recien
vi a dos niñes
con una bolsa de bombitas recién comprada
y por un momento
recordé euforia
de los colores
y la emoción
del tacto blandito.
pienso que lo extraño
y en esos momentos
de 40 grados a la sombra
la incomodidad de mi cuerpo se diluía un povo
hasta que volvía a recordar que tenía poca ropa.
hoy hace
unos treinta grados de calor
y se aguanta
con colores de camisa
que me tspan un poco mas.
el calor es raro
el calor (me) asfixia
para mí, la idea del agua
nunca es un consuelo.
el registro que tengo
del verano
es un poco abstracto
los colores mas vivos
las sensaciones menguadas
derretidas.
quisiera calor en un cuerpo
capaz de sentir algo mas
que el peso de su propia existencia













