Ya se me hizo costumbre escribir de madrugada. Los pensamientos se vuelven mas oscuros a estas horas de la noche, la cabeza hace mas ruido con el silencio que entona la luna. Y mis sollozos que en la ciudad son casi inaudibles, ahora mismo hacen que mi perro se ponga al lado mío, intentando que me sienta cómoda con mi cabeza.
Me estoy muriendo de tristeza, porque una vez más sigo en el medio; entre los problemas de los grandes y los míos, sigo en el medio de la muerte y la vida, sigo viendo como la gente que amo se va deteriorando, como una remera que ya no tiene color. Sigo intentando salir a la superficie, pero como siempre los gritos de mi cabeza hacen que nunca lo logre.
La situación económica de mi familia cada vez empeora más, y teniendo mi edad en lo único que pienso es en salir y hacerme prostituta para poder ayudar a mi familia. Pienso y me carcomo la cabeza tratando de tener alguna idea para poder sacar a mi padre de su situación mental, intentando que entre en razón para que se de cuenta de que claramente no está haciendo las cosas bien, intento entenderlo, intento ponerme en sus zapatos y tratar de sentir lo que el cuando ve que su negocio ya no arranca, que “su utopía” quedó en eso, en nada más y nada menos que en una utopía.
Intento ser mi vieja, tratando de hacer que todos se queden bien, sabiendo que si lo hago, soy la que pierde. Y cuando lo hago, pienso “¿por qué? ¿Por qué lo hago si soy yo la que está derrapando? ¿Por qué sigo cayendo en el truco de ellos?”
Y ahí es cuando me doy cuenta que a veces gana más el corazón que la razón.
Ya no sé como hacer, todo lo que amo y cuido, lo pierdo. Ya sea por mi culpa o por el tiempo, pero varias personas me dejaron.
Mi ibff, esa chica que tanto amé algún día ahora me menosprecia, aparece cuando quiere y se marcha sin dejar huela que la delate,
El amor de mi vida, la minita que me voló la cabeza tantos años y ahora ya ni nos conocemos,
Mi abuela, esa mujer hermosa que ahora solo tengo en fotos y próximamente en la piel,
Y ahora él, mi papá, que ya no sabe que dice, no sabe quien es, que ya…no es el.
y la costumbre volvió, en mi habitación con el rojo en la piel.