Corazón que chilla.
Para los que me conocen en persona saben que soy muy sensible. Desde niña me tacharon con el nombre de "chillona" y eso lastimó mucho mi corazón. Recuerdo que de niña le decía a Dios que yo no queria ser así, "¿porque me hiciste así?" Le preguntaba yo. Hoy orgullosamente puedo decir que si, soy una chillona.
¿A que voy con esto?. Últimamente he escuchado el termino de ser enocinales y por alguna extraña razón creemos que esta mal desahogarte y demostrar como y que sientes. Estamos encerrados en la idea de dar la imagen de lo fuertes que somos y que somos tan maduros, que el corazón no me mueve.
Pero lo que hoy te quiero decir es que ¡Dios te dio un corazón para que sientas!.
ÉL también siente y quiere que tu también sientas. Estamos formado con Espíritu, Alma y cuerpo, pues el cuerpo es para que sientas. ¡Jesús es taaan lindo que te liberó para que sientas! Dios te creo para que sientas.
Claro, hay tiempo para todo como dice Eclesiastes 3, sobre todo el verso 4 ; tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar.
Una vez mi Abuelo dijo una frase que me impacto, dijo : No le llores a tus problemas, llorale a Dios, entregale tus lágrimas.
La Iglesia es el lugar más seguro donde te puedes desahogar, si no es en la Iglesia ¿dónde más podría ser?. ¡Ninguno! ¡porque no hay lugar más seguro que la casa de Dios con su familia!.
Así que Dios me ha enseñado que esta bien que sea chillona, por que soy su chillona 😊💖















