canutx:
—Oh claro finge que no sabes de lo que habló como siempre Narcissa, porque para ti es mucho más fácil fingir que nada de lo que estaba mal en los Black lo estaba, tu solo tenías que ser la niña perfecta y preocuparte por no ensuciarte— expresó con desdén —Siempre ignorando que tu hermana es una loca maniática— el odio era más que notable en su voz mientras seguía con la vista fija en su prima —Pero ahora lo sabes Bellatrix casi asesina a Andromeda, pero es obvio que no te importa, porque somos solo unas manchas en el apellido ¿no?— la retó buscando claramente provocarla.
Una nueva risa sarcástica se escapó de sus labios al escucharla —Ha lo más importante, tu no sabes lo más importante, solo te guías por lo que los clasistas de los Black te han enseñado y nunca te has dignado a pensar por ti misma, solo temes no ser lo que ellos esperan, lo que todos los idiotas y asesinos en la comunidad esperan— y claramente el nunca iba a ser como ella. —Prefiero ser una vergüenza a un asesino, y créeme si pudiera me hubiera quitado este apellido hace mucho, Andromeda fue mas suertuda en ese caso—
Narcissa realmente no sabía de lo que su primo se encontraba hablando, claro era consiente de que su hermana mayor era una persona algo peculiar con un gusto por la violencia y el causar dolor a otros que Narcissa no compartía, pero ¿Bellatrix había sido quien había atacado a Andromeda mesas atrás? Era algo que dudaba, en especial ya que la información salía del traidor de Sirius Black, aparte su hermana debía tener limites ¿no? Al menos eso quería creer.
“¿porque debería creer cualquier cosa que salga de su asquerosa boca, Sirius?” cuestiona con fastidio ante tanta palabrería que el castaño realizaba. Narcissa no sabía que podría querer alguien como él quizás solo buscaba poner a su familia en contra pero Narcissa no podría caer en una trampa tan baja tan pronto. “Tu no tienes ningún derecho a hablar de nosotros, lo perdiste cuando decidiste darle la espalda a tu propia sangre” enojo y asco comenzaba a colarse en el sistema de la blonda, la cual la verdad agradecía de que su hijo no se encontrara en aquel momento con ella. “Ahi tienes razón y bravo, se nota que pusiste tu única neurona en acción: tu y esa mujer...” dijo sin poder referirse a Andromeda como su hermana, ella había dejado de serlo el día en que huyo y la dejo atrás a pesar del amor que aun le tenia, pero no podia demostrarlo era algo mas que debía esconder en su interior para siempre. “son solo una mancha, un error en el linaje de los Black”
“Yo conozco mi lugar en el mundo, no como tu que solo eres un hazmerreir” La antigua serpiente sabía que era lo que debía hacer de su vida, era lo que desde pequeña se le había educado se le dejo en claro lo que podría hacer y lo que no, y la verdad no pensaba deshonrar a su familia, aquellos que la forjaron en sus valores volviéndola la mujer que era ahora.
Era cierto, Narcissa temía defraudar a su madre, no cumplir con sus expectativas y no ser lo que todos en la comunidad esperaban, pero es que ser un Black era una tarea difícil, una que ella a diferencia de Sirius o Andromeda había aceptado a pesar de lo que aquello significara, a pesar de que aquello la volviera una muñeca de porcelana como muchos podían pensar. “A diferencia tuya, se que Regulus no hubiera huido como tú, el no era un cobarde ¿nos tildas de asesinos? Ustedes tienen tanta sangre en sus manos como dicen que tenemos nosotros” recordaba las muertes en la boda de los Higgs y otros ataques que los puristas habían sido blancos. “Ve, sigue siendo la verguenza que tanto te enorgullece ser”

















