@77flippedofficial
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Game of Thrones Daily
Peter Solarz
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@pirxvette
@77flippedofficial
Roman:
“Vincent, de verdad me gusta hablar contigo pero tu marido tiene permisos para cargar armas, así que no.” Cortó soltando un suspiro. “Es una A, imbécil.” Soltó lo último en alemán.
“Pensé que te gustaba vivir al límite, Roman. Me decepcionas.” rió, divertido por aquello del marido. “Oye, puedo entenderte.” le dio un golpecito en la cabeza. “Más vale que te disculpes.”
Anghel:
¿No era una práctica común? ¿En qué mundo vivía este chico? Quizás era que estaba acostumbrado a que normalmente le estuviesen tomando fotos a él y pues en la vida ‘normal’ de los demás no lo era. “A menos que… sea un violador o algo y necesite toda la información necesaria para rastrar ese lindo trasero tuyo.” Rió. Necesitaba dormir, eso estaba más que claro. Aún riendo dejó que se acercara y que les sacara una foto, no era algo del otro mundo, como ya lo había dicho. ¿O lo pensó? Bah. “¿Hablas alemán?” Comentó en alemán más interesado que antes. No, Anghel, no vayas por ese camino… Alemania está fuera de los alcances, ya está superada. “Puedes sacar otra, no tengo apuros.”
Vincent le dedicó una mirada al chico. “No puede ser violación si ambas partes están de acuerdo.” dijo con una sonrisa traviesa. “Lo siento, fallaste como villano.” se encogió de hombros. Su mirada se transformó en sorpresa cuando fue cuestionado por el idioma. “Sí, es mi idioma natal. Aunque no le he dado mucho uso en los últimos años.” aclaró, eso había quedado en evidencia durante el tiempo que pasó en Alemania con Strom. “Tú también lo hablas, ¿De dónde eres? No suena como que lo hayas aprendido en un salón de clases.” rió. “¿Enserio? Bueno, entonces ven.”
Strom:
Tomó la hoja, acercándocela bastante al rostro antes de devolverla. “Tienes razón, ni yo entiendo mi propia letra. Seguramente estaba demasiado ebrio”
“Genial, Vorgrimler. Ahora nunca sabremos dónde está el tesoro escondido. Y todo porque estabas demasiado ebrio para escribir bien.” bromeó.
Strom:
Alemania / Flashback.
Sus nudillos, ensangrentados, resaltaban contra su piel. Debía sentir dolor al darle otro golpe a la pared, sentir que en cualquier momento sus huesos cederían pero, en el momento, nada de eso parecía suceder. Intentaba sacar los pensamientos de su mente, dejar atrás todo el pasado pero los recuerdos de su familia seguían apareciendo cada vez que se mantenía sobrio. ¿A quién quería engañar? Volvían en cualquier estado, sólo que con alcohol podía anular lo que sentía (al menos así había sido hasta ahora). No tenía conciencia de la hora, de si Vincent había llegado. Dio otro puñetazo a la pared, apoyando su frente en ésta, mirando las heridas que cubrían a sus dedos.
Todavía no se hacía a la idea de que estaba de vuelta en su tierra natal. La familiaridad con la que recorría las calles, la facilidad para soltar la lengua, reconocer ciertas actitudes en la gente..., todo debía indicarle que era necesario volver a establecerse. Sin embargo, la cabeza de Vincent estaba en el chico que esperaba a que volviera con algo de comida y pastillas para el dolor de cabeza. ¿Qué debía hacer, decir? Suspiró. Quizás todo fuera cayendo por su propio peso. Cuando volvió a casa, se adentró a la cocina sin mirar a otro sitio, y con los audífonos a tope con la orquesta del ballet La bella durmiente, tardó en darse cuenta que Strom estaba golpeando la pared. Rápidamente fue a él, la pregunta evidente en su mirada. En lugar de hablar, se colocó entre el puño y la pared, sin importar si el contacto iba contra su hombro.
morgaynkoch:
Aunque esperaba una reacción completamente diferente debía admitir que no recibir un golpe por andar tomando fotos era algo bueno, ya le había pasado… un par de miles de veces. Ok, exageraba. Pero sí muchas. Comenzó a reír pero no perdió la oportunidad de chequear al muchacho de arriba a bajo, ladeó el rostro asintiendo para sí mismo, listo para alzar la cámara de nuevo y sacar un par de fotos, pero se contuvo. “No tengo que verte las nalgas… ah, quizás sí, pero no necesariamente para recordarte.” Arqueó las cejas, realmente no tenía una respuesta exacta para aquello, así que alzó los hombros. “¿Por qué no las querría?” Respondió con otra pregunta.
Vincent rió. Si el intercambio hubiese sucedido unos meses atrás, fingiría no entender el trasfondo de cada palabra, cada mirada. Aceptarse como era no fue sencillo. Incluso ahora, le costaba dejarse ser. “No es una práctica muy común. A menos que...” se interrumpió, negando. Nah, ¿Quién iba a acordarse del niño prodigio, el que había desaparecido en la cúspide de su carrera? Le dedicó otra sonrisa, acercándose al contrario. “Te toca ser víctima de una foto.” amenazó, tomando el móvil para sacar una selfie de ambos en cuestión de segundos. Soltó una maldición en su idioma natal. “Ah, salió borrosa.”
morgaynkoch:
“Claro que entiendes, sólo te haces el idiota para pasar más tiempo acá.”
“Mmmm, ¿Esto es una a o una q?” hizo una mueca. “O tal vez TÚ deseas que pase más tiempo aquí...”
“O yo no necesito anteojos o tú tienes una caligrafía horrible, porque no entiendo nada de lo que dice aquí.”
leegaysalazar:
Se encontraba en el despacho de abogados revisando un par de documentos legales en los que tenía que trabajar, pero la carga de trabajo (que era nula, básicamente, pero a Salazar le gustaba ser un tanto dramático) lo hartó de sus deberes y decidió salir a fumar un cigarro. Caminó por los pasillos, sin dirigir la mirada a nadie y, cuando se encontraba afuera, sacó de su bolsillo una cajetilla roja de su bolsillo, y comenzó a fumar. Tiró un par de colillas al suelo, pero poco le importaba si aquél pueblo de mierda se contaminaba, bien podía largarse a vivir a otro lado si quería.
Fue entonces, cuando un transeúnte imbécil se topó con él, haciendo que el abogado tirase su tercer cigarrillo al piso. Apretó la mandíbula, junto con su puño, y sintió unas tremendas ganas de romperle la cara al culpable, pero se contuvo, porque debía mantener el porte ante todo. “… Deberías ser más cuidadosx y fijarte por dónde caminas. Pudiste haberte caído, o peor, me pudiste haber tirado a mí.” Articuló, con un tinte pasivo agresivo, dedicándole una sonrisa evidentemente hipócrita al a persona que consideraba su nuevo agresor.
Tenía que admitir que irse y volver al cabo de unos meses había resultado en variadas reacciones por parte de sus conocidos. La mayoría ni siquiera lo reconocía. Vincent no creía que su aspecto cambiara demasiado por pasarse el cepillo y rasurarse, pero así eran las cosas. Estaba ocupado en molestar a Dianna por medio de mensajes de texto ( había averiguado sus horas de sueño y no tenía problemas en interrumpirla ) y no se fijó en la otra persona caminando hasta que lo escuchó. “Ups, perdón.” rió, mirando al contrario con diversión. “Aunque no soy de tirar a otros.” la broma iba más para sí mismo. Uy, muy gracioso, chistes de homosexuales. “Pero mira, no te pasó nada.”
mk0ch:
Era la tercera noche noche que se mantenía despierto mediante bebidas energéticas y unas que otras pastillas también. Ya de por sí no se interesó mucho más en la cocaína, dejarla le costó un par de años. Las Vegas no era el lugar que pensó sería su ‘hogar’ cuando comenzó con todo el asunto de la banda, de las giras. En sí todo fue mutando y mutando hasta que acabó siendo lo que era. La música independiente al parecer estaba de moda de nuevo y ellos fueron los primeros en saltar medianamente a la fama luego de cinco años. Ya ni estaban los mismos, pero ¿Quién se iba a poner a pensar en el pasado? Suspiró agradeciendo el cálido clima de Nevada, o estaría en ese momento cubierto por cantidades industriales de ropa. Con cámara en mano comenzó a sacar fotos de todo y todos, unos se molestaron, obviamente, a otros les importó poco. Eso sí, cuando alguien llamó su atención simplemente se dedicó a sacarle diferentes fotos de diferentes ángulos, que no se diese cuenta hasta que Anghel le llamó la atención para que no se fuera, pues, fue bastante bueno. “Hey, hey. Espera una más.” Soltó antes de sacar la foto. Cualquiera pensaría que estaba drogado, y es que parecía con el pelo alborotado, los tatuajes y esas ojeras que ni qué decir.
El viaje a Alemania no había sido un desperdicio de tiempo, como había temido en su momento. Ahora sentía que su mente estaba más clara, no sólo por el asunto de Strom sino porque había tenido suficiente tiempo para aclarar un par de cuestiones personales y, finalmente, había decidido tomar acción en su futuro. Quería retomar el ballet de manera seria. Claro, desear aquello en un sitio como éste era... imposible. Demasiadas distracciones. No se habría percatado de que alguien le tomaba fotos si no fuera porque el chico olvidó quitarle el flash y lo deslumbró. “Hey.” se quejó. Y luego se quedó callado, porque estaba guapo. Maldita sea. “Bueno, al menos deja que modele para que me recuerdes.” bromeó, colocándose de espaldas, presumiendo las nalgas. “¿Para qué quieres fotos de un extraño?”
oldie but goodie
nomi-ruiz:
—Por lo mismo es que quiero hablar contigo, Vincent— comentó la morena mientras observaba al chico en el suelo. —Los rayados de la iglesia me indican que un chico ateo y propenso al vandalismo realizó aquello… sin contar que el padre Joseph dice que se lo has confesado— explicaba con tranquilidad. —También supe de tu pelea con él, aunque debo decir que tienes mucha suerte de que no haya presentado cargos, claro que de la destrucción de propiedad privada y pública no te salvas—
Cuando escuchó de qué se trataba, gruñó. No podían hacer esto cualquier otro día, debía pasar cuando la resaca superara todas sus fuerzas. Claro, era cuestión de su mala suerte. -- Qué chismoso --. Se quejó -- No fuera su amigo violador porque entonces mágicamente todo se le olvida. Quiero decir... no hay pruebas contundentes de que he sido yo. Ajá... --. Continuó, intentando ponerse en pie una vez más. Logró volver a sentarse en el banquillo, mirando a la oficial sin lograr enfocarse en ella. -- ¿Qué, tengo que darle las gracias? -- Bufó -- Todo eso está muy bien Nomi -- Hizo una pausa -- Señora... oficial -- Corrigió -- Pero no puedo moverme.
velvetfun:
– Si, mi abuela. – asintió, mirando al muchacho frente a ella. – ¿Estas seguro? – preguntó, repasando una vez más el rostro ajeno para ver si hablaba seriamente. – No estoy segura de que mi abuela sea como todas las amables viejecitas que todos idealizamos como una abuela, así que no todo lo que le regale la va a gustar. – se quejó, bajando la mirada. – Pero quizá lo del tiempo le guste, tiene un par de años deseando ir a Praga y quizá podríamos hacer aquel viaje.
-- Bueno, eso creo yo, pero puedo estar equivocado. -- razonó, un tanto intimidado por la mirada de la chica. Quizás con el paso del tiempo se le había olvidado lo que era estar en compañía de un anciano. Después de todo, ya eran años desde la última vez que acompañó a su abuela. -- Un viaje es un gran regalo para cualquier persona. -- sonrió -- ¿Por qué Praga?
nomi-ruiz:
@pirxvette
Nomi sabía bien quienes eran los revoltosos de Galena, aquellos que disfrutaban de andar en malos pasos y caminar justo en la línea que separa el bien del mal. Si bien Vincent había estado varias veces en el calabozo de la comisaría, nunca había sido algo tan importante como para retenerlo una noche o dos. Esta vez lo habían acusado de vandalismo y violencia desmedida, la morena debía hacerle una visita. —Vincent, necesito hablar contigo sobre lo sucedido en la iglesia— comentó apenas vio al muchacho frente a ella.
Todo había sido una confusión de sonidos y recuerdos hasta que escuchó la voz de Nomi. Era aquí donde debía correr, o intentar repartir frases encantadoras. Sin embargo, había estado ahogado de borracho y apenas intentó levantarse del banquillo en el parque, terminó en el piso. -- Soy ateo, no me joda. -- se quejó.
asmocute:
El rizado tomo el atrevimiento de tomar una de las pajillas que había en el lugar, y empezar a mordisquearlo. “Muy cliché, eso es lo que piden en las películas románticas.” Dijo mirándole con emoción, para luego guiar su mirada hacia el empleado que hacía el helado. No podía estar más emocionado de tener su segunda dosis de helado. “¿Qué deseas a cambio? Puedo comprarte lo que quieras.” Asintió sin verle cuando realmente lo decía, no era problema el precio de todos modos. Nadie le había comprado helado ya hace muchas semanas atrás, su sobrino no contaba.
Miró extrañado al chico, no era muy usual que las personas tomaran una pajilla para mordisquearla. Sin embargo, decidió no comentar al respecto. “No en todas, en algunas son helado de galleta o parecido.” reflexionó. Hacía tiempo que no veía una película romántica, quizás ahora todas fueran fanáticas del helado de vainilla. Rió con lo siguiente, dando unas palmadas a la espalda del chico. “No es necesario.” aseguró. Le entregaron el helado, y pagó. “Ese pequeño número de Britney hace tiempo fue pago suficiente.”