mirada incrédula dirigió a su interlocutor; allí, en la fina línea que sus labios tendían a formar, había creído visualizar el fantasma de una sonrisa que desapareció en simple parpadear. los remanentes del recuerdo, demasiado fracturados, imposibilitaban la calificación de si era, o no, real. ‘ no te mentiré, me siento ligeramente perturbado pero también curioso de tu definición de no está tan fuerte. ’ admisión se deslizó carente de previa consideración, siendo su devolución permitida sin resistencia por la breve distracción de nudillos rozando con los propios. tranquilidad llenó su pecho cuando explicación fue entendida y no requería de mayor elaboración. ordenar palabras en un sentido coherente, bajo cualquier circunstancia, jamás se presentó como un problema; no obstante, la incapacidad para transmitir pensamientos con exactitud que estaba experimentando se le iba de las manos. y, honestamente, prefirió ignorarlo, a diferencia de la reciente acotación. rompió contacto visual tan rápido que se vio enfocando atención visual en un punto muerto entre la barandilla, el vaso y el paisaje tras el mismo. fue imposible musitar un no, porque era mentira, y muy dentro de sí, sabía la respuesta con exactitud. ‘ ¿la verdad? ’ consultó, barajando las posibilidades en su mente, como de costumbre, escogió la peor. ‘ sí. ’ hombros encogió en un inútil intento de restarle importancia al asunto. ‘ quiero decir— con una toalla o manta encima— o no sé— ′
Jugo frutal con un corto chorro de vodka, de eso se trataba, si bien las papilas del mayor no se sentían adormitadas si no que frescas y dispuestas a recibir más de aquel brebaje podía entender que, para cualquier persona que no bebiera desde los quince, la sensación que se extendería por su garganta sería de ardor profundo, a quemarropa, así que opta por tragar pensamientos y obviar minúsculos detalles que con orbes receptivas había podido divisar, por un momento, hasta escuchar las palabras ajenas. “ Si no causa dolor, no es tan fuerte. ” Explica así, de manera breve, lo que podía ser visto por su contraparte como una exagerada tolerancia a las bebidas alcohólicas o, simplemente, inestabilidad mental. Puede divisar un evidente cambio de comportamiento, además de físico, en cuantos aquella pregunta que podía ser fácilmente considerada indecorosa sale de sus labios, mas no se arrepiente de hacerla. “ ¿Has pensado en no siempre decir la verdad? U omitirla. ” Es una inquisición que sale de su interior naturalmente, sorprendido ante la facilidad del ajeno para admitir detalles que le pigmentaría las mejillas de un vergonzoso carmesí a más de uno. Vuelve a darle una pitada seca al cigarrillo, es la última ya que éste había logrado consumirse en gran parte entre los largos dígitos del mayor. “ ¿Qué hay con verme en pelotas? ” Lanza a la nada misma, pensamiento dicho en voz alta, en lo que de sus pulmones sale el humo guardado y de un movimiento rápido con su mano arroja el pitillo al vacío, haciendo que éste desapareciera en la oscuridad de la noche. No se trataba de primer artista que interrogaba al heredero por una pintura de éste en paños menores, o despojado de ellos, por lo que seguía siendo un enorme signo te interrogación el por qué de todo aquello. “ No, no desnudo, no creo en los desnudos artísticos. ” Masculla, a pesar de tener uno de una fémina en sus aposentos en su natal Grecia, detalle que muchas veces era pasado por alto por quienes ingresaban. “ Pero . . . con una toalla puede ser. ” Chista, encogiéndose de hombros. Siguiendo aquella lógica, era lo mismo que estar solamente sin camisa.