Sentado frente al armario,
Cada lucha que libro a diario.
Me pregunto, ¿por qué tiene que ser así?,
Tanto dolor, tanto sufrimiento,
Palabras que se han ido con el viento,
Tantas vueltas para devolverme a aquí.
En el espejo observo mis ojos fijamente,
Trato de recordar cada momento,
De aferrarme a los buenos sentimientos,
Me comienza a sudar la frente.
Los ojos se empiezan a cerrar,
Este dolor ya no se quita,
Y la sangre no va a parar.
En mis brazos dos heridas,
El momento de irme es ahora,
Me cansé de buscar salidas.
De demostrarme firmemente,
Que aunque ayude a la gente,
No importa cuanto me esfuerce,
Ni cuantas ganas tenga de mejorar,
Y vuelvo a pensar en la muerte.
Y si alguien piensa que soy cobarde,
Por lo que acabo de hacer,
La realidad es que no creo,
Que sea un problema querer ser solo un recuerdo,
Pues sólo te valoran después de muerto,
Mientras en vida, te esquivo si te veo.
Es que simplemente soy un humano,
En el intento de sobrevivir,
Pero aunque quiera seguir,
Nadie me extiende la mano.
Por eso la vida perdió el sentido,
Por eso, opté por el suicidio.