¿Cuál es la cuestión más profunda que quieres curar?
Entre las muchas cosas que están en mi lista quiero decir las más recurrentes, y por ende, al menos según mi criterio, las más importantes: tengo el sindrome de la niña buena (que tal vez está ligado a mi búsqueda de aprobación). Deseo ser percibida como "buena" y me desvivo por crear esa imagen, trato de no hablar mal de otras personas, el autosacrificio está siempre presente, el pensar en los demás y ponerlos primero, no puedo decir que no, trato de nombrar constantemente cosas positivas sin importar el contexto, trato de ser moralmente justa y un sinfin de situaciones. Quiero ser buena, quiero ser vista como buena... y quiero ser felicitada por esas cosas. "Felicitada" ¿así como valorada? Ese es otro de mis grandes problemas. A veces (ojo: A VECES) quiero la validación externa, con los años he cambiado el "quiero" por el "necesito" porque en realidad no necesito que me validen, no necesito que me digan las cosas de mí misma que yo ya sé, sin embargo, es bonito escucharlo. El problema es que a la mínima muestra de descontento hacia mí persona me siento mal. Lo veo como un ataque directo. ¿Que diría esa parte de mí si pudiera hablar?:
"¿Por qué no me ven? ¿Acaso no se dan cuenta todo lo que hago por ellos? ¿No soy suficiente?"
Y como me topo con una pared, me doy cuenta que no importa cuanto me esfuerce, nada será suficiente, y así se derrumba la imagen que intenté construir: la sacrificada, la despojada de malas intenciones. Decaigo, me deprimo, me lamento. Y bueno, eso es solo un tiempo hasta que me levanto, me recuerdo que no puedo obligar a otros a demostrarme atención de la manera en que YO quiero y vuelvo a ser la "niña buena", sin enojarme, ni reclamar, sin EXIGIR el cariño que siento que merezco. Sin embargo, como esta parte de querer ser valorada sigue ahí escondida, el ciclo se vuelve a repetir.
Me siento un poco culpable de quejarme tanto sobre esto, porque sé muy bien que esas manifestaciones forman parte de mi niña interior. La niña que no recibió tantas muestras de afecto, que vio como ponían como prioridad otras cosas (y otras personas) antes que a ella, como su voz se perdía entre la multitud y se sentía menos importante que los demás. ¿Cómo puedo enojarme con esa pequeña? Si lo que justamente necesita es amor y COMPRENSIÓN. Pero vaya que sí hace que mi yo adulta viva en este constante infierno.
¿Qué es lo que quieres ver cambiar?
Me gustaría poder encontrar un punto medio. Quiero que mi pequeña se sienta querida, sin tener yo que desvivirme para serlo.
¿Qué temes que te pudiera pasar si no se te quita nunca la sensación o síntoma que quieres?
Temo no descubrirme. No vivir. No ser verdaderamente feliz. ¿Quién soy yo detrás de esta imagen que he formado? Claro que me gusta ayudar a otros, claro que quiero ser buena, claro que en ciertos momentos me es natural todas las cosas que antes mencioné, pero entonces, ¿por qué a la vez me siento tan mal?. Debe de haber una forma en que pueda seguir hacer haciendo todas esas cosas sin esperar ningún resultado. Y no hacerlas al extremo porque si es cierto que, aunque a veces me sale con naturalidad, otras veces aparece esa voz interna que se vuelve muy demandante y calculadora. "Tal vez si digo esto verán lo especial que soy" "tal vez si hago esto tendrán una mejor imagen de mí" y ahí es cuando meto la pata. ¿Cómo detectar esa voz a tiempo? ¿Cómo decirle que cierre la p*ta boca porque no necesita que vean lo especial que soy? SOY ESPECIAL y punto. Yo sé que lo soy. No es egoísta pensar en ti mismo así como no es egocéntrico decir que eres importante y ponerte primero. Porque al final de cuentas, si no lo haces tú, ¿entonces quién?.
He hecho un paso importante que es mirar en mi interior y admitir las partes feas de mí misma que no me gustan. Ya no siento vergüenza de reconocer mis defectos porque están ahí por una razón. Ahora toca lo siguiente, el paso más primordial... y es tratar de mejorar. Quiero ayudarme a ser una mejor versión de mí misma. Poco a poco, ya que por experiencia sé que:
✨Dando un paso a la vez he llegado más lejos de lo que jamás hubiera imaginado✨