Entrevista: 05 de Octubre
Aportes para el trabajo escrito:
¿Por qué decidí trabajar lo que estoy realizando como mi proyecto? ¿Era lo que quería hacer?
Gracias a este proyecto, logré plasmar una vieja idea que tuve en mi cabeza hace algún tiempo. Algo que creí haber dejado pasar y olvidado. Me di cuenta de que solo lo almacené dentro de mí y en este curso recibí el apoyo y la motivación necesarios para que cobrara vida.
¿Qué es lo que me motiva el trabajar en mi proyecto?
Lo que me motiva a continuar este proyecto, principalmente, es mi yo de hace 10 años. Esa pequeña niña a la que la música le cambió la vida, quien en algún momento deseó cambiar vidas por medio de la música, así como lo hicieron con ella, como forma de agradecimiento. Siento que con este proyecto, estoy logrando un pequeño cambio en la educación musical y en la vida de muchos pequeños músicos, dándoles a conocer un poco sobre la magia del mundo de la música, algo que me atrapo algunos años atrás.
¿Estoy siendo auténtico y lleno mis expectativas? ¿por qué?
Mi proyecto incluso superó las expectativas que tenía pues, además de ahora tener conocimientos suficientes para hacerlo, dejé que mi creatividad fluyera, logrando así que mi libro de terminología sencilla (esa era la breve descripción inicial del proyecto) lograra ser una guía útil de aprendizaje, fusionando mis 3 pasiones infantiles: la música, colorear y jugar.
Considero que esta guía es algo autentico, ya que, según investigué, no existe otra guía de armonía para niños, al menos en Latinoamérica. Asimismo este proyecto es muy mío. Cada una de las actividades ahí descritas están basadas en las diferentes formas de estudiar que utilizaba para aprender conceptos fácilmente, adaptadas en forma de juego y con una intencionalidad clara. Son ideas que fusionan mi pensamiento como estudiante y como docente, partiendo de las preguntas ¿Cómo me gustaría enseñar? y ¿Cómo me gustaría aprender?
¿Modifique o añadí algún aspecto en mi proyecto?
De lo que tenía en mente, le añadí protagonismo a las ilustraciones, ya que no estaba destinado a ser un libro para colorear. También modifiqué el tema de las actividades, pues en un comienzo no sería un libro tan lúdico.
Demasiado, incluso quise abandonarlo, pues sentí que no avanzaba hacia ningún lado. Es un proyecto complejo, pues es una adaptación completa de un método de enseñanza establecido hace muchos años. Me eduqué con que la armonía era una materia estricta compuesta de reglas en las cuales errar era un pecado y no quería enfocarlo de ese modo. Quería dar una perspectiva distinta y ese fue un gran reto.
¿Dónde y en qué no me quiero arriesgar?
No quiero caer en el error de mis profesores respecto a la inflexibilidad y estigmatización de mis alumnos (el publico objetivo).
¿Qué estoy pasando por alto?
Probablemente muchas cosas de las cuales no me doy cuenta aún. Tengo miedo de que algo falle y mi proyecto se derrumbe.
Si, a mi parecer es bastante diferente a cualquier método de armonía existente en muchos aspectos. Desde el hecho de que es un libro para colorear hasta que el aprendizaje va de la mano completamente con el juego.
¿Qué me está funcionando para completar mi proyecto?
Las distintas lecturas de los libros en los cuales me basé, como también poner en práctica varios de los conceptos que pretendía explicar. Según mi persona, una de las mejores formas de comprender es por medio del aprendizaje vivencial. Si lo experimento, puedo explicarlo.
¿Estoy cerca de concluir el proyecto?
Sí y no. Mi proyecto ha sido un trabajo constante a pasos muy chiquitos. La guía está dividida en tomos, el primero está cerca de ser concluido, pero el proyecto apenas comienza.
¿Qué tendré que hacer para terminar con excelencia mi proyecto en el plazo que queda?
Trabajar durísimo, ponerle todo el amor que ha tenido desde que se creó la idea, leer aún más y dibujar muchísimo.
¿Qué es lo más valioso que me estoy llevando en el proceso?
De todo esto, me llevo una gran satisfacción personal. Estoy cumpliendo uno de mis sueños, estoy llevando a cabo algo que nadie ha hecho aún, estoy aportando mi granito de arena a la educación musical de mi país, estoy facilitando el aprendizaje de una materia muy bonita a muchos futuros músicos. Como docente, como estudiante y como músico siento que cumplo con mi deber, pues transmito mi arte a los demás. Me siento muy orgullosa de la forma en la que esta idea evolucionó y tengo mucha fe en que crecerá aún más.