Afuera hace demasiado frío.
Asentí, analizando cada palabra que el decía.—Bueno, yo digo que tú eres aún joven. ¿Qué edad tienes, Nikolay, treinta? Digo, eso no es demasiado. Mis padres me tuvieron a los treinta y cinco, y aún eran jóvenes.—Me encogí un poco de hombros.—¿Qué siente que ya no puede hacer?—Pregunté, manteniendo mi mirada.—Oh, eso es perfecto. ¿Quien fue su cita?
Bien, considerando que he tenido 7 años para vivir sin acordarme ni de lavar la ropa, estar estricto a reglas puede ser un cambio algo radicar. -Se encoge de hombros. -Fui con Kim, digo la profesora Burke











