"Imagino. Creo. Escribo. Es una necesidad, pero también una tortura. Me pongo en la piel de mis personajes y me invaden sus emociones. Emociones que no sé manipular. Y que muchas veces me alteran de forma visceral. Pero escribo, porque se supone que me sana. Escribo hasta que mi mano esté llena de calambres y manchada con la tinta, escribo hasta que mis ojos estén nublados con lágrimas que no entiendo. Escribo hasta que dejo de sentir dolor de cabeza y presión en el pecho. Escribo hasta que vuelvo a ser yo, y no siento más que mi cuerpo tenso por tantas horas quieto." M. A. Escudero (PsychopathicLady)
Espacio que me deja respirar, me deja ser. Sentir sin contenerme, explorar sin perderme. El mar no me arrastra ni me empuja, abraza mi ser como suyo propio. Libertad sin dolor. No existe el tiempo, las preocupaciones ni las personas. Solo el sol abrasando mi piel, y mi cuerpo danzando en las olas infinitas.
Un día vibro de optimismo y energía... Al otro me quedo mirando un punto fijo, perdida. Al siguiente puede que me desborden los pensamientos suicidas, y al otro me vuelvo a quedar entumecida, para ignorar que puedo o no ser una puta maníaco-depresiva.
“Las personas emocionalmente inaccesibles son expertos en crear distancias, construir muros y levantar murallas para evitar el contacto íntimo con los demás, la mayoría de las veces de forma inconsciente. De ahí que sea tan complicado salir de esa especie de ostracismo emocional.”
A mi me sale el caos, palabras que se articulan sin sentido, recuerdos instantáneos que son sucedidos por otros tantos igual de efímeros. A mi me sale la tormenta de letras que no tiene final. Un vomito de recuerdos que se funden con el mismo fin de todo lo que soy y que obedecen casi inconscientemente a una sola razón: expresarme. Porque cuando me expreso, entonces si, siento que vivo, que transpiro, que me acomodo, que corro, que grito. Cuando escribo siento que estoy viva, y no quiero por nada del mundo nunca nunca, detenerme.
Tu fuego podría encender el mío, incluso perdida en este insondable vacío. Pero estás lejos y ni tus cenizas me alcanzan, permanezco fría y sin esperanza.
Romeo y Julieta, una tragedia que no deja de repetirse.
"Los placeres violentos terminan en la violencia, y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo que se consume el fuego y la pólvora en un beso voraz"
Insania (on Wattpad) https://www.wattpad.com/story/203697129-insania
Mi oscuridad apenas empieza a ganar profundidad. Mi vesania es un retoño apenas floreciendo. Respirar dolor y rabia, es mi dulce infierno... Un psicópata me creó, convirtió una niña frágil en un monstruo incontrolable. Petrov me busca, sabe que estoy viva y quiere hacerme parte de su pequeña mafia rusa. Y los Deorum me potencian, pisotean mi férreo control y me liberan. Pero todos, en su abominable amor enfermizo, ansían aniquilarme.
¡Hola! Mi nombre es Morena Escudero, y soy de Argentina, Buenos Aires. Les comparto los primeros capítulos de la primera historia que me animo a publicar, después de años de bocetos, borradores y escaletas. Espero y algunos se animen a leerla, se sientan libres de votar y comentar según lo que piensen de ella; la escritura es algo que me tomo muy en serio, y voy a tomar cada opinión, sin importar su naturaleza, como un consejo para seguir creciendo en esto.
Nunca me enamoré. Aunque llegué a obsesionarme más de una vez. Era algo monstruoso, enfermizo. Creciendo en mi interior. Una necesidad desconocida, cual sed insaciable. Algo que lograba tambalear cualquier tipo de equilibrio, que me pedía desatar una violencia casi olvidada en mi objeto de obsesión. Bueno es que sepa abandonarme a mi frialdad deletérea, bueno es que sepa dominar esa parte enferma.
Es decir, comprendo, aunque de forma limitada, las reacciones emocionales de las personas ante situaciones fuertes. Mientras que yo solo respiro profundamente, esperando ser afectada de la misma forma, incluso si no es con la misma intensidad. Quizás no sean necesarias las lágrimas ni las risas, bastaría con una punzada en el pecho, sentir las comisuras de los labios tentando una sonrisa, o un pequeño escozor en los ojos; para saber que queda algo dentro. Pero como es sabido, nada llega. Y para no alarmar a los demás, debo forzar sonrisas para ocultar el aplanamiento, vistiendo a mi rostro con expresiones de compasión, lástima, enojo o tristeza. Completamente imitando a los demás.
Es una dulce tortura, internamente se siente como si me atara a mí misma, dispuesta a lacerar mis pensamientos, a violarme de innombrables maneras, hasta arrancarme por la fuerza lo que necesito decir. Pero por fuera... Por fuera, solo es sentarme por horas y desollar mi mente a través de mis dedos, palabra a palabra, sintiendo cierta familiar satisfacción sádica colmar el alma.
El entumecimiento es una espada de doble filo, me dijo; te protege de los peligros exteriores y de las emociones dañinas en el interior. Pero a la vez puede consumir tu sensibilidad, te priva del placer de sentir pasión, tristeza, felicidad, atracción... Te mata lentamente.