Mi pequeño amor, mi pequeño ser que ya hace una semana has convertido mis días en un lamento constante, en noches donde me duele acariciarte y cerrar los ojos esperando verte una vez más.
No se por que la vida cobra la felicidad de una manera tan dolorosa, ver el brillo apagarse de tus ojos, el color de tu pelo perder vida, tu cuerpo ya solo estar en la piel y los huesitos, que dificil son esas decisiones donde tienes que pensar en el bienestar de otro ser por encima de tu felicidad.
Mi pequeño amigo, tus patitas permanecen grabadas en mi mente de una manera infinita, donde el calor, el peso de tu existencia siempre permanecia en mis dias al abrir mis ojos y sentirte en mis piernas...
No sabía que el amor hacia un ser tan pequeño me diera tan duro al decirle adios. El tiempo ahora solo lo cuento como un camino de espinas que se enrollan en mis manos, en mis pies y en mis ojos, no se como consolare el corazón de mi madre cuando ya no estes para dormir junto con ella o simplemente para perseguirla y acostarte en su regazo, no se como hare por que tu asencia pesara en mis días y aun cuando tengamos otro bello animalito en casa, no podre borrar lo maravilloso, perfecto y amoroso ser que fuiste con nosotros estos 10 años
Resignarme es lo que me piden, pero como te resignas a terminar con la vida de un amor puro, como te resignas a que las enfermedades tambien le pesan y les llega a estos seres indefensos y te los arrebata de un momento a otro...
Mi pequeño amor, mi pequeño gordito no se como decirte adios, si mi corazón se desangra por tu pronta partida.