje de Muzan gana fuerza como la raíz de todo el mal que sucede en la historia y ayuda a darle peso como enemigo final, algo que tiene bien merecido.
Esta construcción de personaje está tan bien hecha que convierte a Muzan en el elemento más fuerte de toda la serie. “Un héroe es tan bueno como su villano” es una noción popular en narrativa, y Muzan es un villano casi perfecto. No sólo convierte a humanos en demonios, también tiene habilidades regenerativas y una fuerza de ataque descomunal, controla a los demonios a través del miedo, asesina por vanidad y tiene un ego tan grande que le hacen considerarse perfecto, por lo que todo es un insecto en comparación y todos los que vayan contra él merecen ser aplastados. Es frío, calculador, despiadado: un demonio en toda la regla. Es la clase de villano con quien no se puede razonar o llegar a un acuerdo, del tipo que se podría categorizar como neutral malvado o caótico malvado.
Se opone a los protagonistas en sus acciones, valores, fuerza y hasta en su naturaleza...pero, al final, descubre que tiene la emoción más humana de todas: querer sobrevivir.
Muzan no es sólo un demonio, es el demonio de la serie, pero incluso él alguna vez fue un humano. Esta complejidad pero sencillez de su personaje, así como el manejo y el desarrollo que tiene a lo largo de toda la serie, es lo que le da su lugar como el punto clave y el pilar por excelencia de la trama. Sin él, la historia no sería igual de buena. Un héroe es tan bueno como su villano, y este villano no tiene par.
- El Anime y el Manga
El anime es mejor que el manga. Ya, lo dije.
Desde luego, es gracias al manga que tenemos el anime, pero es innegable que el anime es el que le ha dado el empujón que el manga necesitaba. Esto se debe a que el arte del manga es... bueno, he visto mejores. Sencillamente no se compara al del anime. Hay mangas que, como su anime, llegan a ser una obra de arte, pero este no es el caso de Kimetsu no Yaiba.
Por otro lado, no podemos olvidar que el anime es hecho por Ufotable, quienes animaron Fate/Stay Night y son reconocidos como grandes en la industria de la animación debido a la limpieza de su trabajo, la fluidez, los colores, los efectos especiales... sencillamente no se puede criticar la animación que producen. Incluso el uso de CGI en este anime es impecable y se mezcla a la perfección con el 2D. Es una maravilla para los ojos. Por su parte, la banda sonora es fantástica y cuenta con un par de soundtracks tan inconfundibles como He’s a pirate de Piratas del Caribe, y el opening ha ganado premios y reconocimientos en el mundo de la música en Japón.
Con todo esto, es natural que el manga se quede atrás, a pesar de que sea la fuente original. Aún así, en el caso del manga esto no afecta la gran historia que presenta, y en el del anime, su gran diseño sólo resalta más a la historia, que ya de por sí es buena. Aunque no he visto la película y no conocemos si el anime tendrá más temporadas en el futuro, no cabe duda de que se mantendrá en la memoria de muchos.
- ¿Por qué es tan popular?
Finalmente, ¿qué es lo que vuelve a Kimetsu no Yaiba este fenómeno entre fans del anime y espectadores más casuales? En primer lugar, tiene pocos errores en su composición y en los personajes que presenta. En segundo lugar, mezcla elementos que gustan a todos, como la acción, con elementos típicos de un anime, como poderes y nombres de técnicas específicos, y su historia simple pero atrapante hace que más personas le den una oportunidad. Finalmente, de principio a fin tiene una excelente animación, actuación de voz y sonido, que invita a continuar viéndola.
Y eso es todo lo que tengo que decir sobre Kimetsu no Yaiba. Con todo, sigo considerándolo un 10/10 cerrado, y en el futuro probablemente se convierta en un clásico del shonen. Aunque sigue sin estar a la altura de otros que han venido antes de él, eso no le quita el mérito de haber ganado tanta popularidad bien merecida, y espero ver más del anime y del mangaka en el futuro.
- Mary Hdz.















