Dejé de contar.
He acumulado demasiados intentos, donde sólo termino dopado.
Acumulé tanto que casi me internan en un instituto psiquiátrico.
No asistí más, nadie entendería mi ausencia, aunque no sea de importancia para nadie.
No sé la cantidad indicada para un suicidio, pero no dejaré de intentarlo.
Porque estoy perdido y no extraño vivir.
Siento que la vida es como una droga que me obligan a beber…
Quizás si me drogo lo suficiente con el ella, abriré mi camino y podré… dejarme ir.
Por eso dejé de contar las veces que lo intento. Porque estoy en un ensayo y error.
Hasta lograrlo. Hasta estarlo. Hasta que se dé. Hasta que… sea suficiente.















