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@psicoluylin
Tú me tratas mal y me tratan mal por estar contigo.
🎃ITS🎃HALLOWEEN🎃
Juro que ya no encuentro ninguna razón para seguir.
Es una gonorrea.
Sufrir por alguien, a quien eso no le importa.
~Andrés Alvarado.
Quisiera que alguien se conformara con lo poco que soy.
Little Lyn
Al final te quedas con la persona que te haga sentir algo, aunque te esté destruyendo.
“Yo diría que cuando uno siente atracción hacia una mente es más bien una abstracción, puesto que la mente es algo sin forma, sin un espacio definido, no se está sintiendo deseo por un cuerpo sino por algo más elevado como las palabras, las ideas, los misterios que revela el pensamiento de un ingenioso ser, si la gente se enamorara de la inteligencia tal vez quebrarían las discotecas. Las librerías, los museos, las salas de teatro serían enteros palacios del romance.”
—
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(via bohemiofilosofico)
RELACIONES TÓXICAS
No es que estemos contaminados, ni tengamos radiación al estilo de Hulk. Una relación tóxica es algo más que tener radiación, es contaminar de otra manera a las personas de tu alrededor o viceversa, que haya gente a tu alrededor que te contamine y te vuelva vulnerable.
Hablemos sin tecnicismos ni palabrería que muchos no entenderíamos. Las cosas claras…y las personas tóxicas lejos, muy lejos, a años luz de nosotros ya que, al fin y al cabo, no nos aportan nada, salvo contaminar nuestra mente, nuestra manera de pensar, nuestra personalidad en general. Hay diferentes relaciones en la vida social del ser humano, y por lo tanto hay muchas maneras de contaminarse. Podemos ser contaminados en relaciones de amistad, en relaciones laborales, y lo más difícil y peligroso en relaciones personales (amor, familia). ¿Lo más peligroso? ¿por qué? Por muchas razones….un trabajo lo dejas y buscas otro, amigos les das una patada y te buscas otros….
Una familia, no le das una patada y te buscas otra, tienes la que te tocó por cojones. Y una relación sentimental, !!!oooh¡¡¡ ahí hemos tocado hueso. Una relación sentimental es algo fantástico, todo es idílico…así que dile tu a alguien que su novio es una persona tóxica para ella. No te hablará a ti, que te preocupas, pero a la persona tóxica, por ser su pareja sentimental (por ahora) lo defenderá y sus argumentos es que “él lo hace porque me quiere”.
Vamos a meternos en materia, al toro como quien dice. Una relación tóxica es una relación en la que quedamos atrapados, como cucarachas en esas trampas tan sofisticadas. Entramos en un bucle de energía negativa. Dichas relaciones nos hacen sentir mal, nos cambian el humor, nuestra forma de expresarnos, a veces parece que no seamos nosotros mismos, perdemos el control de nuestros sentimientos, nos sentimos contrariados, extraños y florece una personalidad distinta a la nuestra.
En una relación tóxica siempre hay alguien que depende y un dominante. Uno manipula, el otro es manipulado, hay poca comunicación y siempre hay chantajes y mentiras por medio que nos crean un ambiente viciado, y una realidad distorsionada. Y es muy difícil salir de ello.
En este artículo vamos a centrarnos en las relaciones de pareja tóxicas. Algo que, aunque creas que eres inmune, que no crees haber visto ninguna…te digo que delante de tus narices, hay más de una relación tóxica. Si…mira, ese amigo tuyo que te acaba de enviar un wahtsapp para hacer una cena de parejas, o aquellos que ves tan acaramelados cenando enfrente de tu mesa. No digo que sea una epidemia, pero no todo es color de rosa siempre.
Ahora vamos a realizar una serie de, digamoslo así, enunciados que pueden identificar una relación tóxica de por sí. ¿Listos? si coincides en cuatro…estás infectado (es broma)
Te da miedo o preocupación expresarte libremente
Si lo pudieras poner en una balanza, pasas más tiempo sintiendo ansiedad o tristeza que felicidad y paz.
Desconfías de tu pareja
Tus estados de ánimo dependen de cómo esté tu relación
Tienes momentos de inmensa rabia o desesperación
Eres abusado-a verbal, sexual o físicamente (suena fuerte, pero a veces pasa…tener una relación sexual con tu pareja sin querer o tener ganas, es un abuso. Ahora no os escandalicéis)
Sientes que das más de lo que recibes (Esta es típica en cualquier pareja, pero en este caso es una realidad. Uno siempre da más que el otro)
¿Con cuantas nos sentimos identificados? Pues tranquilos. No siempre todo es culpa del otro, digamos que también para tener una relación tóxica se necesitan unos pequeños requisitos por parte del damnificado para caer en una relación tóxica:
La baja autoestima. (algo que siempre arrastra a este tipo de relaciones…no nos valoramos y queremos como debemos)
El creernos salvadores/as: fantasear con la idea de que nosotros podemos cambiar a esa persona, que hemos llegado a su vida para que se transforme en otra clase de ser humano, mejor, más como nosotros queremos que sea,
El asumir el rol de víctimas: quién nos va a querer o a aceptar como esta persona que se digna a darnos ratos de su tiempo, o a convivir con nosotros, en definitiva, a darnos momentos su (mala) compañía cuando le place.
La urgencia en la necesidad de muestras de cariño: este tipo de deseo imperioso es muy mal consejero, y se suma a la necesidad de suplir carencias profundas. A veces da como resultado el tolerar cualquier cosa por un poco de lo que atisbamos como cariño (una demostración de afecto, sexo, un regalo), pero que en realidad encubre otro comportamiento de fondo (uso, abuso, egoísmo, maltrato, falta de respeto, etc.).
Estar acompañado a cualquier precio: el miedo a la soledad es el paso preliminar hacia una posible relación tóxica, podemos tolerar literalmente cualquier cosa con tal de no estar solos.
El aburrimiento: la búsqueda de nuevas sensaciones puede hacer que sólo veamos una faceta de la personalidad de quien nos atrae, la divertida y agradable que nos saca del letargo. Así no logramos ver con claridad el resto de la personalidad de quien nos atrae, en la cual hay comportamientos tóxicos que en un principio no identificamos.
La necesidad imperiosa de cumplir algún rol social, como por ejemplo el de esposa/o, madre o padre. Esto tal vez pueda llegar a hacernos priorizar el fin antes que ver a la persona que elegimos como realmente es.
¿Pero podemos salir de ello? Por supuesto, al igual que a una salamandra le vuelve a crecer el rabo o una pata, uno puede salir de una relación tóxica.
Primero debemos sentarnos y tomar una decisión de querer cambiar los hábitos de pareja y el vínculo tóxico que nos une a ella. En ciertas ocasiones debemos acudir a un psicólogo para que nos ayude y guíe, de forma más común, para que nos abra los ojos con las herramientas adecuadas.
Por otro lado, debemos quitarnos ese papel de sumiso, de salvador de la otra persona, de “el/la valiente que va a cambiarle”, pues no hay que ser sumiso, y nunca, nunca jamás cambiaremos a una persona. Se pueden cambiar pequeños hábitos, pero no una personalidad entera.
Para lograrlo, solo hay que valorarse, tener una autoestima alta y tener un amor propio, querer cambiar nosotros primero, para cambiar la situación. Y si ello lo requiere, tener la valentía de terminar de raíz con una relación, que debemos valorar si realmente nos aporta algo a nuestra vida, pues si no es así…cuanto más lejos mejor.
Tal vez no te resulte fácil controlar tus emociones o sentimientos, aunque sí puedes elegir qué hacer y qué no hacer con ellos. El camino es difícil y largo, pero siempre, siendo consciente y persistente, se sale de una relación tóxica, y de ellas se aprende.
Para finalizar, solo decirte que siempre seras libre para decidir y hacer lo que quieras, que clase de relaciones y personas quieres que te rodeen cada día de tu vida. No te preocupes si te haces más selectivo, pues la vida, las circunstancias y otros motivos, nos hacen tener que elegir que amigos y relaciones queremos cerca y cuales eliminar, como un exterminador, de nuestro alrededor.
Lo más importante es tener siempre presente que somos libres para elegir el tipo de pareja que deseamos tener, y que si esta no nos hace felices podemos dejar todo y recomenzar una nueva vida.
Sed felices, y disfrutad de la vida, que como dicen los viejos del lugar, son dos días.
Perdóname, por no encontrar otra manera de salvarme que no implique abandonarte.
Mev
“La vida termina siempre como “incompleta”.”
— Vaber | res–non–verba (via fragmentos-adolescentes)
Libro: otras maneras de usar la boca/ autor: Rupikaur