Después de superar el ataque de pánico que quería venir antes de subir al avión, todo salió más tranquilo de lo que esperaba. La idea de ir a Las Vegas se le hacía emocionante, pero también la sola de idea de tener que aguantar tanta gente, ruido, vida nocturna, se le hacía un poco molesto. Era una chica de pueblo, prefería estar con sus vecinos que conocía de toda la vida, tener una vida tranquila. ¡Y qué! Vería a Morgan después de tanto tiempo, la idea de poder volver a jugar con su cabello, aprender nuevos peinados con él la entusiasmaba. Reconoció a Morgan en segundos, corrió hacia él, saltando a su espalda mientras sonreía. “Mooooorgaaaan”, gritó. Ignoraba a la gente que miraba, lo único que Sabrina tenía en mente era colgarse en su espalda como si de su mamá mono se tratara. “Te extrañé, Morgan Affe”.
Sus nudillos, ensangrentados, resaltaban contra su piel. Debía sentir dolor al darle otro golpe a la pared, sentir que en cualquier momento sus huesos cederían pero, en el momento, nada de eso parecía suceder. Intentaba sacar los pensamientos de su mente, dejar atrás todo el pasado pero los recuerdos de su familia seguían apareciendo cada vez que se mantenía sobrio. ¿A quién quería engañar? Volvían en cualquier estado, sólo que con alcohol podía anular lo que sentía (al menos así había sido hasta ahora). No tenía conciencia de la hora, de si Vincent había llegado. Dio otro puñetazo a la pared, apoyando su frente en ésta, mirando las heridas que cubrían a sus dedos.
“Ah, entonces te encantaría salir conmigo pero te darían celos mi novio. Interesante.” Asintió un par de veces, como si considerara el asunto. “Estamos bien de amigos ¿somos amigos, Strom? Eso pienso yo, ya que eres amigo de Ethan, y toda la cosa.”
“Claro, porque recordaría que tienes novio, vienen los celos, luego el llanto y eso puede afectarme”, el tono casual lo hacía ver como cualquier conversación. Había sido cosa de tiempo mostrarse un poco más con Morgan. “Ajá”, usar la palabra amigo se le hacía demasiado, tendría que entrar en un montón de argumentos antes de decidir a quiénes considerar amigos. “Algo así. Venga, dame esos cinco”
“Ah, vamos. Me dirás que jamás has salido con alguien flexible, o SÚPER flexible. Porque déjame decirte que puedo ser muy flexible…” Hizo una pausa antes de negar con la cabeza. “Eso sonó horrible.”
“No, Morgan bonito. ¿Estás insinuando que salga contigo? Me encantaría pero me darían celos verte con Ethan”, agregó en tono serio. Era sólo su forma de molestar.
De todas la personas que podrían haber interferido en su camino, tenía que tocarle aquel mocoso despiadado. Lo primero que hizo al reconocer su despreciable rostro, fue mirarlo de arriba abajo, mostrándole una expresión que lo juzgaba, y pisó el cigarro a medio consumir que se encontraba en el suelo. “Vaya, vaya… pero si es mi psicópata favorito.” Comentó con sarcasmo en sus palabras. Ganas de hacerle daño no le faltaban. “¿Te olvidas de algo? Soy abogado, uno muy poderoso, y Trump no es precisamente el hombre más inteligente que haya gobernado este país tan mediocre.” Se encogió de hombros antes de buscar algo nuevo que fumar, no sin antes ofrecerle uno al menor. “¿Qué haces por acá? ¿Acaso me extrañabas tanto que no pudiste contenerte?” Arqueó una ceja, colocando el cigarrillo en sus labios, para luego prenderlo. “Déjame decirte algo, un pequeño tip: prefiero que primero me inviten un café a que me acosen en mi trabajo.”
“No creo que psicópata sea el nombre indiciado, nunca me he considerado uno. Una vez pisé una araña, pero no fue tan asqueroso quitarla del zapato como verte tu cara”, frunció el ceño, como si estuviera pensativo. “¿Estoy en problemas? Nunca arresté a alguien por matar arañas”, recordar el pasado se le hacía para nada agradable, así que desvió sus pensamientos al presente. “Todo hombre poderoso cae en algún momento, esperaré a ver el tuyo”, una media sonrisa -con tinte de malicia- apareció en su rostro. “La verdad es que estoy acá porque quiero divorciarme de Vincent, descubrí que estoy enamorado de Dianna, pero algo confundido por Ethan. Tanto tiempo compartir con ellos, y ese trío me hizo cambiar mi punto de vista”, quería fastidiar al abogado, lograr que mostrara su verdadero ser. Aceptó el cigarrillo, dejándolo entre sus labios sin encender. “Si alguien quiere salir contigo, le diré que te lleve a por un café, con unos dos kilos de café para que no tenga que aguantar tu presencia”. Movió el cigarrillo con sus labios, haciéndole notar que necesitaba fuego. “Todavía no funcionan con luz solar, así que deberás compartir”.
Se encontraba en el despacho de abogados revisando un par de documentos legales en los que tenía que trabajar, pero la carga de trabajo (que era nula, básicamente, pero a Salazar le gustaba ser un tanto dramático) lo hartó de sus deberes y decidió salir a fumar un cigarro. Caminó por los pasillos, sin dirigir la mirada a nadie y, cuando se encontraba afuera, sacó de su bolsillo una cajetilla roja de su bolsillo, y comenzó a fumar. Tiró un par de colillas al suelo, pero poco le importaba si aquél pueblo de mierda se contaminaba, bien podía largarse a vivir a otro lado si quería.
Fue entonces, cuando un transeúnte imbécil se topó con él, haciendo que el abogado tirase su tercer cigarrillo al piso. Apretó la mandíbula, junto con su puño, y sintió unas tremendas ganas de romperle la cara al culpable, pero se contuvo, porque debía mantener el porte ante todo. “… Deberías ser más cuidadosx y fijarte por dónde caminas. Pudiste haberte caído, o peor, me pudiste haber tirado a mí.” Articuló, con un tinte pasivo agresivo, dedicándole una sonrisa evidentemente hipócrita al a persona que consideraba su nuevo agresor.
Estar en Las Vegas era como querer dejar las drogas viviendo en medio de un bosque de marihuana, pero su casi nula ganas de participar con la sociedad lo ayudaban a pasar encerrado, esperando que Vincent fuera quien le dijera si el mundo se acabó o no. Con suerte respondía mensajes, pero desde que llegó a Las Vegas, poco quería salir. Después de todo, Alemania era el lugar donde prefería quedar tirado en la calle, ebrio y con comentarios sarcásticos para los que se acercaban.
Hoy, para su sorpresa, decidió que caminar un poco no vendría mal. Si Las Vegas era la ciudad del pecado, matar a alguien el camino no sería gran problema, pensó con humor. No mataría a nadie, claramente. Toparse con Salazar no cambió su humor, estaba acostumbrado a oír ese tono. “Pensé que a estas alturas estarías deportado”, lo observó con falsa curiosidad. “Ninguno es de Estados Unidos, podrías decirme el secreto para que no me echen. Tú sabes, Donald no tiene mucha simpatía por Angela, así que si nos declara la guerra, no tenemos al Führer para ayudarnos”, lo último no lo decía en serio. No haría caso a la advertencia de Salazar, ni tampoco pensaba tomarlo seriamente.
Cronología: Último día de camping.
Con: wqnderer / efficacixus
Importancia: Michael pasa a mejor vida, lejos de Trump.
Advertencias: Un poco explicito (?)
Ethan: Conforme el sol se ocultaba, los nervios de Ethan iban en aumento. Había muchas cosas en juego, la más importante para él era la seguridad de Emily. Hacía unas horas Strom y él habían examinado los alrededores, preparando el sitio elegido para terminar con el asunto. Pensaba que convencer a Michael sería difícil, pero su hermano mayor parecía convencido de que se iba a rendir, o algo parecido, pues aceptó casi de inmediato reunirse con él. Se llevó las manos a los bolsillos, aferrándose a él mismo. Esperando a que llegara y reunirse con él.
Michael: No le sorprendía que Ethan cediera tan rápido, porque después de todo, ya conocía todos los recursos que tenía Michael para llegar a sus traidores. ¿Qué haría con la niña? Quizá la mandaría a vivir con el abuelo hasta que creciera un poco más, de ahí podría empezar a usarla para algunos clientes. Llegó a la zona acordada, cerca de los bosques. La noche estaba fresca, perfecta para cobrar venganza. La sonrisa en su rostro no se quitaba. "Jason", saludó. "¿Entonces tu amigo te contó lo sucedido? Y eso que todavía me faltaban en la lista. Es sorprendente lo que unos cuantos dólares pueden hacer hablar"
Ethan: Tan pronto lo vio llegar se le hizo un nudo en el estómago. Ahí estaba la sonrisa orgullosa que tanto detestaba, el andar tan seguro de sí mismo. ¿Cómo sería vivir sin miedo, sin inseguridades? ¿Sin pesadillas, ni asco por sí mismo? Debía ser estupendo, a juzgar por la manera en que Michael vivía. Hizo una mueca ante el nombre. "Es Ethan ahora." replicó "¿Qué?" su confusión fue obvia. "No sé de qué estás hablando. Yo no tengo amigos aquí." mintió.
Michael: "Tu nombre es Jason. Naciste bajo ese nombre, Jason Briggs", aclaró. Para él siempre sería Jason, Ethan no era más que una falsedad. "Y mi sobrina se llama Daisy". Ladeó su cabeza, con una sonrisa muy confiada. No caería en la actuación de Jason, no funcionaba con él. "Asumiré que lo sabes", se acercó hasta el chico, dándole una palmada en el hombro. "Así que, hermano, ¿qué quieres?"
Ethan: Apretó los labios, recordando otras instancias donde su hermano le hablaba con aquel tono firme. No discutió con él, incluso estuvo a punto de asentir. Se obligó a recordar que ya no tenía que obedecerlo en todo. "Tch." se encogió de hombros, a saber de qué iba con eso de los amigos. Strom estaba con él, y Dianna lidiaba con sus problemas amorosos. "Hablar." dijo, señalando vagamente el sendero. "He estado pensando en lo que dijiste." continuó, y emprendió el camino sin preguntarle si le parecía bien o no el plan. No podía darle la oportunidad de arruinar todo. "Quizás podamos llegar a un acuerdo..."
Michael: "Jason, no lo olvides. Jason es tu nombre", no lo hacía con intención de recordarle sus raíces, lo hacía para traerle esos recuerdos que Jason Briggs tenía cuando pequeño. Sabía que él era sentimental, que probablemente se arrodillaría frente a él en busca de ayuda si fuera necesario, y así Michael sonreiría cruelmente una vez más. Observó a Jason antes de seguirlo, asegurándose que no portaba algo dañino, y aunque fuera así, Michael lo aplastaría en minutos. Lo siguió. "¿Cuál es tu acuerdo? Quiero a Emily, y al menos un par de tus lágrimas"
Ethan: Soltó una risotada. Pateó una piedra en el camino. "Como digas, Mike." replicó, sabía que su hermano era orgulloso y el diminutivo le molestaría. Se fijó muy bien por donde pisaba, recordando el trayecto que hizo con Strom. No podía equivocarse. "Esas siempre las has tenido." reconoció sin pena ni gloria. Michael era el material de sus pesadillas. "Sabes que no te daré a Emily." lo miró, sus ojos dejaban ver lo determinado que estaba en ese punto. "Podrías conformarte conmigo. Yo soy quien te traicionó, quien llevó las pruebas de tus crímenes a la policía y huyó."
Michael: "Mike murió", Mike no era más que un muy vago recuerdo de inocencia en algún momento. Si Mike le enseñó a Jason no temer de la oscuridad, Michael le mostraría los terrores que existían en ella. "¿Sabes cuál es el problema con la muerte? Sólo llega una vez. Podría matarte, torturarte y matarte, pero eventualmente el dolor se apagaría. Después mueres. Y tú traición fue enorme, Jason. No te daré el placer de estar sin miedo. Quiero a Emily, quiero que pases el resto de tus días preguntándote cómo estará, de si la volverás a ver. No tendré piedad contigo por ser, ¿cómo dicen? hermano"
Ethan: Miró entonces al contrario, realmente mirando. Mike estaba muerto, eso lo sabía. Y cuánto dolía que fuera así. No tenían que haberse separado, todos los días se preguntaba qué habría sido de los tres si se hubiesen mantenido juntos. Claro, incluso entonces los rechazaba pero, ¿No podrían haberlo salvado de sí mismo? Tragó en seco. "Te equivocas. He estado muerto una y otra vez. Todos los días. Esperando a que aparecieras en nuestro escondite y me la arrancaras de los brazos. En plena noche, pensando que escuchaba tu voz diciendo que tenías un nuevo trabajo para mí. Intenté huir, pero siempre estuviste presente. Me has matado por todos estos años." se sinceró, su voz tranquila a pesar de sus palabras. "Ya ganaste."
Michael: No pudo oír mejores palabras, le gustaba sentirse poderoso, saber que otras personas temían de él. Michael se sentía como el dueño del mundo, y controlaría todo a base de miedo. "Una pena que no lo supiera antes, de ser así, hubiera retrasado mi visita", juntó sus manos, dándole una amplia sonrisa, orgullo de causarle todo lo que sentía. "Ahora quiero saber lo que hago, y que sea peor porque sabrás que Emily estará bien. Si te parece, te prometo que no la mataré", tenía otras ideas en mente. "¿Es suficiente?"
Ethan: No tardarían en llegar al punto donde Strom esperaría, en las sombras. "Siempre fuiste malo con el tiempo. Demasiado pronto, demasiado tarde." suspiró, fastidiado por aquella sonrisa suya. Joder, ¿No se le cansaba la boca? No era normal. "Antes de darte una respuesta hay algo que quiero preguntarte." lo miró de reojo. Jamás aceptaría. Emily no volvería a estar a su alcance. Recordó la figura desnutrida y triste que le entregó hace años. Ja, sí, tendría que arrancársela de sus manos.
Michael: "Ese es el problema. Nunca sabes cuándo es muy tarde o muy temprano, pero mientras pase, estará bien". Cuando pequeño tenía problemas con la puntualidad, siempre estaba tarde, distraído por diferentes cosas en el camino, pero ahora Michael era un hombre diferente. No esperaba que Jason recordara esos detalles, ni tampoco quería que lo hiciera. "Dime"
Ethan: Buscó con la mirada, entre los árboles. La oscuridad no le permitía distinguir nada ni nadie. Supuso que eso estaba bien, porque si no reconocía siluetas entonces Michael tampoco lo haría. "Sé que siempre me viste como alguien mediocre." comenzó. Al cabo de unos segundos, dejó de caminar. Observó al contrario, expectante."Lily también pensaba eso, pero ella logró ver algo en mí que nadie más hizo." continuó. Su hermana mayor era probablemente la mayor tragedia, después de su hija. Era lista y carismática, y murió joven. "Ustedes dos siempre fueron cerebritos." bufó "Así que, ¿Por qué la dejaste atrás?" preguntó, lo que realmente quería decir era porqué la dejó morir. "¿Jamás te sentiste mal por ella?, ¿Jamás miraste atrás y te preguntaste qué nos estaba pasando?"
Michael: Jason no tenía toda la razón. Cuando eran pequeños, veía a Jason como un niño algo lento, pero que terminaría siendo tan grandioso como él, porque podía enseñarle a ser el mejor del mundo, pero en alguna parte de crecer esos pensamientos murieron. Sólo podía haber un rey y sería él. Se colocó frente a él cuando dejó de caminar, una mueca apareció ante la mención de Lily. Nunca la perdonaría por preferir quedarse con Jason. "Ella era una perra, al igual que nuestra madre. Una mujer que no tenía mayor futuro, y ella prefirió irse contigo. ¿Te dice todo? No le daría la mano a alguien que sólo me buscó cuando necesitaba ayuda. Si quería quedarse con un fracaso como tú, que lo hiciera. Y no, nunca me sentí mal por ella", era verdad. No tenía sentimientos por Lily. En cambio, no podía ser tan negativo con la siguiente pregunta. Sí se había preguntado, al comienzo, qué sería de sus hermanos, pero se respondía que no valía la pena hacerlo. Prefería llenarse de odio que probar otros sentimientos. "Ya sabes cuál es la respuesta", no iba a admitirlo.
Ethan: No debería sorprenderle que dijera esas cosas sobre su propia hermana pequeña, pero lo hizo. Apenas podía creerlo. No es como que adorara a su madre después de enterarse de los engaños y de que los dejara a su suerte, pero hablar de esa forma de Lily... era cruel. Hizo ademán de golpearlo, pero se detuvo. Rió, pero no había alegría en el gesto. "Desgraciado." murmuró. Y ellos dos habían gastado tanto tiempo pensando en su hermano mayor. Esperando que su padre dejara el alcohol por él. "Así que eso es toda la historia. Nos odiabas, éramos un estorbo para ti, y ahora quieres terminar con todo eso." sonrió amargamente. "¿Y luego qué?, ¿Matar a papá?" alzó la voz "¿Buscar a todos los novios de mamá y matarlos también a ellos?" ladeó la cabeza, dando un paso hacia él. "Naciste en esta maldita familia, Michael. Y por mucho que la odies, eso nunca va a cambiar."
Michael: No se movió de su lugar, siempre confiado en sus habilidades. "Lo son. Fue cuestión de tiempo para que me diera cuenta del estorbo que eran. Fue cuestión de cumplir doce años para saber cómo era mamá, fallándose a todo lo que pudiera. ¿Por qué merecía una madre así? Estoy destinado a la cima del mundo. Y para tu sorpresa, papá es el único por el que tengo un poco de aprecio. Ese hombre nunca me dio su espalda, incluso con todo su alcoholismo estaba dispuesto a ayudarme, es útil". Siguió firme en su lugar, dando cara a Jason. Los primeros días lejos de la familia habían sido raros, era extraño no tener a quien refregarle los logros, pero se recordaba que no lo merecían. "Al único que odio es a ti. Lily, nuestra madre, no siento nada por ellas. Tú eres el que me traicionó, quien dijo ser mi hermano pero se fue después de clavarme el puñal en la espalda"
Ethan: Era como revivir el pasado. Volver a mirarlo y sentir que era la primera vez. Lo escuchó sin interrumpir, sin poder evitar las lágrimas. Si fueran niño todo se arreglaría con un 'no seas niñita' y listo. Dio uno y dos pasos, hasta cortar distancia con su hermano. Quizás pensara que lo iba a atacar. Lo abrazó. "Lo siento. Lo siento tanto." sollozó. Porque no podía corregir el curso, ni traer a su héroe de la infancia de vuelta. Porque no era capaz de mantenerlo en sus brazos y curar todo ese odio dentro de él, pero cuánto deseaba que así fuera. "Michael." llamó. "No puedo dejar que te lleves a Emily." y con esto, tiró de él, provocando que se golpeara con un árbol. Lo traicionaría por última vez.
Strom: No estaba escuchando la conversación ajena, seguía pensando en cómo resultaría todo. No confiaba de todo en el control de Ethan, no quería que cometiera un paso en falso. Mantenía la soga en su mano, lo cual sería el primer paso antes de darle el golpe final a Michael. Prefería guardar la segunda parte para sí mismo, sabiendo que Ethan podría interponerse. Vio el abrazo, no podía evitar pensar en su propia hermana, tenerla en sus pensamientos casi todo el rato. No creía que terminaran de esa manera. Tomó a Michael por sorpresa, pasando la soga por su cuello y apretando con fuerzas. “Puedes darle con la roca, más rápido”. Pasaba por alto las lágrimas, no era algo que fuera afectarle. “Yo haré el resto”
Ethan: Miró a Strom. No dijo nada. Era como si estuviera intoxicado. No alcanzó a deshacerse de la evidencia del dolor latente en su pecho; las lágrimas seguían resbalando por su rostro. Tomó la roca como en trance, su mirada puesta en la manera en que su hermano mayor intentaba respirar a pesar de tener una soga en el cuello. Aquel demonio iba a tener su merecido, y aún así... "No... no sé si pueda hacerlo." confesó, tembloroso. La roca estaba en su mano, comprobaba su peso.
Strom: "Lo sabía", dijo más para sí mismo. Tiró más fuerte de la cuerda, notando como el rostro enrojecía. Tenía que terminar esto, no iba a dejar ir la oportunidad. "Al menos vete. Sé que no eres lo suficiente valiente para verlo morir", era cuestión de tiempo antes que Michael se desvaneciera.
Ethan: Paralizado, no fue capaz de hacer más que ver. Y eso era malo, pues tal como el chico había previsto; su cobardía lo hacía dudar del plan. El hombre que estaba a momentos de perder el conocimiento se transformaba en el hermano que alguna vez había querido. Ya no era lo mismo, y si no lo detenían terribles serían las consecuencias. Aún así, no lograba obligarse a dar el golpe de gracia. "No voy a dejarte solo." discutió al cabo de unos segundos. "Es sólo que no se siente bien hacer esto. Se lo merece, joder. Lo sé." sollozó "Pero..."
Strom: "¡Vete! No necesito una charla sobre moral", dejó caer al hombre al suelo, poco importándole la fuerza del impacto. Sacó el cuchillo del interior de su abrigo, reviviendo una escena familiar en su mente. Agarró al hombre por su cabello, tirando hacia atrás su cabeza. Admitía que la asfixia podía matarlo de una vez, pero se hacía divertido tomar la vida de otra persona. No podía dejarlo ir tan fácil.
Ethan: Parecía que el tiempo se detenía. Había visto esta escena miles de veces en sus sueños. La virulencia en la propia mirada al tiempo que tomaba la vida de Michael, la sangre que manaba de su camisa y manchaba el suelo, y a él mismo. Lo había soñado sofocado, quemado, ahogado, tan golpeado como lo estuvo hace años. Y nada de eso se parecía a la realidad. Todo era... simple. Plano. Los cuerpos eran frágiles, tanto como su corazón. La palabra << cobarde >> seguía en el aire, con la voz de Strom diciéndola una y otra vez en su cabeza. "No necesitas hacer esto." interrumpió al chico, serio. "Ni siquiera es tu problema." se limpió las lágrimas. << No seas nenita >> sentía que Michael decía, o la sombra de lo que solía ser. "La historia que me contaste... esa persona lo hizo por alguien a quien amaba." continuó, arrodillándose frente a su hermano. "Dame el cuchillo."
Strom: La hoja dibujó una línea roja a través de su garganta, partiendo desde su yugular hasta el otro extremo. La sangre llegó de inmediato, siendo lo único que quedaría de Michael en el bosque. “No, Ethan. No había vuelta atrás”. Si era egoísta de su parte ir en contra de la decisión de Ethan, no le importaba. No lo hacía por él, lo hacía por Emily. No tenía palabras de consuelo para ofrecer, tampoco lograba sentir pena por la perdida. “Se acabó el tormento”, fue todo lo que pudo decir. Con un pañuelo limpió la sangre del cuchillo; tenía que borrar toda evidencia ahora.
Ethan: Miró la escena con el terror en toda la expresión. Strom le había abierto la garganta y él dejó escapar un grito agudo y sofocado. "¡Dios mío!" se llevó una mano a la boca "¡Dios!" gimió, torturado por la expresión en el rostro de su hermano mayor. Era peor de lo que imaginaba. No había nada lindo ni satisfactorio en el acto. Supo en aquel momento que esta noche la sentiría como una de las peores en su vida - y vaya que tenía varias -, que una parte suya moría ahora mismo con Michael. Arrebató el cuerpo de su hermano del agarre de Strom, abrazándolo. La sangre caía en su propio cuerpo. Su cuerpo estaba convulso por lo que acababa de pasar y se sentía incapaz de seguir mirando. Así que cerró los ojos hasta que dejó de escuchar a su hermano, hasta que dejó de moverse.
Strom: Maldijo a Ethan en su interior; lo peor que podía hacer era quedar cubierto de sangre, dejar toda sus huellas por el cuerpo. “Ethan, déjalo”, ordenó. Ahora que lo pensaba bien, era una mala idea tener a Ethan ahí, tenía que haber venido solo. Tomar por sorpresa al hombre cuando paseara solo, y atacarlo. “Tenemos que enterrarlo”
Ethan: Entonces, lo dejó a un lado. Si había algo que hacer en momentos así, era volverse frío. Intentar no sentir. Alzó la mirada al chico, vacío. "Tenías razón. No podía hacerlo." se sinceró, y el tono que empleó era el mismo que llevaba en esa época donde no hacía más que pensar en el arma en su habitación. Se levantó, hizo falta toda su fuerza de voluntad para mirar el cuerpo sin vida de Michael. Quedó perplejo. "... sí. Vamos." asintió a las órdenes de Strom.
Strom: "Ya sabes dónde es. Tendrás que deshacerte de esa ropa, tirarla al lago. Quemarla. Tendremos que eliminar todo lo de hoy", tomó el cuerpo de Michael, tirándolo sobre su hombro. "Si quieres adelántate, ve a preparar el lugar. Es sólo remover la tierra"
Ethan: Por un momento pensó en preguntar qué haría mientras él removía la tierra, pero, ¿Qué más iba a hacer? Michael ya estaba muerto. No dijo palabra, dirigiéndose al sitio sin mirar atrás. No podía hacerlo si quería terminar con esto. Se ocupó en remover la tierra, el tiempo de llorar había pasado. Se consoló en el hecho de que por lo menos tendría un entierro. Era más cortesía de la que Michael le había dado a mucha gente.
Strom: No se veía afectado por lo ocurrido, caminaba con el cuerpo como si se tratara de una mera carga. Todavía quedaba una larga noche. "Así que se te devolvió todo, ¿no? Al menos tendrás buenas historias que contar en el Infierno". Llegó donde Ethan, dejando el cuerpo otra vez en el suelo.
Ethan: Cuando se detuvo, miró a Strom. Había confundido sus palabras, creyendo que iban a él. Pronto cayó en la cuenta que le estaba hablando al cadáver. "Strom." suplicó. Qué, no sabía. Algo de simpatía, imposible. "¿Enterrar la ropa servirá?" preguntó, desviando su atención.
Strom: "Si encuentran el cadáver, buscarán en el sector. La idea es que la ropa quede lo más lejos. Puedes arriesgarte a guardar todo, y lo quemamos cuando volvamos a Galena. Yo tiraré el cuchillo al lago"
Ethan: Negó con firmeza. "No quiero llevar esto." dijo con angustia. No era ser descubierto lo que le preocupaba ahora mismo, sino tener la sangre de su hermano encima. "Me quitaré la ropa y la dejaremos donde digas." tragó en seco. "Primero..." se agachó, tomando una parte del cuerpo de Michael, metiéndolo en el agujero él mismo. Se quedó mirando el agujero en silencio. ¿Debía dedicarle unas palabras? ¿Una oración por su alma? ¿Uno de tantos lo siento? Lo veía innecesario. Adiós, movió los labios sin emitir sonido alguno.
Strom: "Como quieras", se quitó el abrigo. Tenía una que otra mancha, pero se camuflaba en el negro. "Póntelo encima cuando vuelvas", se quedó en el lugar, viendo como Ethan terminaba con el cuerpo. No esperaba una despedida ni tener que consolar al otro, sólo esperaba que el cuerpo quedara bien escondido.
Ethan: Tomó el abrigo, dejando a Strom con la tarea de cubrir el cuerpo. "No te vayas sin mí." pidió, en realidad no recordaba si habían planeado un regreso juntos o no. Sólo no quería estar en este sitio sin compañía.
Strom: Tomó la pala, empezando a tirar la tierra contra el cuerpo. Empezó a silbar, queriendo romper un poco el silencio, pero también era su costumbre para cuando hacía algo. "Te espero", la noche seguía siendo larga, el tiempo parecía avanzar muy lento. "¿Alguna vez fueron familia?", preguntó por curiosidad.
Ethan: Se detuvo en sus pasos, mirando atrás, primero al agujero y luego al chico. Supuso que las cosas entre ellos iban a cambiar, lo quisiera o no. "Sí." replicó, triste. "Gracias a él superé mi miedo a la oscuridad."
El Gran Capitán hundió la bayoneta en el pecho del enemigo, ganando así la guerra. ¡Así ganaban la guerra una vez más! Lo hacía feliz cada vez que el Gran Capitán ganaba sus batallas, porque mucho le costaba llegar a donde estaba. No quería que lo volvieran a herir, pero el Gran Capitán, su soldado verde de juguete, era muy fuerte.
“Strom”, llamó la voz de Ellery. “Es hora del baño. Vamos”
El chico miró a la mujer, quieto como una estatua. En presencia de la mujer no mostraba emoción alguna, era como si ella quitara toda vida en él. Lo único que sentía eran ganas de tirarse encima y tirar sus cabellos. Papá siempre lo hacía, así que suponía que era correcto que él también quisiera.
“Son órdenes de tu padre. Hoy es el evento para la fundación, debemos ir”, la voz cansada de la mujer delataba que estuvo llorando. Se veía en sus ojos hinchados y en el moratón que cubría su pómulo. Todo se iría con maquillaje.
Ante la mención de su padre, Strom –de ocho años-, tomó al Gran Capitán para caminar hasta el cuarto de baño. Odiaba bañarse, tener que despojarse su cómoda ropa para luego tener que vestirse de nuevo. No esperó a que la mujer le quitara la ropa, depositó al Gran Capitán en el suelo, empezado a desabrochar su camisa.
“Déjame ayudarte, cariño. Será más rápido”
La mujer se acuclilló frente a él, pero Strom colocó su pequeña mano en el pecho de ella, indicándole que se apartara de él. No le gustaba ser ayudado por ella, porque Ancel siempre le decía que como hombre, debía valerse por sí mismo. “Tu madre sólo sirve para darme críos como tú. Lo único bueno que pudo hacer es darme un hijo, pero para el resto, ella apesta. Y debes entender eso, las mujeres sólo dan placer, pero no entenderás ahora. Como tampoco entenderás la importancia que esto tuvo para nuestro hermoso país”, el hombre sacó de su billetera una foto, en la cual se veía un fondo rojo con una esvástica negra en el centro.
Después del baño, recordando la foto que Ancel le había mostrado semanas atrás, fue impecable hacia el estudio que usaba el hombre. La puerta cerrada indicaba que no podía pasar, pero sería una visita rápida. Giró el pomo, asomándose primero antes de entrar. Una enorme sonrisa apareció en su rostro ante la presencia de Bertram Waas. El hombre cruzó la mirada con él, saludando con su mano y luego haciéndole una seña para entrara. Strom ignoró la mirada seria de Ancel, esa que decía “no deberías estar aquí”.
“Strom, has crecido mucho. ¿Cómo estás?”, el acento del hombre era cargado. Su apariencia fuerte, intimidante contrastaba a su gentil sonrisa cuando veía al niño.
“Estoy bien. Gané la guerra”, comentó con orgullo, enseñándole el juguete al mayor.
“¿Dónde está Ellery? ¿Por qué no está contigo? Le dije que estaría ocupado con nuestro amigo Bertram”, Ancel se levantó de la cómoda y elegante silla, saliendo de la habitación en busca de su mujer.
“¿Ganaste la guerra? Eso está muy bien, muchacho. Un día estaré muy orgullo de tenerte entre mis tropas. ¿Qué te gustaría? ¿Pilotear un avión? ¿O cuidar a la gente de los malos? Sea como sea, sé que lo harás bien”
Nunca escuchaba esas palabras por parte de su padre, ni siquiera reconocía ese tono tan amable. Strom sonrió, no sabiendo qué responder. Quería ser como el Gran Capitán, llevar un arma que matara a todos los malos.
“Quiero como ser como tú”, confesó.
La sonrisa del hombre cargaba cierta tristeza, y Strom pensó que podía ser porque su hijo estaba en otro lugar. Había oído a Ancel comentarlo, algo de que el muchacho no había despertado. Si todavía no despertaba, Strom le deseó que su hijo despertara pronto.
“Eres un niño brillante, Strom”
Ancel volvió al lugar junto a su esposa. La mujer tomó al menor de la mano, llevándolo lejos de la habitación. Quería resistirse, decirle que prefería estar con Bertram un rato más, pero no quería mostrarse indisciplinado frente al hombre. Había estado tan distraído en con el mayor, que olvidó preguntar a su padre por la foto.
“Un día me terminarás matando, mujer. ¡Sólo tenías que cuidar a este crío!”, Ancel estaba enojado. No le gustaba que hubiera interrupciones en sus planes, y claramente no le gustaba que Strom apareciera en medio de una reunión con Waas.
El hombre se acercó a Strom, tirando de su oreja en forma de regaño. El rostro del chico se contorsionó, dolía.
“Papá”
“Es última vez que me faltas el respeto. ¿O quieres que te encierre? Hoy pensaba llevarte conmigo al evento, incluso te iba a dejar jugar con el resto, pero eres un malcriado. ¿Así que quieres ser militar como Waas? Si sigues siendo tan mal hijo, con suerte lograrás barrer la calle. Y ya deja ese estúpido juguete. Las niñas cargan muñecas, tú no”
Strom forcejeó en un intento de que no se llevara al Gran Capitán, pero el hombre llevó su mano al rostro, en una sonora cachetada que Strom sólo pudo mirar al suelo, sabiendo que no podía llorar por mucho que lo deseara. Las mujeres y maricas lloraban, y su padre nunca se equivocaba con lo que decía. No miró a Ellery, sabía que ella no se interpondría en la discusión. Nunca hacía nada por él, se limitaba a pedirle disculpas en privado, excusándose que amaba a su padre y debía entenderlo.
“Llévalo a su habitación”, gruñó Ancel.
Solo en su habitación, sentía algo extraño en su pecho. No lograba explicar qué era, el niño no sabía que se trataba de un vacío, como si sentir felicidad fuera una mala suerte, porque su padre no parecía estar contento por él. Quizá tenía razón, y debía seguir todas sus órdenes, ser un buen hijo. Él intentaba, de verdad intentaba todo para que su padre viera lo bueno que era, para que le diera una bonita palabra como lo hacía Bertram.
Sus ojos picaron. Las lágrimas recorrieron sus mejillas, y se sintió débil. Quería llenarse, necesitaba tomar algo y destruirlo. Sollozó en silencio, apretando las mantas con fuerza. Sentía como el vacío cambiaba por rabia, por unas enormes ganas de causar daño. Estaba enojado ahora. Enojado con él mismo por ser mal hijo, enojado por su padre, asqueado de tener una madre como Ellery.
Cronología: Noche de Halloween.
Con: pirxvette.
Importancia: Se enteran que se conocieron cuando chicos. Uno que otro besito por ahí porque drunk guys.
Advertencias: ( ͡° ͜ʖ ͡°) #nohomo
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Vincent: Ya había notado cierta tensión en el chico, pero había creído que pasaría después de un buen trago. Evidentemente, el ambiente de fiesta no era lo ideal. Asintió cuando el otro se quejó del ruido. “Vámonos entonces.” replicó como si no fuera gran cosa. “Podemos asustar a cualquier despistado.” dijo, sonriendo ante el recuerdo de las personas a quienes les sacó un buen grito aquella noche. No se molestó en preguntar si ya había pagado por el trago o no. En cuanto a Vincent se refería, siempre que podía salir sin pagar algo, lo hacía.
Strom: "Buena idea", asintió terminando su trago. "Sigo insistiendo que más que lobo, es un dinosaurio. Pero bueno, cada uno se asusta con lo que quiere", dejó el billete bajo el vaso, pagando por todo. Siguió a Vincent al aire libre, a la parte trasera del local, donde la música apenas se sentía. Dejó salir un gran respiro, quitándose las gafas que eran parte del disfraz.
Vincent: “Búrlate lo que quieras, al menos no me confundirán con un personaje de Matrix.” soltó en son de broma, dando un golpe en el hombro del contrario. El cambio de ambiente le vino bien. Era una noche fría, pero lo sentía agradable contra la piel. El eco de la música tampoco era molesto. Se giró para observar a Strom. “¿Mejor?”
Strom: "Mucho mejor", el ambiente lo sentía extraño, como más ¿elevado? No podía explicarlo, era quizá el alcohol mejorando la noche. Mañana le tocaría enfrentar la resaca. "Así que, ¿por qué te fuiste?"
Vincent: Sonrió, no lucía mejor o peor, pero si él decía que estaba bien, le creía. Su pregunta no tenía una respuesta simple. Y tampoco deseaba ahondar en su niñez y los motivos por los que ahora se desaparecía cada navidad. Se encogió de hombros. “Ya te digo, no fue cosa mía.” desvió la mirada. “Me fui porque mis padres lo quisieron así, por el motivo que todos los padres hacen las cosas que hacen, aunque no las entendamos.” continuó, fingiendo sentirse en paz con dicha elección. “¿Por qué estás tan inquieto hoy?” preguntó. Si Strom quería presionar en el tema familiar, entonces él también podía contarle qué le pasaba.
Strom: La respuesta no decía mucho, era como si Vincent intentara mostrar una respuesta a base de palabras vacías. "Ah", si no quería hablar, entonces no insistiría. "El alcohol. Y problemas, con mi hermana", no olvidaba del todo a Thea, de vez en cuando aparecía en sus pensamientos. "Pasará, claro", estaba fijo mirando hacia la nada, dejando que el aire se encargara de tranquilizar.
Vincent: Metió las manos en los bolsillos. “Son muy unidos, ¿cierto?” estaba casi seguro que era tonto preguntarlo. Si estaba tan mal por una pelea con ella, debía ser así. “No sé cómo es eso de tener hermanos, siempre me pareció que me robarían protagonismo con Nana.” comentó, hablar de ella, al contrario del tema con sus padres, tenía un efecto tranquilizador.
Strom: "Muy unidos. Es mi otra mitad", admitió. Eran el apoyo del otro. "Asumo que querías mucho a Nana. Y, supongo que para cada persona es diferente la experiencia", él no había querido a Thea al principio, creía que sería un estorbo.
Vincent: Vincent ensanchó su sonrisa. Ah, así que ahí estaba escondido el chico que tenía la misma chispa que logró ver durante la feria. “Eso es tierno.” dijo, pensando que eso de los hermanos quizás no habría sido tan malo. Alguien que te cuidara, que te quisiera y defendiera... “Mira, los problemas pasan. Y son hermanos. Creo que te estás rompiendo la cabeza por nada.”
Strom: No podía entrar a explicarme más detalle, por qué Thea estaba tan triste. "Sí, pasará. Estaremos bien, pero la extraño", reconoció. Se giró a Vincent, señalándolo. "Nadie sabe mucho de ti. Llego a pensar que de verdad duermes en la calle o algo"
Vincent: Fingió sorpresa al escucharlo. Nadie sabía más de lo que él deseaba que supieran. “Contrario a todo lo que piensen de mí, no duermo en la calle. Tengo un apartamento.” replicó “Pero si tantas dudas tienes, entonces solo pregunta, blöd.” empleó un tono amistoso a pesar del pequeño insulto.
Strom: Podía ser hipócrita de su parte, dado que ni él podía abrirse a la gente. Hoy quería hablar, quería distraerse, y Vincent le parecía buena opción. "Estoy impresionado", dijo con una risa. Era una mentira, era de suponer que el chico tenía un hogar. "Puedo entender cuando me insultas", se sentó en el suelo, poco importándole la suciedad. "Tú dime, sin presiones. No quiero tener que contestar después algo que no quiera"
Vincent: “Uy si, porque decirme tu color favorito va a revelar un oscuro secreto sobre ti.” replicó en tono condescendiente. Vale, que no era una plática tan seria, no había necesidad de todo esto. “Y tú tienes una casa, ¿O vives en la comisaría?”
Strom: "Tú eres el que lee las estrellas", se defendió con una risa. "Tengo una casa, aquí y en Alemania. A todo esto, ¿de qué parte eras? Yo crecí en Múnich, pero no es que haya conocido mucha gente”
Vincent: “¡NO JODAS!” exclamó, dando otro golpe al chico, esta vez con algo de fuerza. “¡Yo también soy de Múnich!” soltó una risotada. No creyó que conocería otra persona de ese sitio. “Whoa, qué loco.”
Strom: Estuvo en silencio un momento, esperando a que Vincent le dijera que le tomaba el pelo. "¿De verdad? No te creo. No es poco probable toparte con alguien de tu ciudad, pero no esperaba hacerlo", era una grata sorpresa. No negaba que extrañaba, en ocasiones, su país.
Vincent: “Me ofende que no me creas.” bufó “Te lo probaré. Creo que tengo una fotografía de esa época por aquí...” sacó su teléfono, y buscó entre las pocas fotos que tenía guardadas. Pensó mostrarle una donde salía bailando, pero era demasiado vergonzoso. Optó por una del colegio. “¿Ves esa pulga horrible y mocosa? Soy yo”
Strom: "Y tienes un teléfono", comentó para molestarlo. "Pasa", estiró el brazo, negándose a pararse para acercarse al chico. "Déjame ver la pulga". En cuanto recibió el teléfono, se quedó mirando la foto. Debía ser un chiste, o algo. No podía ser posible. "No", miró a chico, riéndose sin ninguna gracia. "Tenías ¿diez? No me digas que eras el niño bailarín, ese que trataban de marica por bailar, ¿cierto?"
Vincent: “¿Explicar qué?” parpadeó repetidamente, intentando recordar algo respecto a sus días en esa escuela que no fueran una tortura. “Claro, cómo olvidar todas esas veces donde me llamaron marica.” reía, pero en cierto modo dolía pensar en eso. “No tenía muchos amigos, obviamente.” se encogió de hombros “Estábamos en clases distintas, ¿cierto? Porque no recuerdo a un pequeño oficial en mis clases.”
Strom: "Como es que terminamos aquí". Cuando no volvió a ver a Vincent en la escuela, no se dedicó a buscarlo: estaba acostumbrado a que todos se fueran. "¿Y lo eres?", a veces Strom caía en creencias clichés, pero prefería preguntar y que Vincent fuera quien le diera la respuesta definitiva. "Soy mayor que tú. Sólo te veía en recesos. Y creo que eras tú-", guardó silencio. No quería decirlo en voz alta, tener que recordar aquel momento.
Vincent: Conforme hablaba Strom, todo iba cobrando sentido. El acento, lo fácil que era hablar con él. Su hermana. Ignoró su pregunta, encontraba que el tema de la niñez era más interesante por ahora. “Tú eras el niño que extrañaba a su hermana.” comentó tras un largo momento de silencio.
Strom: "Ese mismo", los primeros meses sin Thea no había sido fáciles, pero conforme pasaba el tiempo, aprendía a lidiar con ello, mas no recordaba bien qué ocurrió ese día cuando tenía unos catorce años, pero recordaba estar en las escaleras, aislados de todos mientras estaban en clases. No le importaba ser regañado. Salió de su momento, volviendo a Vincent. "Ahora recuerdo que eras tú. Desapareciste de un día para otro."
Vincent: El destino tenía que ser muy cruel si le había arrebatado a un amigo, y le había devuelto otro. No sabía si reír hasta cansarse o simplemente quedarse callado. Al final, suspiró. “Mis padres me enviaron con Nana.” explicó “Todo fue rápido, no logré entender qué pasaba hasta después.” continuó “Y nunca volví a Alemania.” cerró los ojos un momento, intentando visualizar Múnich. Apenas recordaba un par de cosas.
Strom: "¿Dónde vive tu Nana?", apenas reconocía el acento en el chico. Incluso no había dado por hecho de que fueran del mismo país. "Siéntate, estás lejos", dicho eso se acostó en el suelo, colocando sus manos sobre su estómago. Se sentía un poco cansado. "Sigues siendo todo un acertijo"
Vincent: “España.” ahora sí que tuvo que reír. Llegó sin entender el idioma, confundido y destrozado. Su abuela lo había llenado de amor y comprensión. “Y yo no entendía una palabra de lo que me decían en la escuela. Casi repruebo el año.” esos recuerdos, a pesar de todo, eran buenos. Alzó una ceja con la invitación, pero no se iba a negar. Tomó asiento junto a Strom, sentía su hombro tocar el del contrario. “Mira quién lo dice.”
Strom: "De alemán a español es una gran diferencia. Asumiré que aprendiste o no habrías pasado", su vista seguía hacia el cielo, aun cuando el piso era duro y molestaba en la espalda. Bah, ¿qué era un poco de molestia? "No tengo mucho para decir", mintió. No iba contando su historia personal a cualquiera, menos todo lo que guardaba. Se negaba a hablar del tema, incluso con Thea se limitaba.
Vincent: “Sí, ella ayudó en todo. La escuela, y también el ballet.” comentó “Ella solía ser famosa, y esperaba que siguiera sus pasos en la compañía de ballet.” recargó la cabeza en la pared, mirando el perfil de Strom. Al escucharlo, hizo una mueca. Ambos eran testarudos y esta conversación estaba muriendo rápidamente. “Asumiendo que ambos no queremos hablar de nuestros padres... ¿Hay algo que sí pueda preguntar?”
Strom: Finalmente terminó imitando la posición de Vincent, contra la pared. "Ballet. No puedo ni moverme con ritmo, odio moverme en un baile, tampoco me gusta cantar con gente. Odio las situaciones sociales", venía desde pequeño, cuando se veía obligado a asistir a eventos que no quería. "Supongo que sí, pregunta lo que quieras", no podía prometer que sería del todo honesto.
Vincent: Contemplaba al chico en silencio, sin poder evitar sonreír con su respuesta. Eran muy diferentes, entonces, ¿Por qué le parecía tan fácil sentarse a charlar con él? Era curioso. Se inclinó hacia el contrario, casi hasta su oído. “Have you ever danced with the devil in the pale moonlight?” imitó al Joker de Jack Nicholson, y después rió. Buscaba liberar tensión, es todo.
Strom: Miró al chico con una ceja alzada, esperando que explicara sus palabras. "Si ha sido una referencia, no entendí", una vez por semana veía películas con Dianna y Ethan, o en sus tiempos libres se dedicaba a ver una que otra serie, pero no era un gran conocedor del tema.
Vincent: “Vaya manera de arruinar el momento.” se echó a reír con ganas. “No puedo creer que no hayas visto Batman.” puso los ojos en blanco. “Te invitaría a verla, pero no tengo televisor ni nada de eso.” se encogió de hombros, todo lo que tenía era una mochila llena de recuerdos y un colchón inflable. “Hey, acabo de pensar en una buena pregunta: ¿Tienes alguna película favorita? Pero no de las que dices para que la gente te vea y diga oh, qué interesante... nah, esa que puedes ver una y otra vez y dices los diálogos y todo eso.”
Strom: "No me gustan los superhéroes, ni los cómics. No se me hacen entretenidas, no sé por qué", no creía en que el bien siempre triunfaba. "¿En serio?", se le hacía extraño. Había crecido con lujos, que no se detenía a pensar que algunas cosas, simplemente, no estaban para otras. "¿Al menos tiene una cuenta de banco?", no estaba burlándose, sino era para algo que vino a su mente. "The only thing that burns in Hell is the part of you that won't let go of life, your memories, your attachments. They burn them all away", citó lo que podía recordar. "La escalera de Jacob, una buena película"
Vincent: “Vete a la mierda Strom, eso suena a película que hace que la gente diga oh, qué interesante.” a pesar de sus palabras, sonaba contento. Y si lo decía, era porque él mismo pensaba que era un dato interesante. Le había gustado la frase que recitó. “Y... no, no tengo una cuenta en el banco.” informó como si nada. “Tenía... ¿dieciocho? cuando Nana murió. Algunas cosas no alcanzó a enseñarme.” cómo ser buen hombre, por ejemplo.
Strom: "Es difícil de entender a la primera vez. Te lo apuesto, podemos verlas", ahora que Thea se quedaba lejos, no tenía problemas en traer gente a casa. "Lo sospechaba", no dijo más con respecto al tema. "Eras joven, todavía. Yo tenía esa edad cuando volví a ver a Thea"
Vincent: “Bien, pero si me quedo dormido no quiero reclamos.” bromeó, jamás lograba quedarse dormido en las películas. Así fueran malas o aburridas, siempre se quedaba hasta el final. “...¿hasta entonces?” frunció el ceño, siempre imaginó que su amigo se reunió pronto con su hermana. “No la viste en mucho tiempo.” comentó, mirándose las manos. Joder, con razón una pelea con ella lo tenía tan molesto...
Strom: "Está bien, pero sin molestar", asintió a la pregunta de Vincent. Pasó mucho tiempo sin poder estar con ella, las visitas no eran lo mismo que pasar todo el día con ella. "La visitaba, pero no es lo mismo. Cuesta estar lejos de las personas que quieres", admitió. No quería ponerse sentimental, pero cuando se trataba de Thea, sus sentimientos se descongelaban. "Pero ya estoy con ella", se encogió de hombros.
Vincent: Vincent escuchó, asintiendo. “Sí, entiendo.” le ofreció una pequeña sonrisa. No tenía una hermana de la que preocuparse, pero comprendía el sentimiento de estar separado de alguien a quien le tienes cariño. No es agradable. “Técnicamente, estás conmigo.” corrigió en son de broma. “Pero hablando enserio... debes arreglar las cosas con ella, ¿sí? Aprovecha los momentos con tu hermana. Nunca sabes cuándo serán los últimos.” sonaba sentimental, pero sabía lo que era ser arrebatado de alguien especial.
Strom: Rió con su corrección. "Tienes razón, estoy contigo", la sonrisa siguió en su rostro, no sabía si por la broma o por el pensamiento de Thea. Quizá ambas. "Lo haré. No pueden quedarse así". Strom comenzaba a sentirse más cansado, y con eso se ponía más callado.
Vincent: Se sintió mejor cuando escuchó aquello. No quería que esos dos siguieran molestos, eran hermanos y debían mantenerse juntos. Escuchó el eco de la música del antro, hacía rato que el ritmo había cambiado. Vincent comenzaba a sentir sueño; cosa rara en una noche tan joven. Sin pensarlo dos veces, inclinó la cabeza y descansó en el hombro de Strom. “No conozco esa canción.” comentó en voz baja, haciendo referencia a la música de fondo.
Strom: No se molestó ante la acción de Vincent. "Menos yo", mantuvo la mirada al frente, llevándola a Vincent después. "Preguntale a las estrellas cuál es", bromeó. Seguía sin creer en esos temas, pero se le hacía divertido molestar a Vincent con eso.
Vincent: Alzó una mano hacia el cielo, todavía acurrucado al lado del chico. “¡Estrellas, háblenme! Díganme qué canción es esta.” pidió, riendo después. Obviamente, el firmamento no le iba a decir nada. “No sé qué tengan las noches de Halloween, o si yo ya me condicioné a pensarlo de esa forma, pero siempre son hermosas.” comentó de pasada, sonriendo.
Strom: "¿Alguna respuesta?", nunca había sido fanático del cielo, las estrellas y el universo. Se suponía que era un infinito, y algo bonito pero Strom no encontraba nada más que ciencia en ello. "Creo que te has creado ese pensamiento, es sólo otro día más. Demonios, no creo tener alguna fecha que me inspire. Cuando eres pequeño y todos los días son iguales, te acostumbras a que sea así para siempre"
Vincent: “Dont rain on my parade...” canturreó al escuchar la respuesta del contrario. Sabía que no era malo. Sus habilidades estaban en el arte, pero tenía la cabeza en otras cosas y no se animaba a buscar por esos lares. “Strom, es imposible que me respondan tan rápido. No seas impaciente.” dijo. Alzó la cabeza para mirarlo, analizando sus facciones. “Eso no puede ser. Vamos a tener que empezar a hacer tus días tan buenos, que luego no puedas decidir cuál es tu fecha favorita, porque todas han sido buenas.” estaba determinado.
Strom: "Creí que era cuestión de ver su posición, o decir lo primero que se te ocurra, pero si se demoran tanto, estás recibiendo una respuesta del pasado", suspiró. Era como si una parte de él ya no creyera en nada, sólo en la bestia que guardaba en su interior, y sólo pudiera sentir y creer cuando la dejaba libre. Quizá por eso era tan cercano a Thea, porque con ella podía ser así. "Suenas como una novia, y no recuerdo haber tenido una cita", molestó.
Vincent: "Sabes Strom, no recuerdo que tú supieras nada sobre las estrellas, así que cállate y no me presiones. Además, se supone que soy un lobo hoy. Hay interferencia." aclaró. Ya no recordaba porqué decidió comenzar todo eso de las estrellas, simplemente adoraba mirar arriba, y sentirse pequeño. Era un sentimiento raro. "Nos saltamos las citas, creí que era obvio. Tú no querrías salir y socializar y yo no quiero ponerme un traje." se encogió de hombros.
Strom: "Son una cosa luminosa", dijo. Las clases de ciencias no eran sus favoritas, no encontraba utilidad en saber tanto de espacio cuando no podía llegar a él. Prefería temas con la mente humana, algo que pudiera usar. Había usado trucos de manipulación con sus propios padres, y le había servido. "Ah, verdad. Un lobo dinosaurio", no creía que fuera a dejarle olvidar luego el tema. "Al menos deberías invitarme un trago, o algún otro cliché", se rió.
Vincent: “Gas y plasma, Strom. Las estrellas son motores de energía cósmica que producen calor, luz.” dijo, observando el cielo con una pequeña sonrisa. “¿Sabías que hubo dinosaurios con plumas? Quizás realmente exista un lobo dinosaurio y nadie más lo haya descubierto aún. Bueno, nadie aparte de ti.” bromeó, encontrando que no le molestaba el apodo. Había peores. “Ya te besé una vez, ¿Qué más quieres de mí?” dramatizó.
Strom: "Lo que sean. No me importa por el espacio, nunca llegaré ahí. ¿De qué me sirve saber cuánto se mueven? El día en que algo grande ocurra allí arriba, no lo sabremos porque estaríamos muertos en cosa de segundos", comentó relajado. Ver la humanidad en sus últimos días había sido una de sus imaginaciones cuando pequeño. Ante el dato, sacó su teléfono, buscando las palabras en Internet. Las imágenes se le hacían chistosas. "Si veía uno de estos, me hubiera reído en vez de huir", le enseñó la pantalla a Vincent. "Posiblemente sean lobos con gritos de dinosaurios". Guardó el teléfono. "Ese beso no cuenta"
Vincent: “Entiendo el sentimiento, pero estás equivocado.” rió “Todo lo que pasa allá arriba sí que nos afecta. La rotación de los planetas, lo que cae aquí que estuvo bajando por años en forma de una piedra, la intensidad de un sol que está muriendo lentamente...” su sonrisa parecía la de un chico enamorado, y quizás lo estaba del cielo. “Me gusta ver arriba y saber lo insignificante que somos.” declaró. Eso no debía ser normal, había ocasiones donde lloraba mientras observaba la luna. Era un dolor real. “Los he visto, no son tan feos.” dijo. Alzó ambas cejas con tales palabras. “Perdóneme señorito, no tenía idea que había besos imaginarios.” bufó “¿Qué es un beso que cuente, entonces?”
Strom: "Todo afecta. No importa lo que hagas, todo de alguna forma te mata. Si se cae un meteorito, o el sol explota, estoy seguro que estaremos muertos antes de notarlo", miró a Vincent, notando la sonrisa que traía. No recordaba haber sonreído de esa forma, una que mostrara real pasión por algo. Al menos, una sonrisa por algo que no implicara dañar a otros. Quizá él también sonriera como Vincent si supiera que alguna estrella se cayera sobre las personas que detestaba. "Lo somos", estaba de acuerdo con ese punto. "Son chistosos, sus caras son un chiste". Se rió, encogiéndose de hombros. "No sé, dime tú"
Vincent: “Tal vez ya estamos muertos y no lo hemos notado.” dramatizó. “Es Halloween, después de todo. Los muertos se alzan de sus tumbas y nosotros estamos aquí. “ continuó, no lograba desanimarse por más que Strom no pareciera ser un compañero alegre. Tampoco es que quisiera cambiarlo. Así como era, estaba bien. La pregunta que le planteó no era sencilla. Vincent reflexionó por un momento, ¿Qué es un beso? Incluso Charles Darwin había publicado al respecto. Besarse no era algo necesario, pero la gente siempre estaba atraída a hacerlo, o al menos una parte de ella. Miró al chico, sonriendo con especial ánimo. “Un beso es un truco encantador diseñado por la naturaleza para detener los discursos cuando las palabras se vuelven superfluas.” recitó a Ingrid Bergman. Probablemente se arrepentiría después, pero sentía que el momento era perfecto. Alzó una mano, atrayendo a Strom por el cuello hacia él, besándolo.
Strom: "No creo que haya vida después de la muerte. Si estuviéramos muerto, seríamos polvo ahora", Strom no servía para metáforas, o pensar de una forma más poética. No creía que era una persona pesimista, sólo una que prefería aceptar las cosas como eran. Alzó una ceja ante su respuesta, no esperando algo tan detallado; la había hecho en modo de broma, algo que no debía ser tomado en serio. Lo tomó por sorpresa una vez más, y por unos segundos se quedó sin moverse. Impulsado por su estado, o viendo todo como una broma, su mano fue hasta su nuca, respondiendo a su beso. No notaba la diferencia entre besar a una chica o a un chico, parecía igual. Diez segundos o más pasaron antes de que Strom decidiera separarse, riéndose por lo sucedido.
Vincent: Esta era la parte donde comenzaban las dudas. Donde, por lo regular, se preguntaba porqué nunca era igual besar a una chica. Por qué no podía gustarle estar con las chicas de esta forma. Y comenzar aquel ciclo de odio a sí mismo. Sin embargo, todo en su cabeza estaba inusualmente silencioso. Sus labios se movían con suavidad sobre los contrarios, y buscaron volver cuando Strom decidió separarse; sin éxito. Abrió los ojos, contemplando al chico reírse sin pronunciar palabra. Estaba riendo. No deseaba que se detuviera, así que no lo hizo notar. Soltó su cuello y volvió a recargar la cabeza en la pared, sonriendo como si nada. “¿Eso sí contó?” preguntó al cabo de unos segundos.
Strom: No iba a hacer preguntas, ni tampoco iría muy al fondo del tema. Eran sólo dos sujetos que -al menos en caso de Strom- no estaban en sus cincos sentidos, al parecer. "Sí, contó, pero-", se acercó al chico, tirando de su chaqueta hacia él, en otro beso. Strom nunca había sido muy apegado a lo suave, tierno, él era más explosivo. Si algo se hacía, tenía que ser con todo, y se notaba en la forma que sus labios se movían sobre los del otro, en la intensidad. Y, entonces, lo dejó ir. "A eso yo lo llamo un beso"
Vincent: Era su turno de ser gratamente sorprendido. Si los labios de Vincent habían sido aguas tranquilas entonces los de Strom eran un océano enfurecido, incontrolable. Olvidó todo; dónde se encontraba, si arriba era abajo o qué se supone que debería hacer. No tuvo tiempo de nada y el beso acabó demasiado rápido. Contempló al chico con renovado interés, respirando agitadamente. "Ya veo." se relamió los labios, y acomodó el cuello de la chaqueta. "Nunca respondiste cual era tu color favorito." dijo al cabo de unos segundos, sonriente. Algo le decía que las cosas no iban a quedarse así.
Strom: Recién se hacía consciente de la música sonando a los lejos, y de dónde estaba. Para él la noche ya había terminado, y quería descansar. "¿Mi color favorito? Creo que sería el rojo, o negro", respondió levantándose. Miró a Vincent, esperando a que el chico lo imitara. Al menos por su parte, iría a casa. "Yo llego hasta aquí. Así que, nos vemos luego", esperó unos segundos, por alguna respuesta, antes de tomar su propio camino hacia la salida.
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I. SADIST - STONE SOUR
I don’t need much to show you, only enough to control you. Bury your head inside this and gather the darkness that binds it, I think I’ll die if you deny me, swallowed alive in eternity. Give me a way to be the agony that knew you all along.
II. DIG - MUDVAYNE
Let me help to talk you the wrong way off the ledge, let me help you hold the glock against your head.
III. SWEATING BULLETS - MEGADETH
Hello me, meet the real me and my misfit's way of life. A dark black past is my
most valued possession.
IV. THE UNFORGIVEN - METALLICA
Through constant pained disgrace the young boy learns their rules. With time the child draws in, this whipping boy done wrong, deprived of all his thoughts
The young man struggles on and on he's known a vow unto his own, that never from this day his will they'll take away.
V. UNKILLABLE MONSTER - MARILYN MANSON
Sometimes I dream I'm an exterminating angel, a traveling executioner from heaven sent to give you the prettiest death I know. Call the grave and make our reservations.
VI. BOHEMIAN RHAPSODY - QUEEN
Mama, just killed a man, put a gun against his head, ulled my trigger, now he's dead. Mama, life had just begun, but now I've gone and thrown it all away.
VII. CRETIN FAMILY - RAMONES
Cretin family, cretin family, cretin family. Everyone's against me.
VIII. PROBLEM CHILD - AC/DC
What I want I take, what I don't I break. And I don't want you with a flick of my knife. I can change your life, there's nothing you can do.