Sigo viva, pero sin fuerzas, sigo viva deseando estar muerta.
Mi ganas al despertar, no fueron la mejores, si soy honesta, lo último que quería ver era la luz de noche,
Abrí los ojos, llorando tristemente, pues lo menos que quería era seguir haciéndome la fuerte.
El medicamento no fue, para nada servible, las pastillas que tomé, solo me dieron un ardor en el ombligo.
Espero estar conciente en lo que queda del día, si vuelvo a sentir lo mismo, la tierra ya estará conmigo














