El reemplazo
Yo tambiĂ©n decidĂ reemplazarte. Tengo una nueva compañĂa al salir del trabajo, en la cama por las noches, en las mañanas al tomar el cafĂ©, en mis visitas al bar y en las comidas dominicales. Todo lo que solĂa decidir compartir contigo, sin embargo, al hablar con franqueza, me causa mayor fascinaciĂłn y me mantiene fiel a mĂ misma. Nos devoramos en intensas emociones a las que no tememos, porque…








