“¿Esos son malvaviscos? ¡Yo quiero!”
“¡Uuuh! ¿Te vas a comer eso? Muero de hambre.”
“Definitivamente yo escogería otro playlist.”
“¡Me plantó! No lo puedo creer. Le-voy-a-matar.”
“No sé tú, pero ya siento el viento invernal. ¡Pronto será navidad! Y nada me emociona más.”
“¡Oh, oh, aun lado! Que traigo café hirviendo.”
“¿Quéeeeeee?¿Cómo que no hay Wi-Fi?”
“Odio la naturaleza. Te odio a ti. Odio al mundo.”
“El otoño es mi estación favorita del año.”
“¿Dijiste chocolate caliente?”
“A veces creo que somos una gran familia todos, amo este pueblo.”
“¡Hola, alcaldesa! Oh, creo que no me ha pillado.”
“¿Me guardas mi lugar? Iré al baño.”
“¿Cómo que no puedo fumar aquí? ¡Pero si está prendida la fogata!”
“No puedo creer que hayamos recolectado tantas hojas.”
“Me da miedo que vaya a salir un oso del bosque y nos ataque.”
“¿Cómo que nadie trajo alcohol?”
“¿Alguien podría decirme que hay de especial con el otoño? Todo está tan naranja y café.”
“Yo solo sé que quiero más de esos panecillos.”
“¡Dí ‘Cheeeseeee’! *click de cámara*”
“¿Sabes que sería genial? Robarnos uno de los botes e irnos al lago.”
“¿Sabes que rima con fogata? ¡Malvaviscos asados!”
“Hay muy mala recepción aquí y no puedo hacer un en vivo.”
“Ojalá llueva y se acabe esta horrible fiesta.”
“¿Quién ha ordenado pizza?”
Quiero irme de aquí, tengo mucho sueño.
Uh, me encuentro demasiado mal…