{ Marry Me }
Estaba preparado para decir panqueques y sonreír como siempre lo hacía, en realidad ya lo tenía en la punta de la lengua, cuando dejó salir esa ultima frase y el sonrojo inundó mis mejillas rápidamente.
¿Realmente podía decir algo tan vergonzoso?
Bueno, estábamos solos, y no me sorprendía del todo conociendo al contrario…
— Yo realmente pensé que estábamos hablando de una cena normal entre esposos.. — Pero mi sonrojo no decía lo mismo. Imaginarlo solo en delantal esperando por mi del trabajo solo causó que mi mente explotara y pronto tuve que chocar esta suavemente contra la mesa.— Kano… de verdad eres malo. — Y casi podía sentir la sangre escurrir de mi nariz.
¡Era injusto! ¡Se estaba metiendo con la fantasía de todo hombre al hacerme eso! Cualquiera en mi lugar se molestaría.. pero yo simplemente no podía estar enojado con él.
No pudo evitar reírse cuando al mas alto se le subieron los colores a la cara, pero llevo su mano hasta sus labios y la contuvo por un minuto. Seto era tan iluso a veces, realmente inocente, una que hasta llegaba a ser adorable de su parte.
- ¡Ahahah! ¿En serio? Lo siento, era una bro-- .- ... ¿Que era esa reacción? ¡¿ACASO DE VERDAD SE LO HABÍA CREÍDO?!.- ... Oh.- Y ahí salio su risa burlona, con una sonrisa hasta retorcida.
Seto era un cerdo disfrazado de oveja al parecer, por que con esa mente, llegaría realmente lejos. Se acerco a el mientras recorría el borde de la mesa con la yema de sus dedos, en un movimiento lento y sexy de su parte. No, no le molestaba calentar al azabache, de hecho era un gusto hacerlo.- Se~to~kun~.- Su voz sonaba llena de lujuria y mientras comenzaba a bajar su característica chaqueta que simbolizaba ser un miembro del Mekakushi Dan, se puso a un costado de el.
- ¿Acaso deseas comerme de verdad? Que sucio eres~ Kukukuku.- Ah... A veces los pequeños corderitos nunca cambiarían ¿No es cierto?









