No estaba segura de la veracidad de las palabras ajenas, la preocupación en ella palpitaba, los maestros no se veían muy amables y no quería que sus calificaciones se pusieran en peligro tan cerca de la meta final, mucho menos con algo tan injusto como esto, ya que no se dedicaba a nada que tuviera que ver con esfuerzo físico. "¿Me apuestas? Vale, pero si no se quita, tendrás que hacer lo que yo te diga por un día entero, para levantarme el ánimo." comenta después con gracia, dejando ir su estrés aunque sea por un segundo. las palabras ajenas le roban una carcajada, pero termina asintiendo "Ah, el gran policía siempre descubriendo mis malévolos planes... Pero está bien, no importa si sabes mis intenciones, porque parece que aún así sirve, te tengo aquí ¿no? Ahora queda asegurarse de que te pueda tener en la evaluación." dramatiza la broma, risita escapándose entre sus palabras. Definitivamente era bueno en hacer que sus preocupaciones se borraran de su mente al menos por un rato, cosa que agradecía mentalmente, después de todo, el daño ya estaba hecho y ahora tocaba esperar a ver las consecuencias.
Sus manos se agarraron de los hombros ajenos para poder apoyarse, no estaba del todo mal pero con un golpe a la cabeza lo mejor era llevarla con calma, no se sabía las consecuencias de este todavía ya que había sucedido hace hace poco. Sus pensamientos interrumpidos por palabras ajenas, que le tomaron por sorpresa. "¿De verdad?" pregunta, segura que su sorpresa quedaba en evidencia en su tono. De alguna manera simplemente había asumido que no le tomaría en cuenta si estaban lejos, pero le alegraba que estuviera equivocada. "¿Y qué es?" sube su mirada para verle a los ojos, la curiosidad rápidamente consumiéndola, junto con cierta emoción. No era lo material lo que le emocionaba, sino el simple gesto de recordarla cuando regresó a casa.