𝐌𝐄𝐉𝐎𝐑 𝐀𝐌𝐈𝐆𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐌𝐔𝐍𝐃𝐎:
suelta un suspiro, mientras recuesta su espalda contra la fría pared del baño. sus ojos se posan en la fémina y asiente levemente con la cabeza, porque lo sabe, es algo que suelen hacer ambos, actuar osados como si fuesen intocables. frunce ligeramente el ceño ante explicación, ahora lo entiende mejor, pues de haber estado él presente seguramente también hubiese golpeado a quien se atreviera a hablar mal de pequeña rubia en cuestión. “la gente siempre va a hablar mierda” intenta razonar, aunque siente enojo. se aproxima lentamente y toma las manos de su mejor amiga para comenzar a limpiarlas de todo rastro de sangre, además de examinar sus nudillos en busca de alguna herida visible. para su alivio solo están algo magullados, nada grave. “se que no lo hizo" murmura, bajando la cabeza. “tengo teorías, pero ninguna me hace sentir bien conmigo mismo” en su mente se reproducía una y otra vez la posibilidad de que barlett haya recurrido a otro dealer para conseguir lo que quería, uno no tan amistoso como él, uno que no tuviese miedo de reventarle la cabeza por unos cuantos dolares de deuda. quizás si hubiese aceptado venderle una vez más, seguiría vivo. “sunho quiere que invente una mentira” comenta, buscando mirada azulada para saber su reacción. “el último día que vieron a barlett con vida yo me la pasé en mi casa jugando videojuegos y podría necesitar una coartada… pues si averiguan de la deuda de las drogas pasaré a ser el principal sospechoso” voz suena monótona, pues se ha sentido adormecido todo el día, pero sabe que toby siempre sabe exactamente qué decirle y sabe que puede ayudarlo. “solo necesito gente que esté dispuesta a mentir por mi.”
desesperación se opaca un instante y se ve reemplazada por calidez en el momento en que jaemin toma sus manos, como si de este modo pudiese acabar con los temblores y el dolor que palpita en extremidad herida. por ese periodo de tiempo, toby se siente protegida. siempre se siente protegida cuando jaemin la sostiene. lo observa mientras limpia su herida y la respiración comienza a apaciguarse— lo observa con expresión extrañada, como si no la hubiese curado un montón de veces tiempo atrás; lo observa como si la imagen fuese completamente nueva, y entonces cae en la cuenta de su confusión: es que no se lo merece. no se merece esas atenciones, no se merece ese cariño. agradece que el muchacho esté ocupado con su tarea, porque así no puede ver cómo su labio inferior tiembla y los ojos se le humedecen de nueva cuenta, hasta que tiene que cerrarlos para contener las lágrimas. entonces escucha sus siguientes palabras, sobre teorías al respecto, y siente que se congela. reacción instantánea es tensarse y retira la mano por reflejo, como si se sintiera expuesta (y se siente, demasiado), pero por disimular, pretende examinar sus nudillos. celestes se elevan enseguida, buscando el par de orbes masculinos. si tan solo no cargase con el fantasma de nathan barlett, ella se hubiese ofrecido sin dudar un segundo. “yo... sabes que yo lo haría, jae, pero—” traga con fuerza. “estaba con las chicas esa noche. me vieron con ellas” hombros suben y bajan con cansancio. “—— joder,” larga un suspiro exhausto, sintiéndose frustrada de pronto. si no hubiese hecho esa estupidez, su mejor amigo no estaría bajo ese estrés. entonces la culpa quema de nueva cuenta su pecho, y la hace llevarse dígitos al rostro para frotar sus ojos. contrólate, toby. “¿qué estaba haciendo sunho esa noche?” es decir, si lo quiere tanto como dice...












