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Taehyun estaba en pocas palabras emocionado como niñito en mañana de su cumpleaños, todo porque los zorros del psiquiátrico seguro les estaban dando tiempo para que se confiaran antes de volver a atacar, especialmente desde el incidente del laberinto... pero lo importante era que le estaban dando un día fuera del loquero para hacer lo que quisiera, y Taehyun tenía muy bien en claro lo que quería hacer. “Necesito comprarme ese álbum, es muy importante. De verdad agradezco que tú como novia me estés apoyando.” Bromeó mientras él y Alecto recorrían una calle llena de pequeños locales, ella creyendo que estaban yendo a una tienda de música para que él pudiera comprar una copia del último CD de su Lizzy cuando en realidad la estaba llevando a un restaurant al que su mamá solía llevarlo a él cuando era un niño. “Deberíamos comer algo, ¿tienes hambre?” Preguntó y ella se encogió de hombros, haciéndolo sonreír mientras se detenía por un instante para poder admirar su belleza en medio de este paisaje tan lindo, que a su vez le traía tantos buenos recuerdos. “Tengo todo bajo control, nena.” Le guiñó el ojo y se arrodilló para que ella pudiera subirse a su espalda, así podía llevarla por el resto del camino siendo lindo y tierno — y en consecuencia... “Alguien... ay por dios dime que esto no es un sueño. ¡Alecto! ¡Alguien nos va a sacar una foto siendo lindos y se hará viral en tumblr!” Exclamó emocionado por su visión tan estúpida pero al mismo tiempo tan satisfactoria. “Me haces muy feliz. Muy, muy feliz.” Dijo tirando su cabeza hacia atrás y cerrando los ojos cuando ella le dio un besito en la sien y le dijo que él también la hacía muy feliz.
Al llegar al restaurante Taehyun se encargó de que les dieran una mesa en el patio exterior desde donde tenían una hermosa vista al mar, y le tomó la mano a su chica mientras se la acariciaba suavemente. “Siempre amé este lugar por lo bonito que es todo, pero acabo de descubrir que nada que pueda haber aquí es tan hermoso como tú... aunque eso seguramente ya lo sabes.” Le sonrió subiendo y bajando las cejas para hacerla reír de esa manera tan encantadora que tenía ella, que se quiso ocultar su rubor detrás de la carta. “Aish, eres tan bonita que me dan ganas de gritar cosas como... hmm... déjame ver... ¡AMO A MI NOVIA ALECTO!” Exclamó en voz muy alta, feliz de que aunque fuera por un tiempo limitado era libre de manejarse como quisiera y, mejor aún, en compañía de la mujer de la que tanto se había enamorado. “Bueno, vamos a comer aquí y luego iremos a la playa. De ahí podemos ir a visitar unos negocios muy bonitos, o ir a tomar helados a este lugar que es fantástico y tienen un helado de vainilla que está para comerse potes enteros uno solo. Básicamente podemos hacer lo que queramos y como que me llamo Nam Taehyun que lo haremos.” Sonrió dándole un beso en la mano y pensando en todo lo que quería hacer con ella, ya fuera esa tarde, al día siguiente, o por el resto de sus vidas. “¿Qué quieres hacer tú, jagi?”
@namtaehyun: Everybody told me love was blind, then I saw your face and you blew my mind.
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Luego de cerciorarse de que su hermanita estuviera peinada, y de ponerle una notita de buenos días a Amaranta en la puerta de su habitación, Jinyoung salió al salón del desayuno donde tomó su bandeja que contenía tres fresas super congeladas, leche, unas dos tostadas quemadas y mermelada de quién sabe que fruta se sentó en la mesa suspirando mientras pensaba en como le gustaría estar disfrutando uno de sus abundantes desayunos en su casa, con Amaranta en lo posible.
Y estaba a punto de ponerle mermelada a su tostada de cartón cuando sintió un olor proveniente de una mesa cercana “Amaranta ¿Estás oliendo lo mismo que yo?” preguntó a su encantadora semi-novia que se acababa de sentar junto a el “Esos son champignones…. y esos son hotcakes… ¿Cómo?” preguntó, mientras se ponía de pie y empezaba a inspeccionar con la mirada la bandeja de todos, hasta que encontró una chica rubia sentada alejada de todo con una bandeja llena de todo “Andando, cariño” dijo guiñandole un ojo mientras iba en marcha a donde estaba la chica.
“Park Jinyoung, un gusto” dijo haciendole una reverencia, a lo que la chica se paró y le hizo otra “¿Hablas coreano?” preguntó y ella simplemente asintió con la cabeza y miró a Amaranta para sonreírle “¿De donde sacaste eso?” preguntó y ella simpolemente lo miró y le extendió la bandeja seguramente para compartir su comida, y luego aprovechó el momento para escribir en una notita ‘Voto de silencio’ “Ah, estás haciendo un voto de silencio, lo entiendo” murmuró mientras comía de la bandeja de la chica, que se levantó y desapareció por unos momentos, para aparecer don dos bandejas extras de comida “¿De donde las sacaste?” preguntó y ella simplemente comenzó a beber su jugo de naranja para luego reírse y darle de comer en la boca a Amaranta.
Ante la pregunta acusadora de Bobby sobre de qué estaba riéndose, Amaranta rodó los ojos y guardó en su bolsillo la notita de buenos días que le había dejado Jinyoung, pretendiendo que no lo había escuchado. “Tengo mucho sueño.” Susurró mientras se frotaba los ojos y Bobby le ofreció un caramelo que le había regalado Mino, que a su vez no se sabía de dónde los había sacado. “Gracias Bobby, eres muy amable.” Le sonrió mientras caminaba con dirección al comedor sin apuro porque de verdad estaba cansada gracias a que se había quedado despierta casi toda la noche repasando lo que le había enseñado Jinyoung, y luego como no quería dormir se puso a terminar un dibujo de Alecto para Taehyun, que le había rogado que le hiciera uno porque… bueno, ni siquiera le había dado una razón. Sólo dijo ‘hazlo por mí, por niñito’, la abrazó y se fue con su novia. “Buenos días para ti también.” Dijo mientras le daba un beso en la mejilla al sentarse junto a su… ¿más que amigo? En fin, su Jinyoung, así estaba bien porque si tenía que ser honesta esto la sorprendía más a ella de lo que podría llegar a sorprender a cualquier otra persona en el mundo, pero no podía negar que se estaba enamorando de este chico — si es que ya no lo estaba, perdidamente.
Tras reunirse con Hani y comer el mejor desayuno que habían probado en casi un mes, Amaranta hizo una reverencia para agradecerle a la chica y sonrió cuando Mino se unió a ella y le dijo que sentía llegar tarde pero que había estado preparando una sorpresa. “Sé bueno, Mino.” Le guiñó el ojo y él asintió antes de sacar de su bolsillo un papel doblado bastante pequeño que le entregó a Hani. “Ven, vamos a otro lado.” Le dijo a Jinyoung mientras tomaba su mano y caminaban juntos hasta una de las salas de arte que estaban vacías y que generalmente nadie usaba por razones que no le interesaban porque lo importante era que tenían un lugar en el que poder estar solos sin nadie observándolos constantemente. “Dí algo o me voy a dormir.” Bromeó tomando asiento en un pupitre en la parte trasera del salón observando atentamente cada uno de los movimientos del chico, que estaba acercándose a ella aún sin decir nada, haciendo que su piel empezara a erizarse por la anticipación de lo que estaba por venir.
Sabía que Jinyoung adoraba Bigbang y que su cepillo de dientes era verde. Que no se molestaba demasiado en abrochar todos los botones de su camisa de la manera correcta pero que siempre hacía su cama. Que cuando dormía se acurrucaba pero que no podía dormirse tranquilo hasta asegurarse de que su hermanita estaba a salvo. Conocía cientas de pequeñas cosas sobre Park Jinyoung, pero cuando la besaba no podía recordar ni su propio nombre. Entrelazando sus dedos de una mano con los de él y usando la otra para sostenerse, Amaranta cerró los ojos y suspiró porque no podía luchar contra esta necesidad casi desesperada que tenía de él y había llegado al punto donde podía admitir que se rendía ante esto que le estaba pasando. Y así en abrir y cerrar de ojos, era absoluta, completa, y enteramente suya.
Había pasado un mes que Euna se encontraba en ese lugar, y aunque había hecho algunos amigos como ella, aún no se le ocurría muy bien exactamente como iba a hacer para salir de ahí, claro que podía causar un terremoto o un tornado y demoler todo el lugar pero ¿Y luego qué? “Buenos días Jinwoo, te ves bien” dijo guiñándole el ojo a uno de sus amigos más cercanos en el lugar. Hoy era el primer día que los dejarían interactuar con los pacientes más viejos, y por eso los habían trasladado a la noche al pabellón al que ellos pertenecían, así que luego de desayunar, el doctor Jung les dijo que los veía en cinco minutos en la sala de usos múltiples.
Sin embargo, cuando Euna abrió la puerta que creía que era la correcta para encontrarse a dos chicos besándose apasionadamente “¡LO SIENTO, LO SIENTO!” dijo haciendo reverencias muy rápidas, mientras observaba como de repente, los dos chicos se sentían más acalorados, seguramente porque sin darse cuenta había subido la temperatura de la habitación “¡Lo siento, otra vez!” se disculpó intentando bajar la temperatura, terminado por hacer una nevada en el lugar “Ignoren eso… es parte de su imaginación y… eh… el doctor Jung nos quiere en la sala de usos múltiples” dijo haciendo desaparecer la nevada al fin y yendo al lugar donde los citaron, sentándose en su asiento intentando no mirar a los dos chicos que se había encontrado antes porque, qué vergüenza.
“Les informaré de todo lo que sucede, no se preocupen. Todo va a salir más que bien.” Afirmó mientras Luhan le repetía todas las cosas que no debía olvidar, sólo por si acaso, y Seungyoon suspiró mirando a su alrededor. Había venido al ‘centro residencial’ como el refuerzo final para Kiseok, Jinwoo, y Euna, a ver si así podían sacar de una vez a todos estos chicos que cada vez eran más, aumentando la lista de potenciales víctimas de estos hijos de puta que sólo querían utilizarlos a todos para su propio beneficio. “Soy el nuevo asistente del doctor Jung. Choi Hyun Joon, un gusto.” Le dijo su nombre falso a la seamonkey que se presentó como Kim Taeyeon —alias la loca mayor— y la siguió hasta su oficina, donde Kiseok ya estaba esperándolos porque la doctora Kim tenía que contarles sobre el ‘proyecto’ que pondrían en marcha como prueba para todos estos chiquillos. Por supuesto se suponía que Kiseok ya lo había puesto al tanto de la situación, así que Seungyoon asintió y se puso de pie después de su amigo para luego irse juntos a la sala de usos comunes porque tendrían una reunión con todos estos chicos que en realidad era para que él pudiera verlos y reconocerlos.
“Esa tipa está enferma.” Susurró mientras Kiseok anotaba algo en su tablero después de haber enviado a todos afuera para que hicieran la actividad grupal de la semana, y guardó esto dentro de un cajón que cerró con llave. “¿Qué es lo que quiere hacer, exactamente?” Cuestionó, y su compañero empezó a explicarle con más detalle acerca del plan macabro de convencer a todos de jugar en un laberinto que iba a empezar siendo normal pero progresivamente se iba a poner raro, y hasta perverso. La idea era ver cómo funcionaban sus reacciones de lucha o huida, y si la teoría que tenía Taeyeon de que se buscaban los unos a los otros por naturaleza era real. “Claro que… Dios. ¿Acaso es tan imbécil?” Gruñó apretando con fuerza excesiva la lapicera que tenía en la mano hasta que Kiseok se la quitó y le pidió que se calmara. “Lo que sea.” Rodó los ojos y la enganchó en su libreta, frustrado. “¿Cómo está Euna? Y Jinwoo. ¿Cómo están?” Preguntó mientras miraba hacia afuera y veía a su preciosa Euna corriendo, aparentemente escapándose de un chico dientón que quería sacarla del juego.
Jinwoo estaba cansado de este lugar, más de la cuenta en realidad. Hacía un mes que estaba ahí y sinceramente podía notar como lo único que hacían era buscar cualquier motivo para sacarles sangre, medicarlos, intentar hacer cosas con su cuerpo “Basura” murmuró mientras intentaba concentrarse en las deliciosas galletitas que le había hecho Eunji ayer como regalo por haberla ayudado a mejorar su japonés. Y lo peor de todo, es que ni siquiera podía concentrarse en la actividad grupal que estaban haciendo, porque por alguna razón, Jinwoo sabía que habían juntado los dos grupos, y era obvio que era para algo más que jugar a atrapa la bandera, y en cuanto los llevaron a todos a una planta baja de la cual no tenía idea y los llevaron a una prueba de testeo de miedos, Jinwoo supo que esto iba a terminar mal.
No solo había poca visibilidad, casi nula de hecho, hacía frío, neblina, había agua hasta los tobillos y las paredes del laberinto en que lo habían metido eran casi claustrofóbicas, sin embargo solo tuvo que darle unos momentos a su habilidad para poder ver con claridad y que el frío no le molestara. “¡EUNA!” gritó en voz alta, intentando llamar a su amiga, pero aparentemente, las paredes del laberinto estaban hechas de algún material a prueba de sonido. Jinwoo comenzó a caminar lentamente hasta que un sonido comenzó a reproducirse seguramente desde las paredes… el sonido de la típica musiquita de carnaval y una risa tétrica “No… no…” dijo casi entre risitas porque le estaba por dar un ataque de ansiedad… sabía lo que se le venía. Y mientras empezaba a correr, intentando encontrar a alguien para que no estuviera solo como el, escuchó unas pisadas lo que significaba que estaba cerca “¡Eunji!” llamó a la chica y en cuanto la tuvo cerca la abrazó “Tenemos que llegar al medio del laberinto, allí está la salida arriba ¿Me escuchaste?” le preguntó y la chica asintió con la cabeza “Vamos, no te sueltes” dijo tomando la mano de la chica mientras empezaba a escuchar unos pasos detrás de ellos “¡Subete!” le ordenó mientras hacía que la chica se subiera a su espalda y el comenzaba a correr como si la chica no pesaba nada, porque sabía lo que venía detrás “Payasos… los detesto” dijo corriendo buscando una jodida salida.
No era que estuviera negado a admitir que era feliz, pero Taehyun tenía miedo. Miedo de que supieran que Alecto era su mayor debilidad y quisieran usarlo en su contra, porque no era sorpresa que lo que fuera que estaban tramando todos estos doctores no eran cosas normales. Ellos sabían que él y sus amigos podían hacer cosas que la gente común y corriente no y seguro iban a querer utilizarlos, y quién sabía si no hasta eliminarlos. Hacía cuatro días que Taehyun no dormía por el terror que le provocaba la visión que no podía dejar de tener de él mismo en un lugar que se asemejaba bastante a un laberinto del cual no parecía ser fácil escaparse. ¿La peor parte de todo? Los desgarradores gritos desesperados de Alecto pidiendo por él, algo que lo estaba carcomiendo por dentro desde el momento exacto en que tuvo la premonición mientras tocaba el piano. Una parte de él temía que estos retorcidos estuvieran jugándole truquitos mentales inyectándole alguna estupidez durante todos los estudios que le hacían casi a diario, pero la otra sabía que quizás —más que nada definitivamente— se avecinaba algo oscuro y él tenía que pensar en algo para proteger a su chica, costara lo que costara. “Jagi, ten cuidado.” Dijo entre risas, tomándola del brazo para que ella no perdiera el equilibrio después de haberse resbalado en el piso recién encerado. Obviamente estaba haciendo su mejor intento para no sentirse muy miserable porque sabía que Alecto iba a saberlo sí o sí, y ella era la única que podía hacerlo sentir mejor con tan sólo hacerle compañía, así que había pasado los últimos días constantemente a su lado — no que alguna vez se hubiera separado de ella.
Una pesadilla. Así era como podía describir lo que sintió en cuanto el atrapa la bandera se transformó en una visita a una parte del loquero en el que nunca habían estado — lugar en el que perdió a Alecto sin saber cómo porque un segundo estaba a su lado y al otro... estaba solo en el medio de la nada, sintiendo cómo el agua se metía en sus zapatos y el frío del ambiente le congelaba hasta los huesos. “¡Alecto!” Gritó avanzando, haciendo un par de caras de asco en el proceso porque se le pegaban los zapatos al barro en el suelo. “¡Alecto! ¿En dónde estás?” Inquirió, aunque no obtuvo respuesta por unos sólidos cinco minutos durante los cuales recorrió esta mierda intentando no perder la calma aunque su corazón estaba latiendo con tanta fuerza que en cualquier momento podría explotar de los nervios. Y de repente, oyó el primer grito. Pero no era un grito de Alecto. “¿Qué de...? ¡MAMÁ!” Exclamó al ver bastante a lo lejos a su mamá siendo insultada por el tipo que quería que le vendieran su casa. “¡Hijo de mil puta!” Vociferó agachándose a tantear el suelo para ver si encontraba algo con qué tirarle hasta que dio con una roca y levantó su mano, pero cuando estaba por tirar... “¡ALECTO!” Chilló soltando la piedra y girándose a mirar en dirección al pasillo de donde parecía provenir el sonido del grito desesperado de su novia. ¿Qué se suponía que debía hacer ahora? Volviendo a mirar hacia el frente, Taehyun vio que su madre ya no estaba ahí pero sí el tipo — y con un arma en mano. Así que, no sin antes dudar un poco, hizo lo más razonable y siguió la orden que su mamá le había dado cuando era niño, de salir corriendo lo más rápido posible para pedirle ayuda a alguien si pasaba algo con ella — no que hubiera mucha gente para ayudarlo, de todas formas. “¡ALECTO!” Volvió a gritar con mucha más fuerza, notando cómo la voz de Alecto se iba alejando y como la suya no tenía eco... lo cual no era normal. “Maldita... PERO MALDITA SEA, LOS VOY A REVENTAR A PATADAS A TODOS USTEDES.” Amenazó para nadie en especial, pero también porque sabía que lo estaban filmando o monitoreando. Entonces, con ambos brazos levantados y los dedos del medio en alto, empezó a caminar en la dirección opuesta. Esto no era más que un truco, y Taehyun tenía cosas más importantes que hacer como para quedarse jugando con esta manga de soquetes: por ejemplo, encontrar a su novia, la de verdad.
kkt — crazy ass motherfuckers
Jongdae: Hey uglies and rats
Jongdae: so we have new companions
Jongdae: Should we check if they are "special people" like us?
Taehyun: Hello to you too, mr. king of the uglies
Amaranta: piss off
Taehyun: We could do that. We should.
Bobby: Are y'all on drugs?
Taehyun: JIWON
Taehyun no necesitó escuchar lo que le iban a decir los abuelos de Alecto porque de por sí ya todo le indicaba que lo que él creía que estaba por pasar era de hecho exactamente lo que iba a suceder — no que Alecto fuera a complacerlos. Lo que sí no se esperaba era que la señora inglesa viniera a buscarlo unos minutos después porque aparentemente él era el único que podría encontrar a su nieta. “Y así es.” Dijo, más para él mismo que otra cosa, y se fue hacia las habitaciones donde la encontró abrazada a Margot y llorando. “Mi ángel.” Susurró acercándose a ella y poniéndose de rodillas para poder sostenerla y consolarla, incluso si tenía que pretender que iba a ver algo. Era tan sólo una teoría que había desarrollado hacía unos días, pero Taehyun creía que uno de los contras de involucrarse emocionalmente con alguien era justamente que sus sentimientos a veces nublaban su capacidad y podían desviar el curso de sus visiones o simplemente no podía ver nada de nada... le sucedía con todo su grupo de amigos, en especial con Alecto. Alecto, que lo volvía loco si era cierto ya no lo estaba, pero en el mejor de los sentidos. Alecto Evangeline, que era el sol de sus días, y la luna y las todas estrellas en su noche. Alecto Evangeline Black, que era la chica de la cual Nam Taehyun se había... ¿enamorado? “No te voy a dejar ir. Aunque sea lo último que haga, no dejaré que te separen de mi. Te lo prometo.” Musitó sosteniendo su mano y dándole un beso en la misma antes de entrelazar sus dedos con los suyos, disfrutando la calidez del gesto y de la compañía que sólo ella podía brindarle.
“Je suis désolé, monsieur.” Bufó imitando lo que había dicho cuando apareció el abuelo francés y le dijo que iban a dejar que su niñita se quedara si prometía que la iba a cuidar. “Con mi vida, señor. No dejaré que nada malo le pase. Sé que... bueno, mis niveles de credibilidad no deben ser muy altos en este momento porque como ya ha visto soy paciente en un psiquiátrico, pero bueno. Le juro que siempre haré todo lo que sea necesario hacer para protegerla.” Había dicho, siendo cortés y elocuente porque quería causar una buena impresión —no que necesitara esforzarse demasiado porque vamos, él era adorable— y al parecer lo había logrado porque ellos habían aceptado sin hacer mucho escándalo, lo cual era asombroso. Ahora lo siguiente por lo que debía preocuparse era que no sabía en donde estaba parado con Alecto en ese momento... aunque quizás eso se debía a que no sabía cómo pero se habían perdido en el loquero. “Sigue el sonido de los insultos de Amaranta hacia Jongdae... O la risa de Haerin queriendo mandar al frente a su hermano y a su novia.” Bromeó, y fingiendo que escuchaban a sus amigos los encontraron a casi todos en la misma sala. “Hay mucha gente aquí, mejor vámonos al jardín. Estar con tanta gente es mainstream y los hipsters no nos juntamos con ésos.” Dijo haciendo un pucherito mientras llevaba a su chica con él hasta el centro del palacio, precisamente a la parte desde donde no se los vería desde el interior. “Okay, ahora que... nah, no preámbulos. ¿Puedo besarte de nuevo? Quiero ver si me es posible enamorarme otro poco más de ti.” Murmuró mientras le ponía las manos en las mejillas y esperó a que ella le diera el consentimiento para inclinarse y darle un beso, sintiendo un calor especialmente agradable en su pecho, dándole una sensación que le hacía doler el pecho y que provocaba que sus piernas se pusieran como gelatina por los nervios. Y cuando ella empezó a mover sus labios suavemente contra los de él, Taehyun juró que nunca antes había sido tan feliz. Así que sonrió todo el tiempo, mientras se apartaba por un instante para poder mirarla a los ojos antes de volver por más sólo que esta vez con una intensidad un tanto diferente, y también cuando la estaba besando como si su vida dependiera de ello. Sin lugar a dudas, estaba dispuesto a dar su vida por esta mujer si era necesario. Ella era la que en dos semanas y un día le había brindado una felicidad que nunca nadie en veintidós años le había dado... y no podía dejarla ir. Corrección: siempre y cuando ella lo quisiera, él no iba a dejarla ir.
Las cosas se habían puesto extrañas en el psiquiátrico, pero en realidad eso no le interesaba demasiado porque hoy era un día especial, hoy era el día que sus familias venían a una terapia grupal o algo así, y a decir verdad, como su madre no le prestaba demasiada atención la que vino era su abuelita. Aún recordaba como ella lo llevaba al jardín de niños cuando era pequeño, y como el lloraba siempre para que ella no se fuera, su abuela se quedaba a esperarlo y luego iban y le compraba pescado grito en un palito y se iban comiendo juntos hasta su casa.
“¡Abuela!” dijo corriendo para abrazar a su abuelita, y luevover hacia el costado que su primo Jungkook estaba con ella con un enorme canasta llena de regalos para el “Jungkookie-ah, no tenías que” dijo con una sonrisa para luego tomarle la mano a su abuelita y caminar hasta onde sabía que estaba su hyung. “Hyung” le llamó la atención a Mino, que estaba un poco decaído porque según lo que entendía era el único que no iba a tener visitas “Ella es mi abuelita y mi primo. Y el es mi amigo Mino, el me cuidó muy bien”
Mino llevaba ya dos semanas dentro de este centro y a decir verdad era la primera vez en años que se sentía tan a gusto en un lugar, ya fuera porque aquí muchos de los doctores eran muy amables o porque se había hecho con un pequeño grupo de amigos que eran todo lo que siempre había querido. Y como ya los apreciaba, Mino estaba disfrutando de ver la alegría y la emoción de todos por saber que verían a sus familiares sin importar que él iba a estar solo ese día porque en realidad no tenía a nadie más que a todos estos chicos que día a día le daban razones para sonreír y sentirse contento. “Hola doctor Jung, ¿qué tal su día?” Le dijo al doctor, que le devolvió la sonrisa y le dijo que estaba teniendo un buen día y lo invitó a quedarse con él si quería ya que estaba al tanto de su situación, pero luego le dijo que lo buscaban y señaló en dirección a Taehyung, que venía caminando hacia él para presentarle a sus familiares.
Taehyung tenía sólo un par de años menos que él y era un muchacho muy agradable, así que Mino estaba muy agradecido de que fuera su compañero de cuarto y se sentía orgulloso de que él llamara su hyung porque al ser hijo único y como en realidad no tenía muchos amigos, nunca nadie se había referido a él de esa manera, pero en fin. “Encantado de conocerla, ahjumma.” Saludó haciendo una reverencia, y luego le dio la mano al primo de su amigo, que parecía estar muy feliz. “Me alegra verte tan contento, Taehyungie.” Dijo con una sonrisa bien grande y miró hacia su costado cuando oyó que Taehyun lo estaba llamando para presentarle a su mamá al mismo tiempo que Bobby le decía que él estaba primero y que Mino hyung tenía que conocer a su primo. “Bueno, yo…” Murmuró emocionado por tanta atención —siete personas estaban queriendo interactuar con él al mismo tiempo, esto era nuevo—, y entonces apareció Amaranta con un chico que se parecía bastante a ella y lo presentó como Daniel, su hermano mayor. “Soy Mino, un gusto.” Asintió, contento porque tenía unos amigos geniales.
Jinyoung sabía que su padre no aparecería, no era como si el hombre se hubiera tomado muchas molestias con el y Haerin aparte de aparecer para darle una golpiza cuando había salido mal en el trabajo y había bebido de más. Jinyoung siempre se interponía entre el y Haerin, lo que hacía que lo golpeara más a el. Su madre estaba casi tan asustada de su padre como ellos, pero jamás le ponía un dedo a ella quizás porque siempre le gustaba llevar como un trofeo a su esposa a todas partes, su madre era una mujer hermosa, o al menos solía serlo antes de que el miedo la consumiera y dejara de comer, a Jinyoung le rompía el alma no poder ayudarla. Pero no podía dejar a su hermana sola, y por eso el estaba allí. Por eso y por.. “Amaranta, espero que este día te sea leve” dijo arrojando la manzana que tenía en la mano hacia arriba y atrapándola por detrás de su espalda, ganandose una de las expresiones sarcásticas patentadas de Amaranta, mientras le decía que era un ‘show off’ “¿Pero si no hago estas cosas como podría impresionarte?” preguntó enarcando una ceja, mientras su hermanita venía corriendo y le decía que su madre ya estaba allí. Al caminar hacia la recepción vio a su madre y la abrazó, observando como había recobrado el peso y se veía radiante “Mamá, te ves estupenda” dijo con una sonrisa, y ella le respondía que su padre no había aparecido en casa seguido, lo que significaba que ella podía vivir tranquila, para luego entregarle las cosas que ellos habían pedido “Gracias mamá ¿Vamos al comedor a sentarnos?” preguntó mientras le extendía el brazo y comenzaba a caminar mirando a Amaranta caminar hacia la dirección contraria a él, acomodando su cabello en un simple gesto. Había momentos en los que Jinyoung quería negarlo, porque no había manera en que en tan poco tiempo el pudiera sentirse así, pero con ese pequeño gesto, Jinyoung tuvo que llegar a la conclusión de que estaba completamente, absolutamente y enteramente enamorado de ella.
Haerin rió por unos segundos y le preguntó en que estaba pensando “En una princesa de cuentos” le respondió, y ella le preguntó si por casualidad la princesa se llamaba Amaranta “Te estás pasando de lista” dijo tomando asiento una vez que su mamá lo hizo, y comenzaron a hablar a ponerse al día con su vida “No hay mucho que contar, todos aquí son extraños y hablamos de nuestros sentimientos más de lo que me gustaría” murmuró dejando los regalos que le había traído su mamá debajo de la mesa para que Amaranta no los viera, sin embargo pudo alcanzar a ella viéndolo, y tuvo que apartar la mirada otra vez, porque no podía creer que se estuviera poniendo así por una chica en dos semanas. Esa era la chica que el había elegido para el, un poco extraña, un poco arruinada, un hermoso desastre. Justo como él. “Mino Hyung” llamó a su amigo que estaba caminando “Te presento a mi mamá. Mamá el es Mino Hyung, un muy buen amigo mío” dijo a lo que su madre lo miró sorprendida para luego decirle que cuando saliera de ahí, podía venir a su casa a quedarse cuanto quisiera “Tengo alguien más que presentarte” murmuró extendiéndole la mano para caminar hacia donde estaban Amaranta y su hermano, y luego de hacerle una reverencia miró a su mamá “Mamá, ella es Amaranta… una buena amiga mía” a lo que su madre rió y le dio un abrazo diciendo que estaba encantada de conocerla.
Desde que Alecto había entrado en su vida todos los días eran días felices, pero éste era uno especialmente feliz porque al fin podría ver a su adorada madre y no había nada en todo el mundo que lo hiciera poner tan contento como eso. “Mira, te lo digo por tu propio bien. Mino hyung es mío.” Le dijo a Bobby, que lo insultó y se fue riéndose de él — lo cual Taehyun le perdonó porque era su mejor amigo y porque no podía arruinarle el buen humor a Bobby ahora que llevaba cuatro días y casi veinte horas sin ningún indicio de que sus demonios lo estuviesen atormentando una vez más. “¿Qué hay, Doctor Frank-N-Furter?” Saludó al tarado del doctor Lee Taemin, que pasó y lo llamó ‘Lana del Gay’ mientras decía un par de estupideces a las que no le prestó atención porque estaba mirando a Alecto con sus abuelos del otro lado de la habitación. Ah, ahí estaba ella en todo su radiante esplendor, siendo un ángel. “Hm, creo que voy a... ¡EOMMA!” Gritó emocionado como un niñito y salió corriendo a abrazarla con fuerza porque no podía creer que finalmente podía estar a su lado y que ella lo sostuviera en sus brazos y le acariciara el cabello tal como cuando era pequeño. “Eomma, te extrañé tanto.” Susurró mientras le daba un beso en la frente porque estaba todavía más alto que la última vez que se habían visto y luego le tomó la mano para llevarla con él a la sala donde podrían sentarse a conversar tranquilos antes de que Taehyun la llevara a que conociera a Alecto.
“Estoy mejor, como puedes ver. Y lo mejor de todo es que no me están drogando.” Sonrió y rodó los ojos porque su madre le dijo que no dijera eso, y luego le mencionó que de verdad se lo notaba diferente para bien. “Que yo sepa, al menos, no me están dando nada. Excepto que... eomma, ¿qué me dirías si te digo que me enamoré de alguien en dos semanas?” Preguntó ladeando la cabeza cuando vio que ella reía, seguramente pensando que era una broma tonta. “Mamita, lo digo muy en serio.” Dijo intentando contener una sonrisa al escuchar la risa de Alecto mientras abrazaba a un hombre que había entrado diciendo ‘bonjour morons’, seguramente su abuelo francés que según todo lo que ella le había contado era mucho más amigable y menos serio que su abuelo inglés. Luego miró a Bobby que estaba hablando tranquilamente con su primo, y al resto de sus amigos que parecían todos muy alegres, incluso Mino que estaba con la familia de Taehyung. “En fin. ¿Quieres conocerla? La vas a adorar.” Le aseguró volviendo a mirar a su madre, pero ella lo sorprendió ya mirando a Alecto con una sonrisa como si supiera todos sus secretos. “La habías visto, ¿no es cierto?” Preguntó entrecerrando los ojos, y ella simplemente le respondió que no, y cuando él preguntó cómo había hecho para saberlo... “¿De verdad? Wow, nunca... wow. ¿En serio?” Taehyun sonrió, sintiéndose raro sabiendo que según su madre él ‘miraba a esa chica como si ella fuera el mismísimo sol’. “¿Para qué negarlo?” Dijo y la invitó a levantarse para ir a ver a su sol, quien estaba sonriendo con algo que le decía su abuelito. “Ven, vamos a conocer a los otros prime... KIM JIWON NO TE ATREVAS.” Advirtió levantando su dedo sassy en alto al ver que él también estaba yendo hacia Mino, y soltó un sonido de sorpresa cuando Bobby dijo ‘don’t Jiwon me’ y empezó a arrastrar a su primo pero todo fue en vano porque Amaranta les ganó de mano y la muy astuta les sonrió mientras subía y bajaba las cejas.
“Bueno, la castaña esa es Amaranta. Es mi amiga porque es sarcástica y odia a los que hacen remixes de las canciones de Lizzy. Como yo.” Se encogió de hombros y continuó hasta que le terminó de presentar a todos excepto a la persona más importante. “Buenas tardes a todos. Mi nombre es Nam Taehyun, soy amigo de su nieta.” Saludó con una reverencia y no ocultó su sonrisa al mirar a su hermosa princesa hipster pretenciosa de encubierto. ”Eomma, ella es Alecto. Alecto, ella es mi mamá.” Las presentó a ambas, tan emocionado que quería gritar — hasta que la atmósfera dio un giro cuando su madre la abrazó y le agradeció, con lágrimas en sus ojos. Como ella no hablaba inglés ni Alecto coreano, Taehyun tomó el rol de traductor y quiso largarse a llorar cuando tuvo que repetir en inglés lo que estaba diciendo su querida madre. “Dice que te agradece por haber llegado a mi vida... Y por haberle devuelto a su niñito su hermosa sonrisa. También por...” Ah, ¿cómo decir esto delante de cuatro personas que los iban a juzgar a los tres como a unos locos si llegaba a decir en voz alta que su madre quería agradecerle por haberse comunicado con ella para hacerle saber que su hijo estaba bien aquella primera noche? “Por querer ser mi novia.” Dijo, finalmente, soltando lo primero que se le vino a la mente porque al parecer no le estaban haciendo sinapsis las malditas neuronas. “Oops. ¿Sorpresa?” Soltó una risita incómoda al ver las caras de todos.
kkt » angel hipster
Alecto: WOW OK, FUCKING CALM DOWN SHARPAY EVANS.
Alecto: jk
Alecto: ESTOY GRITANDO EN FRANCÉS INGLÉS Y RUSO
Alecto: TU NOVIA
Alecto: AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH
Alecto: Vous êtes si charmante, ma chérie.
Taehyun: ;)
Taehyun: Usé sólo un emoji porque como dice una frase que me gusta mucho... Entre deux coeurs qui s’aiment, nul besoin de paroles.
kkt » angel hipster
Alecto: Hola cómo estas bien bien y tu?
Alecto: Ya sabes que eres el único hipster pretencioso en mi vida.
Alecto: Solo estoy hablando con Bobby. Inbesi.
Alecto: Hoy conoceré a tu mamá? O me ocultarás porque te doy vergüenza. Lol jk
Taehyun: Lo siento ya no puedo creer en tus palabras Alecto Evangeline
Taehyun: Me rompiste mi kokoro, ¿pero sabes qué?
Taehyun: [voice note | 0:06] *él cantando dramáticamente como si estuviera llorando* I WON'T CRY MYSELF TO SLEEP LIKE A SUCKER
Taehyun: Obviamente conocerás a tu futura suegra, princesa.
Taehyun: ¿VERGÜENZA? ¿Qué te pasa?
Taehyun: ¿QUÉ MÁS QUISIERA YO QUE ANDAR POR EL MUNDO CONTIGO DE LA MANO Y QUE TODOS ME ODIEN PORQUE MI NOVIA ES HERMOSA?
kkt » angel hipster
Taehyun: ¿Con quién te estás mandando tantos mensajes?
Taehyun: ¿ACASO TIENES OTRO HIPSTER PRETENCIOSO EN TU VIDA?
Taehyun: DIME QUIÉN ES ALECTO O NO RESPONDO DE MÍ Y EMPIEZO A REPARTIR PATADITAS (ง'̀-'́)ง
Taehyun: lol en serio estás popular hoy
kakao || dueños del pabellón
Alecto: primero que nada, agradezcamos a niñita por devolvernos nuestros celulares.
Segundo... Taehyundelrey en serio!?!? y esa foto con una corona de flores photoshoppeada. Ok listo, nada más.
Ahora, lo importante . Fui a la única que le empezó a decir cosas negativas de alguno de ustedes? Porque eso fue más raro que la cara de rata de la doctora
Taehyun: Niñita eres lo más niñita te quiero con intensidad
Ay lo siento queenalecto reina de la originalidad~
Bueno, a mí me dijeron cosas feas también pero me fui antes de partirle la cara jaja
aY ESTOY TAN FELIZ NO PUEDO DEJAR DE ESCUCHAR A LANA
NIÑITA TE ADORO. CON AMOR, NIÑITO~
Alecto por primera vez en su vida, se sentía que pertenecía a un lugar, que ese lugar fuera el psiquiátrico era un pequeño inconveniente, pero en realidad no le molestaba porque las personas que había conocido parecían normales, bueno… en realidad se entendía el concepto. Y estaba Taehyun que era un cielo con ella e incluso le había presentado a su mejor amigo “Hola Bobby…” dijo y se detuvo antes de continuar su oración porque tuvo una sensación que solo había sentido hacía algunos años atrás. Bobby quería, o había intentado morirse. “Lo siento mucho” solo pudo decirle y evitó mirarlo a los ojos porque ese sentimiento le recordaba demasiado al cuarto de su madre y no era un recuerdo muy placentero que digamos.
Mientras estaba comiendo su intento de tostada y hablando de cosas sin sentido con Bobby y Taehyun pudo escuchar como llamaban su nombre en un parlante y decían que tenía que presentarse en la sala de evaluación psicológica “Segundo día y ya me quieren evaluar psicológicamente, bien” Alecto se paró de su asiento, no sin antes hacerle una reverencia a ambos y comenzó a caminar mientras un tipo se unía a ela en el camino “Ay, claro como si pudiera escaparme de todas maneras” dijo rodando los ojos.
La sala de evaluación psicológica parecía como salida de una película, era blanca llena de posters inspiracionales y una doctora la estaba mirando por sobre sus lentes mientras presionaba su bolígrafo seguramente para empezar a escribir. “Mi primera noche. Tuve pesadillas, no las recuerdo, pero se que las tuve” le confesó respondiendo a su primera pregunta. Tras eso ella continuó preguntando cosas que no tenían interés para ninguna de las dos: hasta que… “No se atrevió” dijo ofendida, mientras la doctora seguía refiriéndose a Taehyun como ‘el delincuente’ y no solo eso, sino que le estaba advirtiendo que el paciente Nam tenía incidentes de violencia y comportamiento errático y que solo la estaba advirtiendo “Vuelva a referirse a el como delincuente, la estoy retando” Alecto no era una persona de perfer la calma rápidamente, pero Taehyun había sido su primer amigo y sabía que compartían algo que ni ella misma podía explicar, no iba a permitir que esa señora hablara así de el. No podía, ni debía. La tipa rió preguntando si eso había sido una amenaza y Alecto simplemente se cruzó de brazos y rió. Tras eso la señora decidió que era muy buena idea apoyarse en el escritorio y decirle que era un delincuente y que había enviado a un chico al hospital “No hagas que sean dos en el hospital” la señora dijo que su actitud no le gustaba y tuvo la hermosa idea de ponerle la mano en la muñeca. No sabía si era que ella misma estaba enojada y estaba proyectando en las emociones de la pobre señora, pero el ambiente estaba muy malo y lo próximo que supo es que la señora estaba en el piso inconciente. No es como si fuera la primera vez, de hecho ya había pasado una vez anterior donde como sistema de defensa hacía que la otra persona tuviera una sobrecarga de emociones y terminaba así pero. “¡No, juro que fue sin querer, yo…. yo no lo hice queriendo no me hagan nada!” dijo caminando hacia la esquina cuando dos tipos aparecieron por el ruido que había provocado la tipa al caerse. Alecto se puso en cuclillas en la esquina cerrando los ojos mientra uno de los tipos la agarraba de los brazos fuertemente, estaba asustada porque ya tenía una idea de lo que le iban a hacer. “Perdón…perdón…perdón” repetía, pero no creía que esos tipos hablaran inglés o les interesara lo que ella tenía para decir. Y lo próximo que supo es que sintió un pinchazo en el cuello y sus ojos se cerraron.
Taehyun la estaba pasando tan bien con Alecto a su lado que literalmente decidió que estaba aburrido a los dos minutos de que ella se fuera para que le hicieran su evaluación psicológica, la misma que le iban a hacer a él en unos minutos seguramente porque en este lugar vivían para no dejarlos en paz, para variar. Dicho y hecho tomó menos de quince minutos que lo llamaran, pero al entrar descubrió que no era la doctora Lee la que lo estaba esperando sino el doctor Ahn, que dentro de todo era uno de los tipos que mejor le caían y uno con el que menos le costaba ser sincero. “Me siento bien, pero... sigo preocupado por Bobby.” Confesó encogiéndose de hombros porque no era nada nuevo que estuviera más preocupado por su amigo que por él mismo. Además, no podía preocuparse por algo que no estaba mal en primer lugar. “Perdón, no oí bien lo que me dijo.” Dijo al creer escuchar el apellido de Alecto, y en efecto así había sido porque el tipo acababa de tener el descaro de decirle que ‘lo habían visto haciéndose amigo de la paciente Black’ y procedió a informarle acerca de todos los ‘problemas’ que tenía la chica. “Con todo respeto me parece que usted no está siendo muy educado en venir a decirme tales cosas de una chica a la que no conoce. Es grosero hablar a espaldas de la gente, doctor Ahn.” Murmuró apretando con fuerza el apoyabrazos del sillón en el que estaba sentado, intentando contener las ganas de pararse, mandarlo al carajo, e irse al demonio. ¿Quién mierda se creía que era? “Mire... insisto, con todo respeto, ¿sí? Pero me voy a retirar porque no creo que esta sesión esté siendo productiva en este instante.” Anunció y sin darle tiempo a nada, salió de la habitación sabiendo que no le harían nada porque estaban acostumbrados a que él se retirara a mitad de sus terapias si decidía que le molestaban.
Entrando al comedor de nuevo, Taehyun miró alrededor en busca de Alecto pero al ver que ella no estaba se fue directamente hacia donde estaban todos los hombres con los que se había estado hablando desde el día anterior y se cruzó de brazos. “¿Adónde está Alecto?” Preguntó mirando al grupo de chicos, que o bajaron la mirada o pretendieron no haberlo escuchado. “Hice una pregunta.” Insistió, y sólo entonces Mino lo miró y le dijo que tal vez Amaranta sabía, ya que era su compañera. “En ese caso, ¿alguien sabe adónde está Amaranta?” Dijo esta vez mirando puntualmente a Jongdae y a Jinyoung, y el primero le respondió que siguiera el sonido de la voz de la chica insultándolo a él y la iba a encontrar. “Gracias por tanto, hyung.” Rodó los ojos y se dio media vuelta para irse a la biblioteca porque era el único lugar al que se le ocurría ir. Tal vez hasta tenía suerte... pero no. Ahí sólo había un par de adolescentes — entre los cuales estaba Haerin. “Pequeña, ¿has visto a tus unnies Alecto o Amaranta?” Preguntó acercándose a su lado, y ella dijo que no veía a la primera desde hacía un rato pero que Amaranta estaba buscándole un libro y que volvería en cualquier momento, lo cual sucedió a los pocos segundos. “¿Tú tampoco sabes? Maldita... ¿qué hay de su habitación?” Cuestionó y negó en voz alta antes de que Amaranta le hiciera la pregunta de si era un pervertido o algo por el estilo. “Sólo quiero saber si está bien. Lo entenderás más adelan...” Y de la nada, su visión se volvió todo negro y una vez más estaba dentro del sueño que había tenido esa mañana con la diferencia de que esta vez podía escuchar la voz de Amaranta y sentirla tirando de su brazo, llevándolo a quién sabía dónde, todo mientras intentaba controlar su respiración porque estas sensaciones del ‘sueño’ eran demasiado reales como para ser un simple truco de su imaginación. “Amaranta, detente.” Susurró cerrando los ojos con fuerza y agarrándose la cabeza con ambas manos, pero de repente su visión volvió y se encontró a sí mismo de rodillas frente a la cama de Alecto, en la cual ella estaba plácidamente dormida porque seguramente la habían dopado. ¡Se habían atrevido a tocarla! “No. NO. Esto no está bien.” Murmuró jalándose del cabello por la frustración. Taehyun sabía que si estos infelices llegaban a tomar un mal concepto de Alecto desde un principio le iban a hacer la vida imposible y bajo ningún concepto quería que ella terminara como Bobby, que con suerte estaba completamente consciente y sin ganas de cometer suicidio.
Tras sostener su mano por unos segundos, Taehyun se la besó suavamente y salió del cuarto después de que Amaranta y Haerin —que al parecer ahora que había encontrado una amiga la seguía a todos lados— le aseguraran que se iban a encargar de que Alecto estuviera bien cuando despertara. Tenía como misión encontrar a Jongdae y pedirle al loquito que hiciera lo suyo, a.k.a. hackear las cámaras de seguridad y averiguar qué era lo que había pasado para que tuvieran el descaro de sedar a la chica, que probablemente ni siquiera había hecho algo malo. “Hyung, necesito que hagas lo tuyo. Prometo que te conseguiré lo que quieras — dentro de los límites de lo posible — si me ayudas con esto.” Le dijo, y suspiró molesto porque no podía creer que esto estuviese pasando. Aún no sabía cómo, pero estos malditos hijos de puta iban a pagar por todas y cada una de las cosas que le habían hecho a él, a Bobby... y por este incidente también.
Por lo general, Alecto no soñaba pero esta vez si lo había hecho o en realidad estaba sientiendo algo tan real como para que fuera un sueño. Alecto se despertó agitada y con un sentimiento horrible en el pecho mientras Amaranta la miraba preocupada porque dijo que no paraba de murmurar algo en coreano “Pero yo no hablo en coreano” se dijo más para ella que para Amaranta y se sentó en la cama a mirar a un punto fijo “¿Qué?” preguntó y Amaranta le preguntó que ‘¿Qué era lo que no necesitaba?’ “¿Qué?” volvió a preguntar y su compañera le respondió que estaba susurrando que no necesitaba algo pero que no decía que “Esto está raro” dijo mientras se paraba para elegir lo que se iba a poner para luego salir al baño y arreglarse “Estás bien, estás bien” se tuvo que recordar corriendo hacia sus habitación nuevamente, buscando entre las cosas de su valija y abriendo su diario buscando una página en particular ‘Querido Diario: Hoy papá me vino a ver a mi clase de danza y me dijo que era la bailarina más bonita de todas…’ Alecto cerró los ojos y por un momento se vio a ella misma en su tutú corriendo hacia los brazos de su padre, y una pequeña calidez invadió su pecho, para luego irse como si nunca hubiera estado ahí.
Alecto se dirigió a la biblioteca y le escribió algo a Taehyun porque una parte de ella sabía que ella no era la única sintiéndose mal, esa frase era especial porque era la frase que su padre le decía siempre a su madre, aún recordaba a su padre decirle cuando cumplió ocho que cuando le gustara un chico, le dijera eso “Espero que el te agrade, papá” dijo cerrando el libro secándose una lágrima mientras caminaba fuera de la biblioteca, no sin ante responder la nota que Mino había dejado en el libro ‘¿Qué es normal?’
Entre sus intervalos de largarse a llorar en el baño porque se sentía miserable y contestar las notitas de Taehyun, Alecto se debatía entre si debía ir a hablar con un psicólogo de allí o hacer como siempre y guardarse todo para ella. Hasta que decidió que ya estaba grande para poner su propia miseria personal por encima de los demás, y salió hacia la biblioteca. Alecto siempre había sido la persona que según ella, no debía llorar, no debía sentirse mal y no debía demostrarle a los demás que estaba mal. Cuando su madre murió, sabía que sus abuelos estaban pasando por un mal momento, así que decidió no demostrar lo triste que estaba y cuidar de ellos aunque solo tenía nueve años; y sus abuelos siempre se preguntaban entre ellos como una niña tan pequeña podía haber hecho un duelo tan bueno, pero es que en realidad, ella ocultaba todo el tiempo lo miserable que se sentía, hasta que llegaba un momento que no podía más y explotaba en los lugares más extraños. Al llegar a la biblioteca, lo primero que hizo fue responderle a Mino, y cuando estaba por agarrar las cartas de Vincent Van Gogh cuando Taehyun la abrazó y le dijo hola. “Hola, hola… Que… ¿Qué ocurre?” preguntó separándose mientras le limpiaba las lágrimas de la mejilla “Taehyun ¿Qué ocurre?” le preguntó casi desesperada para luego abrazarlo nuevamente “Está bien, estoy aquí, no me iré a ningún lado, aquí estoy” Alecto apoyó su frente con la de el por unos momentos y cerró los ojos “Aquí estoy, y nada puede hacerte daño” dijo en aparentemente coreano, ni siquiera supo cómo ni porqué pero esa frase había salido de sus labios de manera casi natural.
Taehyun no entendía del todo qué era lo que estaba pasando, él sólo sabía que necesitaba llorar y que solamente podía hacerlo y sentirse seguro si era en los brazos de Alecto. Hacía años que no sentía esta necesidad tan desesperada de llorar y llorar hasta no poder más, precisamente desde el día que vio en su mente el momento exacto de la muerte de su padre unos días antes de que esta sucediera. “¿Me creerías si te digo que no lo sé?” Sollozó apoyando su frente contra la de la chica, que en ningún momento dejó de sostenerlo como si fuera la cosa más frágil del mundo entero. Y aquella sensación no era algo que le gustara en absoluto pero si era ella la que tenía su rostro en sus manos… ¿cómo no compararlo con una experiencia celestial? “Yo… ¿acaso acabas de hablar coreano?” Preguntó levemente frunciendo el ceño en su confusión, porque recordaba muy bien todos los idiomas que ella le había dicho que sabía y estaba muy seguro de que coreano no estaba en esa lista. “Alecto.” Susurró ahora siendo él el que tomó la cara de ella en sus manos mientras le acariciaba la mejilla. ¿Qué era todo esto que le estaba sucediendo? ¿De dónde venía? ¿Hacia dónde iban?
Sin embargo antes de que él pudiera decir algo, ella se apartó un poco de él y empezó a hablarle de una pesadilla que había tenido y como Amaranta le había dicho que aparentemente estaba murmurando en coreano durante este sueño. “¿Recuerdas algo?” Preguntó sin quitarle las manos del rostro, por alguna razón incapaz de separarse de ella, que añadió que no, pero que cuando despertó había estado repitiendo algo acerca de no necesitar algo que ni siquiera sabía qué era. Y tal vez era una simple coincidencia pero Taehyun sintió que todo había sido su culpa y tuvo que soltarla porque estaba muy confundido, incluso cuando ella río intentando mejorar el ambiente diciendo que quizás ahora podría agregar coreano a su lista de idiomas. “Lo lamento mucho, Alecto.” Murmuró tomando su mano y entrelazando sus dedos con los de ella, encontrando calma en este pequeño gesto que ella no le negó. “Ven, vamos a desayunar antes de que nos vengan a buscar y nos inyecten algo por hacernos los locos. No pun intented.” Intentó bromear mientras salían de la biblioteca e iban hacia el comedor, donde ya casi todos estaban sentados comiendo la basura de siempre. “Ya no lloren, aquí me tienen.” Sonrió levantando ambos brazos de manera dramática, aún sosteniendo la mano de Alecto, y luego fue a sentarse junto a Bobby que estaba concentrado cortando su cartón con forma de tostada y cuando lo vio llegar le dijo que le abriera el jugo. “Oye, a mí no me des órdenes, ¿me escuchaste?” Dijo levantando su dedo de manera sassy a pesar de que estaba bromeando porque ya lo estaba abriendo de todas maneras. “Ya te dije, no es tan difícil. Sólo es una tapita de aluminio. Dale con los dientes y listo.” Río, ganándose una patada por debajo de la mesa. “¡Ja, pero te estás riendo!” Exclamó antes de mirar a Alecto sentada a su otro costado. “Bobby es mi mejor amigo aquí dentro. Es un buen chico. Bobbito, saluda a mi novia.” Lo codeó, hablando en coreano y esperando que a Alecto no le hubiera quedado la habilidad permanente de hacerlo también o eso iba a ser muy incómodo. Por su parte Bobby se inclinó hacia adelante para mirar a Alecto y le hizo una reverencia mientras la miraba fascinado, lo cual a él le causó gracia porque su amigo podía ser todo un personaje a veces. “En fin, iré a… omg. ¿Acaso esos son Amaranta y Jinyoung coqueteando?” Susurró al ver a los dos chicos hablando muy de cerca y mirándose con una intensidad tremenda en la otra punta de la mesa — a lo que Bobby lo miró, enarcó una ceja, y le respondió que se alegrara por no ser el único desesperado. “OYE.” Reclamó y le dio un codazo mientras el muy descarado se reía de su bromita. “ATREVIDO.”
Tras dejar a Alecto en su habitación, Taehyun se escabulló rápidamente en la suya y casi más corrió a tirarse en la cama porque sentía la necesidad de abrazar a su almohada tal como si fuera una tonta enamorada. “El nivel de demencia que manejas tú es increíble, Taehyun-ah.” Dijo para sí mismo y cerró los ojos porque ahora que estaba en su relativamente cómoda cama iba a poder hacerlo en paz — al menos hasta que tuvo una visión que lo hizo saltar del susto. Pero, ¿era realmente una visión si no había visto nada? Sólo había sentido el terror, y la desesperación. ¿De quién? ¿Por qué? Era un misterio. Sentado mientras se pasaba una mano por el rostro en un gesto de frustración, Taehyun miró a un punto fijo en la pared y se obligó a pensar en el buen momento que había pasado con Alecto esa noche para quitarse esa sensación espantosa de encima, y después cerró los ojos e intentó volver a ver ese pequeño fragmento de ella en el muelle con ese vestido que se le veía tan precioso, pero nada funcionaba. “Maldita sea.” Bufó abrazando sus piernas contra su pecho y pasando su mirada a la estantería donde tenía ese pequeño recipiente sin abrir, el cual resguardaba aquello que Taehyun no había necesitado usar en meses. “No lo necesitas, no lo necesitas, no lo... maldita sea Taehyun. Maldita sea.” Susurró por lo bajo, cerrando los ojos y escondiendo su cara contra sus rodillas porque no sabía qué hacer.
Eventualmente la hora de la mañana en que todos empezaban con sus actividades llegó, y Taehyun no tenía ganas de hacer ni siquiera el más mínimo esfuerzo para moverse pero se levantó de todas maneras y fue a la biblioteca porque algo le decía que Alecto iba a dejarle una nota en el que tenía la impresión que dentro de poco iba a ser su libro favorito, si es que ya no lo era. Dicho y hecho, había una nota esperándolo y Taehyun se sentía para la reverenda mierda, pero no pudo contener la sonrisa mientras leía esa frase de La Vie en Rose y sacaba un bolígrafo que había guardado en el bolsillo de sus pantalones antes de salir de su cuarto. En los intervalos en los que esperaba sus respuestas, Taehyun intentó distraerse enseñándole a tocar el piano a un niñito que estaba ahí desde hacía unos meses pero de repente fue como si algo hubiese empezado a tirar de él, llevándolo nuevamente hacia la biblioteca. Alecto aún no había contestado. ¿Por qué sería, entonces? Tal vez mejor volvía con Kyung y se calmaba por un instante, sí. Y de la nada, fue como si aquello que estaba arrastrándolo a su merced le hubiese dado un golpecito en la nuca o algo porque miró hacia un costado y la vio, poniendo una nota en otro libro. Sólo entonces suspiró aliviado porque descubrió que ahí estaba lo que estaba buscando sin siquiera haberlo sabido, y no podía sentirse mejor mientras se acercaba e iba directamente por un abrazo. “Hola.” Susurró antes de, de la misma nada, largarse a llorar en silencio.
nota || ángel hipster
Alecto: Lo siento, jamás debí dudar de tu nivel de hipster pretencioso.
¿Lo fue? Nunca he intentado coquetear con alguien o algo por el estilo, y que salga bien por primera vez es un logro que voy a anotar en mi diario personal de hipster pretenciosa.
Taehyun: Está bien, estás perdonada.
AHORA TAMBIÉN DUDAS DE MI CREDIBILIDAD???
*tachado* Ya no eres mi amiga!
Lo taché porque te volviste a ganar mi respeto por lo del diario... pero primer strike~
con amor, niñito
nota || ángel hipster
Alecto: Lo sé, lo sé. Es algo bueno que yo sea mitad francesa, ser una hipster pretenciosa corre por mis venas.
En fin, si necesitas traducción; When he takes me in his arms,and speaks to me softly,I see the world through rose-colored glasses.
WOW que gay the gay is off charts. haha lol.
Taehyun: ooooh, qué bonito
OYE. ¿Qué clase de hipster pretencioso sería si no hablase francés? Uno de mis tantos talentos ;)
Yo creo que fue tierno.
Sigue coqueteando conmigo, me gusta.
nota || ángel hipster
Alecto: "Quand il me prend dans ses bras, Il me parle tout bas, Je vois la vie en rose." Edith Piaf.
Taehyun: Ay, háblame en el idioma de los hipsters pretenciosos que me encanta.