Nunca había asistido a una fiesta tan grande. Cientos de cuerpos flotaban a su alrededor bebiendo, riendo y brincando de un lado a otro con más de un litro de alcohol recorriendo su anatomía. Chloe no era ese tipo de personas. Sin embargo, no le decía que no a una copa de vino de vez en cuando. Caminaba confusa entre la gente, donde topó con uno de los escaparates neón, en el cual se encontraba la botella de su vino favorito; Chateau Petrus. Dio un pequeño y corto saltito. Emocionada, recurrió a la primera persona que cruzó entre sus ocelos. ❛ ¿Crees que puedes pedirme una copa de eso, por favor? ❜ comentó, un poco avergonzada. ❛ Te la pagaré, te lo prometo. Es que me da un poco de vergüenza que me vean pedir alcohol… ❜ murmuró.
el moreno no estaba ahí para divertirse, a diferencia de sus compañeros, el no podía tomarse la libertad de relajarse en fiestas así, había muchos aspectos de los cuales debía estar al pendiente: que la fiesta no terminara en desastre, que los clientes tuvieran una sonrisa en sus rostros, las bebidas fueran entregadas a tiempo & muchas otras cosas, además de agregar una sonrisa encantadora en todo momento, lo último siendo quizás, lo que más se le facilitaba. ❛ ¿verguenza? ❜ se inclinó un poco a modo de saludo. ❛ ¿chateau petrus?, pero si es una bebida excelente, no te debería dar verguenza ese buen gusto que tienes. ❜ su voz era suave mientras alzaba un dedo & ya tenía al empleado competente obedeciendo. ❛ & no tienes por que pagarme, yo invito por esta vez. ❜ eso además, que las bebidas eran gratis por aquella noche, pero la mujer no tenía porque saberlo.














