no sabía cuánto necesitaba cobertor hasta que delgadas piernas sienten calor y arrepentimiento a vestir falda desaparece. vera aparece cual ángel a salvarla contra el frío y de inmediato sonrisa se pinta sobre facciones. “ ¿antropología? ¿y qué haces luego de estudiar eso? ” a pesar de haber compartido cuarto no recuerda haber prestado atención suficiente para enterarse qué tipo de tareas tenía castaña, curiosa de pronto. “ yo no sé — hay muchas opciones para acompañamiento terapéutico pero creo que me gustaría trabajar con gente mayor, ” confiesa revelación que obtuvo días antes de emprender viaje, aire fresco antes de volver a poner empeño en estudios. “ ¿qué especialidad quieres seguir? ”
la pregunta le roba una risita, no porque realmente le parezca divertido, sino porque está acostumbrada a responderlo y ya ha memorizado la respuesta. ríe, sonríe, menea la cabeza con encanto, como si realmente disfrutara de hablar del tema. “docencia, o en áreas de investigación, en el gobierno— mi mamá es investigadora, ¿sabías? solo que ella está en el área de la salud,” desliza otro dato solo para darle carga a algo que no le emociona genuinamente. “mi papá es senador en nueva york. mi idea es ir por ahí,” ah, cómo odiaba entrar en los temas políticos. en contraste con propio futuro, los planes de la menor logran iluminarle la mirada de inmediato. “me encanta, sam,” dice en tono dulce, sonriendo. “ayudar a las personas me parece un trabajo muy honorable. te queda perfecto, además,” ríe brevemente, inclinándose un poquito a un costado para rozar hombro con hombro de manera cariñosa. “hm, ¿quieres escuchar un secreto?” no sabe porqué se atreve a siquiera considerar la opción de decirlo en voz alta ( en realidad, no lo piensa mucho ), pero igual lo hace: “en realidad, a mí me hubiera gustado ser profesora— trabajar con niños, de preescolar, o incluso más pequeños” mirada se desvía un instante, como fantaseando con la idea. “pero... supongo que el máster de antropología política no está mal,” patea a un lado lo confesado hacía un momento y aunque la sonrisa flaquea, permanece ahí, casi tan convincente como siempre cuando devuelve su mirada a ella.