ziabeccaro:
“¿En verdad lo crees?” Tal vez estaba acostumbrada a las temperaturas más bajas que había experimentado en Milán, pero simplemente no creía que que el frío fuese demasiado. “Puede que se trate de tu vestimenta, deberías abrigarte un poco.” De otra forma, terminaría por enfermarse. “Eh, bueno… supongo que sí. ¿Cual es tu presupuesto y a quién le estamos regalando exactamente?” Se incluía porque, al ayudar, había asumido una responsabilidad.
Arrugó la nariz, asintiendo levemente. ---Tienes razón. Es sólo que no creí que sentiría tanto frío cuando me decidí por este outfit ---señaló su vestimenta, negra de pies a cabeza. Una risa sin demasiado ánimo se escapó de entre sus labios. ---No he pensado en el presupuesto específico, pero a un chico veinteañero, un hombre cuarentón, y... ---se quedó pensando un momento---. Creo que eso sería. Tal vez a algunas chiquillas de entre diecisiete-veintitantos... ¿Sirve?











