Había llegado unos días mas tarde al colegio debido a un problema familiar con su tia. Pero finalmente allí estaba, cursando un nuevo y último año para ella. Una vez terminó de acomodar sus cosas en su habitación ubicada en las mazmorras, se dirigió hacía uno de los patios internos del castillo para poder corroborar sus horarios y asignaturas que cursaría ese año y que no hubiese ningún error. Eso hasta que una voz conocida la saco de sus propios analisis. Le hecho una mirada de abajo hacía arriba hasta llegar al rostro ya conocido del profesor de Defensa. —Espero que en algún momento empieces a usar pantalones. Como todo el mundo en este siglo.— Le dice descaradamente con una pequeña sonrisa maliciosa asomando en sus labios.
Parecía que todas las Slytherin se juntaban con la misma predisposición para criticar “su falda”. Aunque por otro lado disfrutó de la mirada que lo había recorrido entero -aunque no tuviera segundas intenciones, él siempre interpretaba las cosas como más beneficio sacaba. Sonrió travieso para que viera que no le importaba demasiado lo que pensara. -Estoy orgulloso de mis raíces escocesas, señorita Parkinson. De dónde procedo se considera una ropa muy elegante. Aunque claro estaba que en ese lugar lleno de ingleses sassenachs quizás se viera más ridículo. -Además aumenta el misterio de que puedo llevar debajo...









