
Product Placement

ellievsbear
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
taylor price

pixel skylines

JBB: An Artblog!
NASA

Love Begins

oozey mess
Xuebing Du
cherry valley forever
todays bird
we're not kids anymore.

祝日 / Permanent Vacation

No title available
Stranger Things

⁂

shark vs the universe
🪼
$LAYYYTER

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from Netherlands

seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Netherlands

seen from United Kingdom

seen from Sweden
seen from Austria
seen from Malaysia
seen from United States

seen from Singapore

seen from United Kingdom
seen from Australia
seen from United States

seen from United Kingdom
@talivsha
nvhlas.
Párpados sucumben ante cansancio, encuentra ligera sensación de alivio en complicidad que envuelve a las dos, entre murmullos que se pierden pronto entre el silencio dentro de la habitación, y se permite a sí misma ser arrullada por la voz de su compañera pese a que el tema de conversación resulta lúgubre (aunque agradece intento de contraparte por mostrar positivismo). “Era una horrible persona,” pensamiento se escapa en quedito hilo de voz, como si existiera realmente alguna justificación a sus pecados que pudiera otorgar redención. Con esperanza de menguar calvario, se aferra al hecho de haber protegido a más de una con la decisión de encubrir lo sucedido; se repite de nuevo haber tomado la decisión correcta, que no tiene motivo para arrepentirse (y cuando par de ojos azules se cruzan por su mente, cae en conclusión de que no se arrepiente). El silencio se prolonga durante un instante más, su voz se vuelve pequeñita cuando confesión se hace escuchar, “Estoy preocupada por October…”
lo era. si bien no se podía jactar siquiera de conocerlo, porque a pesar de noche compartida, nathan siempre había sido uno más. pero bastaba con haber presenciado escena durante aquella noche para saber qué clase de persona era. ¿merecía morir? no, claro que no, pero tampoco queenie. labios se presionan en pequeña sonrisa, apenas visible, al escuchar nombre que abandona pétalos femeninos. “lo sé.” libre interpretación de conocimientos de los que hablaba, pero suponía que contraria sería capaz de comprender, que quizás sabía un poco más de lo que expresaba. “también lo estoy, pero sé que es fuerte —más que cualquiera.” de eso no tenía dudas, si bien conocía ciertas debilidades de quien mencionaban, confiaba en que si alguien era capaz de sobrellevar aquello, era october. “sé que eres orgullosa, pero puedes acercarte a toby, algo me dice que tu compañía le hará bien.” diestra viaja a facciones contrarias, acomodando con suavidad mechón de cabello.
madcfvre.
una mueca involuntaria se presenta ante la mención del contrario, siendo una de las razones por el que ese día se encontró apagada. ❝ sí, estuve hablando con él hace unas horas. ❞ vocablos fluyen con un suave tono de voz. agradecía la existencia de las redes sociales para poder mantener el contacto, a pesar de que no sería lo mismo. ❝ tali… ¿puedo saber qué ocurría entre tú y zac? hablábamos de muchas cosas pero nunca de su situación amorosa. ❞
carnosos se presionan entre sí, ni siquiera está segura de cómo responder a interrogante, uno que esperaba llegara en el momento que mencionó a mayor. no le sorprendía que nunca haya mencionado vínculo siquiera a su mejor amiga. “supongo que no tuve tiempo para averiguarlo, ¿sabes? —pero quería hacerlo.” aunque, si pensaba en frío, era lo mejor. era cómplice del asesinato de su mejor amigo, no podía simplemente ignorarlo. “¿tú cómo estás, mad?” consciente de cierta fragilidad en blonda, es que quiere comprobar su estado anímico, porque por mucho que se muestre distante o fría en ocasiones, cariño que siente por ella es real.
yoursgalen.
frunce ceño ante palabras ajenas. ‘ talisha, los seres humanos vivimos para equivocarnos. ‘ él personalmente sabía las muchas falencias que tenía el difunto, fue testigo de muchas de las peleas que tenía con quennie, sabía sus más oscuros secretos. ‘ además, si el chico realmente tenía problemas graves lo justo era que terminara en la cárcel… ¿o no? ‘ parecía lo más lógico para su cabeza. si realmente había hecho algo que propasara los límites él hubiese preferido que se pudriera entre cuatro rejas. ‘ y ya no está más aquí. ‘ murmura entre dientes, manos siendo aferrada por la de la contraria mientras bajaba mirada.
“lo sé, lo siento mucho.” qué hipócrita se sentía, más tratándose de masculino con quien vínculo tan fuerte de amistad compartía, no parecía justo estar mintiéndole de esa forma, pero... no había otra opción. se preguntaba si todo aquello saldría a la luz, si de enterarse la vería con otros ojos, la odiaría. no podría culparlo en caso de que sucediera, pero siquiera pensar en ese tipo de situaciones le genera una angustia insoportable. quizás era mejor que zac se hubiese ido. “siempre estoy aquí para ti, lo que necesites —incluso si precisas que mandonee a los de la sociedad de alumnos.” intenta bromear, con suavidad, quiere hacerlo sentir mejor.
descle.
“You’re bleeding. Why are you bleeding?” ( @talivsha )
“¿eh?” pareciera que se despierta de ensueño cuando atención es captada por morena, quien nota incluso antes que él cómo dedo sangra tras accidente menor en cocina. “ah, no, yo…” rápido busca agarrar repasador cercano y presionar pequeña herida hasta que se calme, incluso cuando ardor empieza tras misma acción. se ve que ni cortar tomates para un sándwich podía cuando su mente siempre volvía a noche en el bosque. “no es nada, creo que me distraje.”
noche que pasa en habitación de steven al no poder conciliar el sueño, pero cuando él termina por quedarse completamente dormido, ella se encuentra dando vueltas aún, por lo que decide aventurarse en cocina de residencia masculina para un vaso de agua, quizás una taza de té si es que acaso tienen. es por eso que se coloca sudadera masculina y desciende escaleras abajo, encontrándose con dicha escena. “puedo curarlo si tienen un botiquín por aquí —o terminar tu sándwich.” ofrece, tonalidad de voz resuena suave, aterciopelada.
windscrs.
no sabía que era posible sentir aún más culpa de la que ya la invadía. se mantiene en silencio por unos segundos, no sabe que decir, ¿qué se supone que se dice en momentos como aquellos? no cree que existan palabras correctas. “mierda.” murmura, a un volumen que es difícil escuchar. “¿pero?” repite palabras contrarias en forma de pregunta. “es válido sentir algo aunque haya sido algo espontáneo” un suspiro abandona sus labios y asiente un par de veces. “lo sé. si toby no hubiera estado ahí…” en ese momento se encontrarían en una situación completamente distinta. “¿es válido culpar a una persona que ni siquiera está viva? porque si no fuera por él- si no hubiera sido así de animal nada de esto habría pasado jamás.”
labios se presionan entre sí, frustración crece en su pecho, porque amiga tiene razón: existieron sentimientos, quizás aún existen. “era el mejor amigo de nathan... debo estar loca.” porque no había otra explicación, ¿por qué acercarse a alguien que había dañado, siendo consciente de ello? hombros se alzan, porque esa es la duda con la que carga desde hace un tiempo. “eso es lo que me pregunto —estoy enojada con una persona que está muerta.” suponía que sucedía en muchos casos, en los que situaciones de ese estilo se daban por sentimientos de odio. pero... “estoy enojada con nathan porque se murió.” aunque no tuviese sentido alguno, era la realidad.
narcvsse.
@talivsha ha dicho: “can i stay with you? just for a while?”
Silencio se prolonga un instante, no porque esté dudando en aceptar petición o no (no tiene que pensárselo para saber que brindará afirmativa), sino porque la misma consigue tomarle desprevenido; no ha anticipado que la joven quiera quedarse en su compañía, mas tampoco despierta incomodidad. “Claro,” acepta finalmente, obsequia suave sonrisa con la que invita a contraparte a unírsele, “todo el tiempo que quieras.”
suave sonrisa se extiende en comisuras cuando contrario acepta, siempre había sentido genuina comodidad tratándose de él, como si fuese capaz de transmitirle su calma. era una persona que consideraba pura, real, pocas así se encontraban en el día a día. se acomoda en asiento junto a narcisse, mirada viajando a facciones. “puedo ayudar si estabas haciendo algo...” ofrece, porque tampoco quería interrumpir actividad contraria.
rovttenchild.
se distrae un segundo con el espejo, dando un vistazo a sus ojeras y larga un suspiro. hace memoria de la pesadilla de la noche anterior, y luego se da cuenta de que fue un hecho. habían encontrado a nathan. por ratos se olvida de la realidad y luego vuelve a caer en ella. era tedioso. gira el rostro ligeramente cuando la escucha hablar, sin perder de vista por mucho tiempo el camino. “estoy harta de ver su puta cara en mis sueños,” se queja, relamiendo sus labios porque de pronto siente la boca seca. “—— además, era tan feo como una patada en los cojones,” añade en una burla demasiado áspera, emitiendo bufido por risa. enciende la radio solo por mantener un sonido de fondo por el resto del viaje, aunque nunca ha sido problema compartir silencio con talisha. agradece mantener relación tan sana con ella. “me preocupa queenie,” menciona una vez que se encaminan hacia punto solitario, buscando ese espacio cómodo para tomar asiento. era raro que october presentara interés por alguien más que ella misma o jaemin, pero platinada se había ganado su lugar. “yo…” presiona labios entre sí, y sintiendo desesperación nacer, saca un cigarrillo. maté al novio de mi mejor amiga, piensa, siendo suficiente para que el estómago le de un vuelco desagradable. “necesito que esto se acabe ya” menciona para luego dar una calada a cilindro, echando la cabeza hacia atrás en el proceso y cerrando los ojos un instante mientras contiene el humo.
suave y corta carcajada abandona carnosos al escuchar comentario, aunque expresión resuena más a lo que podría ser un bufido, ya que no encuentra energías reales como para reír. october no debe estar pasando un buen momento, de eso está segura. claro, nadie lo hace, pero si hay que comparar situaciones... bueno, no hay mucho que discutir. al abandonar vehículo botella es aferrada por dígitos y andar las lleva hasta sentarse sobre verde césped, aquel que comenzaba a cubrirse de hojas secas a causa de otoñales tardes... irónico resultaba lo agradable del clima en contraste a sentires. “también a mi —no quiero que la jodan.” de hecho sobre eso le había preguntado a contraria, si había recibido comentarios por parte de demás estudiantes, porque no dudaría que así fuese, les encantaba generar ese tipo de situaciones. por el momento, ninguna de las dos había escuchado nada, y eso le aliviaba. aún así, actuar como la novia afligida, debía ser una tortura. “tú la salvaste.” concluye frase, porque es la realidad, al menos a sus ojos. expresión provoca suspiro, por lo que se atreve a abrir la botella y darle un trago, para luego extenderla en dirección a compañía. “lo superaremos.” suena segura, aunque no puede estarlo; confía en que así sera.
mddx.
al menos alguien podía conciliar el sueño, porque claramente él no era una de esas personas, decidió salir a caminar y terminó en fraternidad femenina irrumpiendo con un par de mensajes presencia de amiga, necesitaba hablar con alguien, despejar sus emociones, terminar con caos mental que volvía cuando el silencio se apoderaba de las cuatro paredes de su habitación, estaba solo. mientras compañeros intentaban apreciar sus sueños fracasando en el intento, porque vio divagar a varios cuando se dispuso a alejarse de vivienda, no sabía que decir, palabras de aliento se habían terminado durante el día, donde pudo divisar a todos: uno por uno. “prometo ser lo más callado posible, es más, seré una estatua” advierte, una sonrisa se aflora entre pétalos y se dispone a seguirla, subir por corto lapso de escaleras y cruzar la puerta por la cual hace tiempo no se adentraba, después de pelirroja no existía nadie a quien visitar, excepto avery pero siempre terminaban en propia habitación, disputa que aceptaba porque era lo mejor, evitaba encuentros inapropiados, tras su escape se encontró de nuevo alejado, en propio mundo, sus dibujos adornaban su noche con protagonico. día que no quería tocar pinceles por miedo a crear arte despreciable y fallar con en el artista que había logrado avanzar. elige asiento más cercano a donde se encontraba la menor, para amortiguar el golpe de sus palabras o al menos eso se decía para disimular verdaderos impulsos de mantenerse cercano con quien recibía comodidad. “en serio, hice lo que tenía que hacer. además, me preocupaba tu bienestar” aclara cuan honesto, no pretendía dejarle menos cuando el consumo de alcohol era latente. “me alegra que hayas llegado con bien” asiente, presiona labios de manera lineal mientras manos buscan espacio en la barra, sólo esperando elixir caliente.
“y yo que pensaba que lo hiciste porque querías —sólo estabas cumpliendo con tu deber ciudadano.” se permite bromear ante comentario que masculino expresa. quizás existía un trasfondo tras dicha frase, ¿acaso estaba simplemente siendo amable también cuando le dijo que quería besarla? quizás... no le sorprendería que hubiese sido una cuestión de educación, de amistad, simplemente para no hacerla quedar como estúpida o humillarse. se pregunta si lo que sucedió fue real, si bien estrictamente nada sucedió. pero palabras fueron dichas, sensaciones experimentadas, y no es algo que pueda simplemente borrar de su cabeza. si bien soltura era culpa del alcohol en su sistema y de situación que se encontraba viviendo, no había dicho una sola mentira. se preguntaba si él lo había hecho. se voltea una vez más cuando agua llega a punto de ebullición, encargándose de verter líquido cristalino en ambas tazas. ve saquito de té hundirse y color comenzar a cambiar, agua oscureciéndose y aroma a distintas hierbas asentándose en su nariz. luego de unos instantes vuelve a voltearse, ahora con las dos tazas en mano, las cuales deja sobre la barra. también coloca azucarera allí, ofreciéndole a mayor, ya que ella no consumía de la misma en brebaje. toma asiento junto a él y no tarda en envolver taza de porcelana entre dígitos, disfrutando de calidez que le regala en otoñal noche, para luego llevarla a sus labios, dándole un pequeño sorbo, sintiendo calidez recorrer su pecho. “me dolían mucho los pies esta mañana... y luego recordé que me hiciste correr en botas.” bromea, ya que masculino nunca le había obligado a hacerlo, había sido prácticamente idea propia ante bromea pronunciada por mayor.
mddx.
estaba simplemente agotado, tenía un gran peso sobre sus hombros, sentía la necesidad de demostrar fortaleza frente a los que lucían mal, porque tras cerrar las puertas de sigma se encontraban con almas desgarradoras al punto del precipicio y lo lamentaba, en verdad le dolía no poder causarles el bien, con muchos no convivía, siempre era el que se mantenía a la deriva en una esquina ( sofá ) observando su actuar, simple costumbre desde pequeño. inspeccionar a las personas, encarar sus emociones y finalmente plasmarlas en su cuaderno de hojas blancas con grandes dibujos cuan artista, pero esa ocasión no deseaba dibujarlos, porque el sentir de cada uno demostraba sufrimiento a la deriva, se ahogaban desprendiendo la terrible noticia acontecida sin siquiera saber la realidad de los hechos: un asesino suelto o un asesino en serie, temían lo peor, siempre. temía por féminas, al parecer todas lucían con gran dolor a lejanía, una que otra se dejaba observar continuamente cercanas ayudando a los varones, pudo observar a más de una adentrarse a las habitaciones de amistades, sin decir nada. “lo sé” no lo sabía, pero era claro que no era él su elección para sacarle de posible dolor. “me alegra saberlo” en verdad lo hacía, verla bien era la mejor sensación, pero mentía cuando facciones impropias no lucían del mismo modo que pronunciaba, aprendió a leerlas. anatomía marca presión en empeine, intentaba elegir cual sería la mejor alternativa ante caos mental que aún continuaba latente. “¿no les molesta?” piensa en tercera persona, pelirroja al asecho, tal vez era mala idea que los viera juntos aunque era normal, son solo amigos. hombros suben y bajan, vuelve a despojar pensamientos banales. “puedo aceptarlo” decide, lanza andar arrebatando lejanía en espera de que fémina le adentre en el interior de fraternidad.
“no —además, seguro todas están durmiendo.” o al menos intentando, o fingiendo, o simplemente ahogándose en pensamientos que las llevaban a insomnio, tal como lo habían hecho con ella. aún así, en caso de que alguna de sus hermanas apareciera en la cocina, no había nada de malo con estar compartiendo una simple taza de té. es por eso que realiza ademán de cabeza, indicándole que la siga, y se dispone a subir pequeñas escaleras que la llevan a puerta trasera, la misma que abre y deja pasar a mayor antes de cerrarla. “sólo no hay que hacer mucho ruido, algunas tienen el sueño ligero.” eso era más que cierto, más de una vez alguna de sus hermanas había aparecido escaleras abajo para decirle que estaba haciendo mucho ruido por alguna u otra razón; ya que como muchos artistas, talisha solía encontrar inspiración en horarios poco convencionales para el resto, y muchas noches las pasaba en cocina o distintos espacios, para no molestar a compañeras de habitación. enciende la luz de la cocina cuando llegan a la misma, y señala sillas que se encuentran dispuestas alrededor de la mesa. “siéntete cómodo.” ella, por su parte, se dispone a colocar agua a hervir y apoderarse de dos tazas, colocando un saquito de té en cada una, a espera de punto de ebullición para poder servirlo. recuesta anatomía sobre mesada por un momento, mirada viajando en dirección a masculino. “debo volver a agradecerte por lo de ayer, probablemente hubiese terminado perdida en el bosque de otra forma.” sonrisa apenas asoma en facciones de porcelana.
saffaera.
‘ bien, tú sabes... ’ se encoge de hombros, media curva establecida en carmines de forma acostumbrada, mas carente de aquella energía que parece cargar encima de sus hombros como un compañero inseparable. si acaso siempre ha existido posibilidad de encontrar a barlett sin vida, también se mantenía aquella chispa de esperanza en comunidad estudiantil y ahora todo se ha ido, y ha sido él una de las personas responsables de formular vil hallazgo. ‘ bueno, muchas cosas en mi cabeza, en verdad. es difícil mantener los ánimos arriba en días así, ¿no? no es algo que sea para tomárselo a la ligera. ’ mirada de soslayo es otorgada a morena, dubitativa visible en semblante masculino mientras manos se esconden en los bolsillos de sus sweatpants. ‘ ¿y tú? ¿eras su amiga o algo así? ’
comprende diálogo que suelta contrario, porque claro, incluso aunque alguien no conociera a nathan, o incluso tuviese sentimientos negativos hacia él, nadie podía simplemente dejar pasar la situación. y lo comprendía. quizás por eso sentía angustia crecer en su pecho, sumado a la rabia que parecía incontenible de a momentos. “no... apenas lo conocía —ya sabes, por queenie.” a excepción de una noche en particular, lo que decía era cierto, nunca había tenido real vínculo con masculino. “pero entiendo lo que dices, lo que sucedió nos afecta a todos.” murmura, andar sobre césped es pausado, mirada viaja a encuentro de facciones masculinas. “estoy aquí siempre si necesitas hablar, ¿okay?” si bien quizás no era la mejor dando aliento o involucrándose con sentimientos, era capaz de hacerlo.
qvnnies.
está segura de que no lo dice con intensión, pero no puede evitar pensar que enojo es dirigido a ella. después de todo, están ahí por su culpa, cada vez está más convencida. ‘no — al menos no directamente’ pero incluso saliendo poco y nada sabe lo que anda circulando por el campus. se lo imagina. nunca faltan los metidos. ‘vi en instagram que están poniendo fotos y mensajes suyos por todos lados. no podían ni verlo, y ahora lo consideran un santo’
le alivia saber eso, consciente de que actuaría al respecto, de alguna forma u otra, si se entera que alguien anda realizando acusaciones en contra de ella. carnosos se presionan entre sí, siente calor en su pecho. “eso es lo que me da rabia.” suelta. “entiendo que puedan estar asustados, o tristes —pero él sólo está muerto porque...” porque sino iba a matarte. pero no se atreve a decirlo. “vamos a poder con esto, ¿sabes? no va a jodernos la vida.” ¿puede estar segura? en absoluto, pero haría hasta lo imposible para que así fuera.
mddx.
realmente no lo conocía, pocas ocasiones intercambiaron conversaciones, en algún corredor de la fraternidad o la academia, recuerda último momento en que se enfrentaron siendo la mención de pelirroja lo que desembocó rabia. abrió sus ojos a la realidad, lo mismo que había estado evitándose preguntar, alargar relación amorosa por capricho, sentirse bien, la quería pero no era suficiente para su plenitud. nathan volvió el mundo en su contra, lo despojó de sus cabales pero no lo odiaba, sólo logró ver en él una persona con vacío existencial intentando despojar su enojo con quienes se encontraba a su alrededor. lo distinguía bien, pero lo aceptaba, hombros suben y bajan, despojando el pesar de sus emociones, pensamientos divagaban a la deriva. “para algunos se daba a querer, otros eran familia” tenía personas que lo amaban como era, al menos con ellos podía mostrar la mascara de bondad, no entendía su carácter pero no lo necesitaba comprender siendo tan distintos y él ya no prevalecía en región terrenal. “joder, talisha” escapa, se preocupa, no lo entiende. “no puedes descuidarte” aclara garganta, incisivos vuelven a morder labio inferior con desespero, mismo que la noche anterior. “no me quiero ir, pero——” es lo mejor. orbes colisionan sobre impropios, encajan, no sabe como sentirse al respecto. “no, no arruinaste nada” niega, sonrisa se aflora en pétalos, tiene que fingir que no existe deseo ni sentimiento. “además, no vomitaste en mi auto” resalta con gracia, aligera el ambiente y ríe con falsedad, ni siquiera era buena broma.
ante comentario masculino, imposible resulta no pensar en quien abandonó universidad luego de enterarse de las noticias; saber que han arruinado vidas de terceros es lo que destroza su alma, porque nunca tuvieron intención de que así sea, estaban asustadas, necesitaban salvar una vida y un error las hizo quedarse con otra. porque sí, por más de que fuese october quien dio el golpe, la carga pesaba en hombros de todas. ella, en particular, cree que hubiese hecho algo similar, cualquier cosa con tal de apartarlo de queenie. de hecho, fue lo que hizo cuando se encontró con escena de violencia antes que nadie, justo momentos antes de verlo rodar escaleras abajo. no había nadie a quien culpar, nadie con quien poder descargar aquella rabia que sentía creciendo en su interior, estaba a punto de explotar con cada minuto que pasaba y temía que fuese a perjudicar a alguien más. maldición que brota de labios masculinos la regresa a la realidad, atención vuelve a él. “¿descuidarme? yo... estoy bien.” afirmación suena falsa, dudosa, porque claro que no lo está. nadie lo está, por una razón u otra; todo el campus se veía afectado. suelta pequeña risita al escucharle, consciente de que tal cosa no había sucedido. sin embargo, risa suena desganada, casi inaudible, confusión haciéndose presente una vez más. “me alegra no haberlo hecho.” arruinar las cosas, claro. quiere decirle que no estaba mintiendo noche anterior, que no se trataba simplemente de los efectos del alcohol, pero no se sentía capaz de sostenerse si comenzaba a hablar de más, no aquella noche. estaba exhausta, pero no quería deshacerse de compañía masculina. “puedo hacernos una taza de té...” ofrece. probablemente la cocina estaría desierta a esas horas, y tampoco era nada grave invitarle por un brebaje caliente.
windscrs.
¿habían ellas ocasionado que una persona dejara la universidad? se queda sin habla por unos segundos, tiene que admitir que todo era mucho más sencillo cuando el cuerpo aún permanecía oculto. cuando nadie sabía que pasaba en realidad. “¿y no va a volver?” quizás la pregunta parece un poco estúpida pero está teniendo dificultad en creerlo. “¿ustedes? ¿eran algo?” decide preguntar de manera directa, no considera que sea una conversación a la cual darle rodeos. “yo tampoco. veo a las personas que de verdad la están pasando mal ¿y qué se supone que les diga? ¿siento mucho que hayamos matado a tu amigo?”
“no...” o al menos no en un futuro cercano. incisivos atrapan labio inferior al escuchar pregunta que resultaba inminente ante manera en que expresó situación. “no realmente —fue algo que sucedió espontáneamente, pero...” pero había provocado algo, eso lo sabía, porque de otra forma, su retirada de lakewood no significaría para ella más que una angustia similar a las demás, pero esa era diferente. suave risa escapa de manera involuntaria al escucharle, pero se trata más de un bufido, una ironía. “iba a matarla, coco. eso es lo que me da tanta rabia, ¿sabes?” mirada viaja al encuentro de facciones ajenas, como si esperara algún tipo de reacción. “lo odio.” y no le daba pena decirlo.
soloncly.
“What are you doing here?” ( @talivsha )
“estaba viendo una película,” aunque no presta demasiada atención a la pantalla de televisión, recostada sobre sofá, queriendo distraerse y fallando miserablemente. “¿te hago un lugar?” sabe que es en estos momentos en los que es más importante apoyarse la una a la otra y dejar de lado timidez que normalmente hubiese detenido a castaña de invitar a actividad a talisha, quien le agrada pero no existe aún enorme confianza.
“suena bien.” existe genuina preocupación por bienestar de sus hermanas, principalmente de las involucradas en todo lo sucedido. probablemente no era la mejor comunicándose al respecto, eso lo sabía, pero al menos podía evaluar, o intentarlo. “¿qué veías?” curiosea, atreviéndose a tomar asiento en comodidad del sofá, pero manteniendo una distancia respetuosa con menor, ya que no quiere incomodarla, como tampoco a sí misma.
svvnhos.
‘ está bien. ’ negación reprime descuidado saludo, interrogante escapó por simple efecto de sorpresa, pues no esperaba que fraternidad recibiera invitados tan pronto. melancolía ha agotado vigor, provocando una extraña incomodidad en cada intercambio. ‘ olvídalo, puedes quedarte todo lo que quieras. ’ pesadez entona vocablos al observar silueta femenina desde el marco de la habitación. ‘ es sólo que creí que ustedes estarían ocupadas cuidando de attaway. ’
“gracias...” agradecimiento resuena más a una pregunta, porque no está segura de si respuesta es genuina, principalmente por tonalidad de voz que percibe en masculino. no creía estar haciendo nada malo, después de todo, pero tampoco quería interrumpir privacidad. “lo hacemos —pero ella también necesita su espacio, no debe ser fácil lidiar con algo así.” claro que no lo era, por motivos que los demás no tenían en cuenta. “¿tú cómo estás?” se atreve a preguntar.