— Lester —asintió. Solía tener en su mente un lugar reservado para la gente y sus nombres, pero aunque se preocupaba de conocer también a aquellos con quienes trabajaba, su prioridad estaba en los campistas—. Denis —se presentó, pronunciando su propio nombre con un acento más marcado—. Y no llevas mucho tiempo aquí, ¿me equivoco?
“ ¿Trabajando o viviendo? En ambas cosas llevo poco, ante todo trabajando. “ Por no decir que aún ni había cumplido su primer mes en ese sitio. “ Supongo que lo dirás por mi acento, si intento poner uno neutral sueno aún más horrible. “ Resopló una pequeña risa, desviando la mirada hacia el frente en cuanto pudo. Ahí, a lo lejos, el pequeño grupo de campistas se habían detenido para esperarlos. “ Mira, nos esperan como si fuésemos sus padres. Cómo se nota que saben que nosotros conocemos las rutas más rápidas. “












