Plot:
Cinco años había pasado desde el gran deceso de los Mikaelson pero Hayley no había parado su búsqueda por ningún momento. Buscó brujas, vampiros, inclusive lobos pero no había manera de que pudiera formar parte. Parecía como si todo siguiera igual del día que partió pero la única que le daba darse cuenta del tiempo que pasaba era Hope. No solo se había vuelto una niña maravillosa, llena de sueños, alegrías, también la parte sobrenatural siempre la marcó. Hayley siempre la protegió, lucho por ella en cada instante pero ese viaje que realizaron fue distinto al resto, llevaban años siendo perseguidas sin saber. El lugar estaba lleno de enemigos de los Mikaelson, todos querrían ir contra Hope y Hayley no sabía que hacer, como protegerla. Estuvo en la sala con ella, le explicó la situación que ocurría que había gente mala que querría ir con ellas y las habían encontrado pero no podrían huir. Hayley tenía ocultos los ataúdes por lo que nadie más que ella y Hope pondrían verlos pero estaban en ese hogar por lo que le preocupaba, Hayley la tenía abrazando contra ella.
—Escóndete, cuando entren quiero que salgas por la parte trasera y corras, todo lo que puedas, lo más rápido.— susurró a su hija abrazándola con fuerza tratando de no dejar eso como un adiós pero solo se levantó para que se fuera y ella quedándose al frente de la puerta. La superaban por n veces el número pero por suerte podría darle tiempo a Hope para escapar. En poco entraron, vampiros, lobos, brujas, todos los que tenían cuentan con ellos. Hayley peleó con cada uno, matando a cualquiera que se acercaba pero con un hechizo lograron derribarla. Hayley solo sintió como un vampiro lograba tener su corazón, la híbrida arranco su cabeza antes de que pudiera hacerlo pero estaba otro y otro hasta quedar inmóvil, creyó sentir su corazón salir pero solo sus ojos se vieron hacía una luz antes de cerrar los ojos.
La luz se vio enmarcada por todo el lugar, Hope no había salido, había provocado el gran destello por primera vez usando la gran magia que se apoderaba con ella. El miedo, la angustia, provocó que una gran explosión se viera por todo el lugar. A todos les rompió el cuello, sin importar si eran vampiros, brujas o humanos. Su sangre comenzó a hervir y su nariz a sangrar. La gran nube abarco todo el lugar, todo el pueblo parecía bajo una cupula de la gran magia que acaba de realizar. Hope absorbió la magia de todas las brujas, la canalizó evitando que hubiera magia dentro de ese capullo y cualquier hechizo que estuviera fuera anulado, como si solo se absorbiera.
El cuerpo de la niña comenzó a doblarse de dolor, los huesos se rompían, comenzó a gritar, se estaba transformando. Había asesinado por primera vez a tan solo la edad de siete años pero su corazón no soportó el dolor ni la magia emergida, se detuvo provocando una segunda explosión terminando con todos los enemigos a su alrededor y dejando también el cuerpo de madre e hija en el piso inconscientes lejos una de la otra.


















