Si tenéis oportunidad, no os perdáis la exposición Y Fellini soñó con Picasso, que organiza el museo Picasso de Málaga. Qué inspiradora es. Qué gusta ver el trabajo de dos genios, ver cómo las artes y sus artistas se influencian, crecen, se complican la vida para crear de la nada algo que sea suyo, suyo, suyo. Ver cómo quieren alcanzar el imposible: que una sola pieza lo contenga todo, que en ella se fundan todas las emociones que quieren ser capaces de provocar. Qué maravilla. Fellini, que llevaba un diario en el que dibujaba sus sueños, soñaba con Picasso cada año, cuando se acercaba su cumpleaños. Al parecer era la forma que tenía su mente de valorar qué había sido capaz de producir en los últimos 365 días, teniendo a su gran referente como crítico y medida. Puede haber algo más bello. No sabemos. Y también os volvemos a recomendar el cómic Fellini en Roma, de Tyto Alba, en el que el director de Ocho y medio recorre la ciudad eterna en sus noches insomnes.






















