Ya lo creo que sí, seguro que incluso antes debido al interrogatorio que te haría mi padre de porqué te estoy invitando a casa. — Dijo imaginándose aquella escena, no es que la chica no tuviera amigos, pero jamás había llevado a alguien bajo tierra porque seguramente morirían en el camino. —¡Definitivamente tu cara se queda corta con la de ellos! Era como para morir de la risa, ¿entiendes? — Bromeó, aunque difícilmente alguien aparte de ella y su familia podría reírse de aquello. —¡Oh! Mucho, es que pensaba que serías, no sé, un príncipe en todo lo que va del titulo, pero eres más agradable de lo que pensé que podrías ser, para nada presuntuoso — Habló rápidamente la rubia cereza, una tonta manía que hacía cuando comenzaba a pensar e incluso cuando entraba en un estado nervioso. Aunque al final, regaló algo que en vez de sonrisa, parecía una mueca. —Buscaba algo que te asustara — Habló sin pensar y una sonrisa algo traviesa apareció en sus labios, aunque al segundo cambió su expresión a una mueca — Lo dudo, no recuerda la ultima vez que nos dijimos siquiera algo lindo, eso si alguna vez pasó. Aparte, estoy segura que él solo se quedaría con el poder para que no pasara a mí. Los hombres pueden ser tan infantiles — Rodó los ojos. Rió burlonamente, se había dado cuenta desde hacía un rato que el mentir no era para nada una cualidad del chico — Vamos, no me mientas M. Lo puedo ver en tu rostro — Caminó un poco apresurada al ver que el chico la empezaba a dejar atrás. Estaba por gritarle cuando sintió una mano tapando su boca, no podía hablar y apenas distinguía entre la oscuridad, comenzó a sentir mucho frío y como una especie de oscuridad empezaba a cubrir su cuerpo, era algo totalmente diferente a la oscuridad del inframundo, se sentía totalmente pesado y pronto nubló su vista, voces le susurraban a sus lados, cosas horribles, cavando tan hondo de su alma como jamás nadie podría haber llegado. — ¡M! — Alcanzó a pronunciar en un descuido de aquella mano, no sabía si pertenecía a algún monstruo o algún espectro, pero empezaba a sentir pánico, ¿qué podría ser aún más oscuro que el inframundo?