OLLY.
llevaba acabo un acalorado encuentro con aquella figura ajena en el baño de aquel café. la puerta había sido abierta sin piedad, claro, había fallado el pestillo. las tres entidades entonces se llevaron una buena sorpresa. haciendo que con quien compartía antes unión se alejara. ❝ lo siento, ¿ llevas esperando mucho ? ❞ cuestionó sin poder contener las risas.
La expresión sobre su rostro permaneció impasible incluso cuando la escena fue revelada frente a ella. Estaba tan familiarizada con aquellas situaciones, que se veía ya inmune a toda clase de pudor. Apropiándose de una solemnidad no muy ajena a su persona, Lorelei se cruzó de brazos y, con la cabeza, señaló en dirección a la puerta. “Fuera,” le dijo al individuo cómplice de su hermano, aguardando a que éste se retirara para luego dirigir su mirada al castaño. “¿Cuántas veces, Ollybher? ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?”











