Pues, te puedo guardar el rincón de mi habitación… ahí pongo mi cesto de ropa sucia pero puedo cambiarla de lugar si lo deseas —bromeo— Bueno — acepto asintiendo contagiándose del sonido de su risa — En mi habitación solo hay una chica… no me molesta… pero como dices, creo que no es correcto. Mucho menos si hay solo hombres.
-- ¿Un rincón? ¿Para mí? No quieras excederte con los tratos, van a pensar que soy realeza o algo así --rodó sus ojos, volviéndose a ver a Leo con una sonrisa dibujada en los labios--. Bueno... tal vez no sea correcto, pero puede llegar a ser divertido, ¿no es verdad? --Sonrió perversa, encogiéndose de hombros--. Después de todo. Si estoy aquí al menos podría divertirme--.












