“Nos besamos, pero aquello era más que besarse. Era como comer cuando has estado hambriento, como beber cuando has estado sediento”.
— Stephen King.
YOU ARE THE REASON
Sade Olutola
macklin celebrini has autism
cherry valley forever
ojovivo
Jules of Nature
RMH
Lint Roller? I Barely Know Her
Sweet Seals For You, Always
todays bird

JVL

Janaina Medeiros
h
TVSTRANGERTHINGS
Game of Thrones Daily

titsay
art blog(derogatory)

izzy's playlists!

Origami Around
Fai_Ryy
seen from Mexico
seen from Bangladesh
seen from United States
seen from India
seen from Kenya
seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Morocco
seen from Morocco
seen from Morocco
seen from Morocco
seen from United States
seen from Morocco

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
@pdc-jeans
“Nos besamos, pero aquello era más que besarse. Era como comer cuando has estado hambriento, como beber cuando has estado sediento”.
— Stephen King.
No merezco su amor, no lo merezco.
Sin Despedida.
¿Les cuento una historia antes de dormir? Vale.
Llegué a mi último grado de colegio, despreocupada por lo que me podía encontrar ese nuevo año, dispuesta a pasar mi último año disfrutando con mi grupo de amigas. Pero llega Febrero, haciendo que todo fuera diferente. Un chico, por supuesto. Ojos cafés, pestañas preciosas, sonrisa encantadora y una voz demasiado diferente. Durante el mes de enero ni si quiera lo volteaba a ver pero febrero vino a poner mi mundo patas arriba. Puedo llegar a suponer que a él le pasó lo mismo. Los dos comenzamos a buscar pretextos para hablarnos, pero nunca lo conseguíamos, solo eran esas sonrisas de saludo. Pero llegó el día. Todos los días viajábamos en el bus y yo nunca, nunca, soltaba mis auriculares. Pero él llegó y se sentó conmigo, ni si quiera tuvo que decir una palabra y yo ya me había quitado los auriculares. Era su voz, tan adictiva. Y ahí empezó todo, un saludo. Todos o la mayoría de los días nos íbamos o veníamos juntos, escuchando música, hablando, y llegó al punto de quedarnos medio dormidos mientras yo le hacía piojito en el cabello. Han pasado 8 meses desde que comenzó esa historia y 2 meses desde que no nos vemos, y en esta noche he decidido escribir sobre él. Ya no hablamos, no porque hayamos terminado mal, es que de hecho esto no ha terminado, no le hemos dado un fin a la historia y he de suponer que eso es lo más duro. Jamás hablamos de lo que sentíamos, ¡pero vaya que lo sentíamos los dos y vaya que lo notaban los demás! Ni si quiera me atrevo a escribirle, he notado que está bien sin mí. Tal vez fue solo un pasatiempo, tal vez le estoy dando más importancia de lo que merece. Pero diablos, cómo extraño ver esos ojitos de cerca...
Ni se te ocurra acercarte, no voy a caer, otra vez llegaste tarde.
Es el mejor piropo que puedo decirte.
Trilogía del Baztán
era de noche
quizás las 2 de la madrugada
estaba pensando en nosotros
en lo mal que estamos
en el poco tiempo que nos tenemos
que nos demostramos afecto,
terminé llorando
porque no sabía cómo hacer las cosas
mejores, más fáciles,
y sólo quise irme,
si, amor
por mi cabeza pasó el
aléjate, déjalo
pero no pude decírtelo
me lo guardé
y pensé en lo bonito
y pensé que esto sólo es una etapa
que todo iba a mejorar
que no me debía rendir con vos
conmigo
ni con nosotros,
pensé
que en algún momento
volveríamos a ser los mismos.
The 1975 for GQ Magazine Japan // 2017
bad days, sad eyes.
(via fragilely)
-“12 deseos de año nuevo, a ti multiplicado por 12.”
-Una navidad sin ti no era mi plan.
Odio que me mientas y que tengas razón, odio que alegres mi corazón, pero odio aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte, por qué no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto
- 10 cosas que odio de ti
Mamá, papá: No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo. No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto. Cumple las promesas, buenas o malas. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor que los demás, seré yo quien sufra. Cuando yo hago algo malo no me exijas que te diga el “por qué lo hice”. A veces ni yo mismo lo sé. Cuando estés equivocado en algo admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también. Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos; porque seamos familia eso no quiere decir que no podamos ser amigos también. No me digas que haga una cosa y tú no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tú digas y no hagas. Cuando te cuente un problema mío no me digas “No tengo tiempo para tonterías” o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme. Quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
Anónimo.- (via ludelus)
ALEXANDER POHL
More by the Artist Here
🤷🏻♀️🙄😏