Piel de rosa, Memorias de una corchea
a Amy Winehouse
Se quedó hueco el aire Y las palmas y el chasquido de los dedos Sin purpurina, sin tus ojos, sin el negro brillante de tus versos Sin los rulos ya perdidos, que asaltan al vacío, como las flores del palco y los micrófonos Como el sabor roto, atragantado en tu copa ebria Donde aún palpita el eco desatado de las aguas, que asoman frágiles y bravas. Se tiran A los brazos, contra el suelo despiadado de las rocas Como los vientos, que allá van a romper los pétalos A dejarse estallar la piel y caer, otra vez, caer
mofred





























