Papá...
Papá, cuando era pequeña, tú eras mi príncipe azul que venía a sacarme a bailar, el héroe que me rescataba de los monstruos bajo la cama y el primero en robarme el corazón. Papá hay cosas que nunca cambian, sigues siendo mi príncipe azul y el hombre que más adoro en el mundo... Gracias por siempre estar ahí


















