—Me alegro de que fueras, siempre es una gran oportunidad.—Comentó con sinceridad, pues realmente siempre le agradaba saber que los proyectos fuera de la revista acababan favoreciendo a todos. Cuando terminó de contar su pequeña anécdota, sonrió con levedad.—No, me necesitan por aquí, como mucho me envían a sitios con paisajes bonitos.—Habló, aunque lo cierto era que la revista le había brindado la oportunidad de fotografiar gran parte del mundo.—¿Le tiraste agua a la cámara o algo así? Me esperaría cualquier cosa.
— Te prometo que la cámara no recibió ningún daño, lo que le paso al chico es otro asunto, por eso debiste ir conmigo para calmarme —Soltó una pequeña risa, la verdad no le hizo gran cosa al pobre fotógrafo, ya muchos han sido las victimas de Lennox Rosenberg— Esta vez no hice ningún escándalo, tranquilo, debía mantener la compostura frente a Donatella Versace y Diane Von Furstenberg.















