CL-04 Desarrollo editorial: de la idea al libro
La labor del editor consiste, no únicamente en la captación de manuscritos que llegan a él para ser revisados y, posteriormente evaluados. Se trata más bien de todo un proceso en el que intervienen diversas características de personalidad, es decir, la audacia con la que él mismo sale a buscar manuscritos e indaga la posibilidad de emprender un proceso editorial nuevo, cada vez que tiene en sus manos un texto prometedor.
El editor que realiza bien su trabajo no se queda a esperar que los manuscritos le sean entregados y llevados hasta su oficina. El editor con iniciativa es el primero en acudir a buscar manuscritos que reconforten los valores y objetivos de una empresa editorial.
Es así como el editor desempeña una tarea laboriosa al tener que ser parte de muchos de los procesos que conlleva una publicación. Esto al ser pieza fundamental de la toma de decisiones en torno a la idea creativa y a su vez, de la etapa de producción encargada de integrar una serie de pasos que fortalecen el haber tomado la opción correcta al elegir un manuscrito específico y no otro.
Los manuscritos son estos textos que escriben diversos autores que posteriormente se encargan, por diversos medios, de hacerlos llegar a las editoriales, esto con el propósito de que sean evaluados y tomados en cuenta para iniciar un proceso editorial en el cual, tanto autor como editor se interesan por el resultado, este que se ofrecerá una vez acomodado en las estanterías pero que previamente atravesó múltiples procedimientos.
Se dice que en una empresa editorial, ya sea del tamaño que sea, los departamentos existentes de producción, finanzas, creatividad y de más, deben de estar presentes, así si son pocas las personas que intervienen en la labor diaria de una editorial, es decir, un equipo pequeño. Por ello, es importante que todas las opiniones sean tomadas en cuenta y la decisión final no recaiga únicamente en la apreciación qué realizó el editor.
Portal Escritor en ciernes. Literatura juvenil. Presentación de importantes empresas editoriales con trayectoria reconocible.
Si la opinión que el departamento de ventas declara que el financiamiento que se realizará con el manuscrito será más alto que las ganancias que se recibirán una vez publicado y que, además será de costo inaccesible para el lector, el editor incorpora todas estas ideas y evalúa si el manuscrito merece iniciar el proceso o si se deben crear nuevas posibilidades que faciliten la viabilidad de producción, esto aminorando la calidad de papel, tinta, o finalmente, modificando los planes iniciales con un presupuesto menor.
El trabajo más difícil del editor es la decisión final de dar luz verde a la publicación de un texto o por el contrario, rechazar el procesamiento. Para hacer su labor de un modo más práctico, es recomendable que realice una bitácora de actividades, asó como de una programación de futuras actividades para tener en contemplación todo lo que se debe de realizar previo a la captación de manuscritos. Además, puede tener un tarjetero en el cual ordene de manera alfabética todos los nombres de los autores con los que trabaja y de sus manuscritos. Esto facilitará y agilizará el ordenamiento de textos.
En cuanto al tema de los costos, se menciona que probablemente la captación de manuscritos conllevará que el departamento de finanzas realice presupuestos que ofrezcan la facilidad de llevarse a cabo. Sin embargo, se debe de considerar que adquirir un manuscrito no es garantía de que este resulte un éxito. Por esta razón se deben de asumir todos los gastos previos a la decisión final del editor de publicar o no el texto.
De no llevar a cabo todos estos gastos previos, es previsible que los resultados sean peores al ocasionar pérdidas importantes a la editorial, esto al no haber integrado todos los procesos económicos que requería. De ahí la importancia de hacer las cosas del mejor modo posible y paso por paso, de la mano del editor y de todo su equipo de trabajo.
El autor debe de saber que sus manuscritos pueden llegar a ser rechazados inmediatamente. La razón es que las empresas editoriales muchas veces tienen una linea definida de publicaciones y es difícil integrar un texto que s encuentra fuera de la temática religiosa, política, entre otras, que puede manejar.
El consultor, es aquel que forma parte medular del proceso editorial y cuyas tareas corresponden a una especialización de estilo literario. Su labor se realiza de manera externa a la empresa editorial y su pago debe de ser considerado por el departamento de finanzas. Aunque suela parecer elevado, es preferible asumir el pago a un consultor, que iniciar todo el procedimiento y obtener pérdidas mayores al término de éste.
Existe una carencia notable en los países en vías de desarrollo, que si bien no alcanzan el nivel de un primer mundo, si ha integrado méritos en cuanto a sociedad y educación para merecerse una posición en la industria editorial. A pesar de ello, muchas veces las dificultades suelen ser imposibles para el editor. Sin embargo, es labor suya echar a andar todo su ingenio y tenacidad para rebasar todo obstáculo que entorpezca el trato de manuscritos. Al integrar los pasos siguientes, el editor se hará de un personalidad definida y la toma de decisiones será mucho más rápida.
Puntos a considerar por parte del editor previo a la publicación de manuscritos:
1. Un conocimiento cultural que refuerce sus decisiones, es decir, la visión de adelantarse a lo que podría suceder.
2. En empresas grandes, editores especializados por tema.
3. Consultores que emitan al editor su opinión literaria.
4. Departamento de producción y ventas.
5. Departamento de finanzas.
6. Estudio de mercadotecnia.
La manera en la que el manuscrito llega a la editorial es a través de contactos importantes, ya sean especialistas, directores editoriales, profesionales en educación,, etcétera, que realizan una recomendación que es de gran importancia al editor, ya que una persona le está dando la garantía de que revisar cierto manuscrito o no es la mejor decisión.
En cuanto al personal, es importante destacar que no importa el tamaño de la empresa editorial, ya que son cargos que se deben asumir. Entre ellos, se encuentran los buscadores de textos, personas que buscan y hacen llegar manuscritos nuevos al editor. Toda esta labor deriva de una recompensa importante para la empresa, como lo son los premios que recibe a lo largo de su trayectoria literaria en la publicación de importantes textos.
Felipe Benítez Reyes. Portal España is cultura. Poeta y narrador merecedor de importantes premios y galardones por su quehacer poético y obra narrativa.
Los agentes literarios son una pieza de suma importancia en todo este proceso, ya que son ellos quienes se encargan de trabajar para el autor, ya que recibe su manuscrito y realiza una estrategia para definir cuál es la editorial que más le conviene.
Posteriormente, en las empresas editoriales existe una parte que corresponde a la elaboración de manuscritos por encargo. Esto se refiere a la localización de personas con habilidades específicas, tales como conocimiento en astronomía, geografía, política y de más, que pueden realizar un manuscrito por encargo, ya que tienen algo importante que ofrecer al mundo literario, sena o no escritores.
Finalmente, el financiamiento que se realiza para emprender el trato de manuscritos, contempla todo lo anteriormente dicho para que no se presenten complicaciones posteriores que pudieran retardar la publicación del texto o entorpecer alguno de los departamentos en su labor, ya sea creativo, literario o de marketing, Los presupuestos siempre serán la base de toda editorial y fuente de ingresos posteriores que consigan el éxito deseado y tan aclamado por el editor al haber optado por una decisión final correcta.
Smith, Daus. Guía para la publicación de libros. Universidad de Guadalajara. México, 19991. p.p. 54-68.