Uno de los recueros más bonitos que tengo, fue justo amanecer con el Popocatépetl de fondo.
Fue uno de mis mejores fines de semana donde a lado de mi novio, fuimos de vista al pueblo de Atlixco, en plena celebración del día de muertos, en el cual culminamos el día en unas pequeñas cabañas montadas en árboles, otorgándonos esta hermosa postal al amanecer.
Desde un tiempo acá me encanta coleccionar momentos, experiencias, risas, recuerdos... pues al pensar en lo efímero que es la vida, y en nuestro corto paso que es por este mundo, lo más preciado que puedo hacer es llenarme de estos, puesto que, al estar en la morada de la muerte, sé que es lo único que me voy a llevar.









