La generación del “Nada serio”
Les voy a hablar un poco sobre la generación en la que nací. Esta es una reflexión sobre mi perspectiva de cómo se dan las relaciones entre la gente de los 90s en adelante. Trataré de que se sientan incluidos/as mientras me leen con la diversidad de ideologías entre mi generación de la cual tengo conocimiento.
Nos dicen la generación del “nada serio” por muchas razones. Una de ellas y la principal según mi punto de vista es el factor tiempo y metas. Nuestra generación busca superarse en la vida, cumplir sus metas profesionales y dedicar tiempo a una relación de pareja no es una prioridad. Hemos escuchado el discurso de que lo más importante en la vida es alcanzar nuestra autorealización como ser humano y educarse es parte de ello, así que lo tomamos muy en serio. Buscamos aquello que nos apasiona hacer y vamos por ello así el mundo esté en contra o te cuestionen tu decisión. Preguntas como: ¿Cuándo te gradúas? ¿Donde piensas trabajar? ¿Y tu promedio y notas como van? ¿Te vas de la isla? ¿Te vas a endeudar con un préstamo estudiantil?, sin comprender lo difícil y sacrificado que es una carrera universitaria y postgraduada e intentar tener vida social y familiar en conjunto sin terminar con ataques de ansiedad y colapsar en llanto.
Otra razón lo es el factor pasado. Todos y todas tenemos experiencias que nos han marcado, ya sean familiares, de amistades o de pareja que nos cambian la perspectiva de la vida. Estas personas nos han enseñado lo bonito y lo doloroso de la vida, por lo cual somos más precavidos a la hora de confiar y dejar entrar alguien a nuestro corazón y nuestras vidas. Aquellas veces que nos ilusionamos y nos rompieron el corazón, aquellas que confiamos y nos traicionaron, aquellas que nos mintieron y aquellas que nos decepcionaron y nos fallaron nos hicieron quienes somos hoy día. También están aquellas otras personas que nos hicieron ver lo más hermoso de la vida y lo mucho que tenemos para dar. Estas personas son con las cuales has logrado sintonizar a tal magnitud que la atracción inicial es emocional y mental y esa hace que todo lo demás se de en una forma inexplicablemente maravillosa.
Cuando experimentas ese tipo de conexión con una persona con la cual puedes hablar de todo hasta de los temas que cualquiera podría pensar que haz perdido la cordura, cuando lo vives no lo quieres dejar ir. Conectar con alguien que te haga reír, llorar, inspirar ternura, corajes, con quien puedas debatir sobre la vida y sus ideologías, con quien puedas abrirte y hablar de las cosas que más te duelen en la vida sin miedo a sentirte juzgado, a quien puedas comprender y que te comprenda. Piensas que al fin encontraste lo que querías de un compañero o compañera de vida, pero resulta que puedes encontrar todo eso maravilloso en alguien que no se puede quedar, alguien que va de paso(o quizás tu vas de paso), alguien que a pesar de su conexión tan especial tiene alguien más, alguien con quien vas a construir una amistad insuperable, o que su destino era despertar en ti esas capacidades extraordinarias que tenemos como seres humanos que dejamos a un lado por otras prioridades.
Se nos olvida que conectar con la gente es de las cosas más hermosas y maravillosas de estar vivo. SENTIR es tan importante como respirar, pues es parte de nuestra naturaleza como ser humano. Durante mis 23 años de vida y como muchos/as de mi generación he tenido que lidiar muchas veces con esta típica frase cliché de “no quiero nada serio”. También con las otras famosas frases: “Es que eres muy buena para mi”, “Te mereces algo mejor”, y una que otra disculpa por actuar con “inmadurez”. Siempre he pensado que hay una baja autoestima detrás de eso por terminar conformándose con menos de lo que merecen. Por otro lado valoro la sinceridad y celebro poder conocer otras personas con mayor inteligencia emocional. Muchos se quejan que dan, y dan y no reciben, pero el amor es DAR y recibir es la consecuencia de eso. Mas siempre hay que tener en cuenta que cada cual da lo que tiene la capacidad de DAR, pero siempre se puede aprender pues la vida es un viaje de transformación continua.
Hablemos de la dinámica del “nada serio”. Esto implica el no tener ningún otra responsabilidad con esta persona que no sea sexual. Está este mito de que es una relación superficial donde no involucras sentimientos, pero no es completamente real. Si hay personas que son pobres emocionalmente y tratan como objetos a la gente, pero también están estas otras que no temen a las emociones aunque el acuerdo principalmente sea sexual. Esto es tratar como persona al otro y no como objeto, es hablar con sinceridad, no crear expectativas irreales, es preocuparte por el bienestar del otro pero sin las otras responsabilidades ni títulos que una pareja conlleva. Es esta relación que tienes pero no quieres que nadie lo sepa, que no tienes que dar explicaciones, comunicarte constantemente, ver constantemente, presentarle a tu familia, ni comprometer tu exclusividad sexual ni dedicarle el tiempo que realmente no tienes disponible. Esto es una de las razones que lo hace conveniente y preferible por nuestra generación. Al fin de cuentas el “nada serio”, si es serio y se debe practicar de manera responsable, ya que se necesita confianza y discreción. A parte que el sexo es algo serio, expones tu salud, tu vida. Elegir alguien para ser tu “no serio”, es una decisión importante.
Por otro lado, está la práctica del “nada serio” pero de manera seria. Muchos/as de nosotros/as creemos quienes creen que se puede amar más de una persona a la vez y rechazan la monogamia como estilo de vida. Esto es el poliamor. Desde esta perspectiva de vida todas las personas involucradas están conscientes y tienen conocimiento de la existencia de más personas. Es como un contrato de exclusividad sexual compartida. Esto viene a romper con lo que son la infidelidades. Pues el mayor problema de las infidelidades es la traición de confianza del contrato de exclusividad y la MENTIRA. En una relación poliamorosa se espera que haya sinceridad, confianza y responsabilidad con todas las personas involucradas en común acuerdo. Si todas las personas involucradas saben y pueden lidiar la situación, no hay problema. Igual si las personas se comunican antes de su intención de vivir su sexualidad sin exclusividad, no hay problema. Si se habla antes y deciden continuar la relación o dejar ir la otra persona para que tenga libertad porque no puedes lidiar con eso perfecto, pero se dio la comunicación. Es lo esencial en cualquier tipo de relación humana. El problema incide en no comunicarse con sinceridad. Así que rompamos con el mito de “nada serio” y seamos responsables con nosotros y con las demás personas. Sinceridad ante todo.
Nosotros/as somos esa generación poliamorosa a la diversidad y crecimiento personal en todas sus expresiones. Esa que ayuda a otros a deconstruirse, construirse y no destruirse. Esa que busca la transparencia , la justicia e inclusión en todos los aspectos de la vida. Mi generación del “nada serio”, si se toma las cosas en serio.
PD: Que no estés de acuerdo no significa que no es real lo que sucede a tu alrededor. No existen verdades absolutas ni relaciones “perfectas y eternas”.