we're not kids anymore.
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Kiana Khansmith

#extradirty
h

Andulka
Mike Driver

roma★

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taylor price
Show & Tell

shark vs the universe
Monterey Bay Aquarium

PR's Tumblrdome

★

Origami Around
sheepfilms
Misplaced Lens Cap

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@luisgaitanak
No sé ni que quiero, pero vos me revuelves el infierno, maldita sea!
Esta es la hora de la reflexión pero a la vez del látigo puntilloso al alma.
Luis Gaitanák
A la final no soy tan libra como creía, porque mi balanza va más para tu lado que para el mío.
Luis Gaitanák
Cuando estoy tocando el cielo, me despierta la soledad y me dice: bienvenido a la realidad.
Luis Gaitanák
Y le imploraba, no me sueltes la mano, ella sin titubear me dejó caer por el agujero que en cada metro de caída me olvidaba de ella.
Luis Gaitanák
No se donde ponerte, pero sé que delante mío no pasará más.
Joy Division
Love Will Tear Us Apart
She’s Lost Control
Vos sos un vaso que nunca se llena. O sos ese millonario que no está conforme con nada, siempre le falta algo.
Soy patético, chapado a la antigua en muchas cosas, pero bueno no puedo cambiar, es mi naturaleza. ¡Patética!
Entre la ruda el Cigarro se consume.
No importa si me ignoras, al igual siempre los has hecho y me encanta
Voy s presentarte, a mis amigos de Marte...
Las 1280 almas
Sólo disfruta el presente, no te vueles la cabeza imaginando la perfección con ella. Recuerda algo, el futuro es incierto.
#futuro #incierto #ella #presente #disfruta #imaginación #perfección
Últimamente no le he contado a nadie como me siento, y éste es el momento para dejarlo plasmado en la nada de éste mundo virtual. Va a estar en el aire.
No sé qué está pasando por el mundo, en absoluto. Lo que más noto es que la gente va y viene en la calle, se agarran de la mano, sonríen o simplemente van solas colgadas de sus audífonos. No soy ni de uno, ni de los otros; me siento fenomenal, santuosa y solitaria. Me siento como un olor de moléculas que vagan por ahí entre el aire, para unos seré la fragancia más deliciosa y otros ni la notarán. Hay momentos en los que me sacudo el corazón y creo que simplemente es para sacar polvo. Pseudolimpieza, porque apenas llega alguien con quién compartir de madrugada siento que debo hacerle un altar con flores, pero esa persona no es nada comparada con los miles de almas atomizadas que observo todos los días, pero su voz son sombras analógicas que comienzan a habitar los rincones de mi cerebro y a veces pienso en él, a veces no.
Quizá en éste momento sí está estrechamente conectada mi alma con el olor del vino que sostengo, pero es un maldito infeliz. El vino, claro. El vino no es feliz, pero me hace sentirlo y cuando no lo hace más, lloro. El vino me acompaña rara vez en el año porque no es de mi gusto, pero ahora que lo hace me recuerda a un montón de canciones melancólicas que nunca he oído pero que quiero bailar, aunque no haya nadie.
Si estuvieras conmigo, te mataría, pero ya sabes como.
La despertada es la peor hora para la nostalgia.
“La despertada es la peor hora para la nostalgia. En esta semana me he acostado a dormir agradeciendo que tengo un cuarto y una buena cama, pero en las últimas dos noches me duermo con un poco de miedo de lo que voy a sentir al otro día, cuando me despierte, y vea que no estoy en casa y que a lo que he venido aquí a esta tierra, a Los Ángeles, a vender un guión, tal vez no sea posible realizarlo…. Este sábado había planeado escribir la sinopsis de ambos guiones y llevárselas a mostrar al cubano. Me eché en el sofá y dormí unas dos horas, inquieto. Mejor no lo hubiera hecho, porque me desperté en medio de un infierno. ¿Por qué es este sufrimiento? ¿Por qué esta falta que me hace mi madre si sé que cuando regrese a Cali y la vea, igual voy a seguir con la misma ausencia? Entonces es sencillamente una organización de datos para elaborar el sufrimiento, porque lo que pretendo, no es una madre que vive en Cali, Colombia, a una inmensa distancia de aquí, sino una madre que no tendré nunca, una madre que sólo pudo trabajar bien en su cuidado y su ternura cuando yo era un niño y aún no tenía razones para oponerme, cuando no era sino debilidad y necesidad y una cosa chiquita. Ahora no soy más un niño. Soy una cosa grande con la misma necesidad y peor debilidad…. Pero ya no tendré más el cuidado de mi madre, ya una parte de mí, mi razón, mi cordura, se opone a ella. Por eso es que me ataca esta nostalgia de un estado imposible: desear no haber crecido nunca y haberla seguido viendo sólo como la persona que me cuidaba y me daba la única compañía que me servía. He crecido tan duro y tan malo y con tantas cucarachas en la cabeza. Y no se pudo poner a una distancia correcta con mi crecimiento, ¿por qué si me cuidaba cuando chiquito, por qué no quiso cuidarme mi pensamiento modificando su mismo pensamiento? ¿Por qué no saber que mi pensamiento no está a gusto con el de los demás, con la gente fuera de su dominio, que no estaría a gusto con ella? ¿Qué es lo que yo necesito entonces? ¿Qué es lo que tengo que hacer?
Me desperté esta tarde sintiéndome nada más que una cosa sufriente y dolorosa y echando gotas. Es la conciencia del fracaso la que no me deja en paz. Digo, ¿considero un fracaso haber venido acá y no haber vendido nada? ¿Considero un fracaso no poder regresar ya, ahora, cuando quiero estar allá y pienso en lo que podré hacer allá, y resuelvo: me encerraría en un cuarto, y esperar la hora de cada comida y ser servido por la sirvienta, a la que detesto por servirme y por gustarle servir, y conversar en la mesa con mis padres o si no oírlos conversar de lo que para mí no tiene ningún sentido, nosotros tres, los dos viejos y el hijo hombre que nunca creció, nunca consiguió mujer y envejeció antes de cumplir los 20 años. El hijo que escribió el grueso de su producción cuando aún su mente no estaba formada, ni tenía suficientes referencias para que pudiera escribir lo que se dice buena literatura. El grueso de su producción fue compuesta entre los 15 y los 17 años. Dirigió cinco obras de teatro, escribió seis. Trató de actuar y nunca pudo porque hablar no puede, no sabe hablar, es mudo como un niño. Ahora, buscando una nueva posición para acomodar mejor su angustia, trató de sacar la misma frase que venía pensando, a martillazos, hasta que ya lo estaba enloqueciendo, era la misma frase hace por lo menos diez minutos de pena doliente, y sintiendo adentro un punzar y una quebrazón de espejos exclamó: ¿qué es lo que ha sido mi vida? Y se avergonzó ante lo ridículas que le habían salido las palabras, como si alguien hubiera estado presente para sentir incomodidad por ellas, para censurarlo. Como aquella vez en la que tirado en una mesa de arquitectura, inventé una historia llena de verde, de campos verdes, delante de Luz Ángela, que escuchaba, y hablando, como lo hice arriba, en tercera persona, dije: “Por qué Andrés siempre está tan solo?”. Lo dije para conmoverla y ella no dijo nada, jamás dijo nunca nada. Ese hecho ha pasado a ser uno de los que engrosa la bolsa negra, la bolsa de alquitrán en donde guardo los sucesos insoportables de mi vergüenza. Fue como si ella me estuviera escuchando, sí, y yo cambié de posición, había dicho aquella frase tirado en la alfombra y más bien me paré y me acurruqué en el sofá pensando en mi regreso a Cali, como digo, podría encerrarme en el cuarto y matar de la pena a mi madre. Para que me digan, como me dijeron: «Tienes que pensar en que nosotros ya estamos viejos». Es decir, ya no tenemos por qué presenciar las locuras de niño, anda y te buscas una vida, sé como tus hermanas, cásate, procrea, sé útil a la sociedad. Ellos nunca me han tomado en serio una vez que fui creciendo y fui descubriendo los motivos por los cuales tenía que rechazar su cuidado, ese que ahora no digamos necesito, ese que ahora añoro porque en él está la clave de cómo comencé a perderme; nunca han tomado en serio mis escritos.”
Andrés Caicedo - Mi cuerpo es una celda.
Alfaguara, 2014
Andrés cumpliría hoy 63 años de edad.
29 septiembre 1951 - 4 marzo 1977
Capo